Amistad a pie de muelle por un “objetivo” común en el mar

Una veintena de retirados y aficionados a la fotografía formaron en Vigo “Os Amigos dos Cruceiros”, asociación que lleva dos décadas atesorando imágenes de barcos

Por la izda., Jorge Fernández, Miguel Baz, José Carlos González, Manuel Monteiro, Javier Alonso, Carlos Bouzas, Francisco Steinbrüggen, Francisco Ronda, David Castro, Manuel Nores y Antonio Jiménez.

Pedro Fernández

Adrián Amoedo

Adrián Amoedo

El amor por el sector naval, los barcos, la simple brisa marina o, en definitiva, al mar, a veces se lleva en la sangre. A menudo aquellos que han dedicado su vida a un oficio relacionado con la gran masa de agua que baña la ciudad de Vigo acaban, de una forma u otra, desarrollando una vinculación especial. No son pocos los que siguen pescando, por pura diversión, pese a pasarse toda una vida haciéndolo. Tampoco aquellos que siguen observando con fascinación cómo va creciendo un nuevo buque sobre la grada de un astillero, pese a haber soldado cientos de chapas. Luego están aquellos a los que les picó el gusanillo de la fotografía y han decidido explotarlo al máximo inmortalizando la llegada o salida de cruceros, de grandes buques mercantes, las botaduras en Armón o Freire, o la actividad pesquera de O Berbés. “Nosotros llevamos más de 20 años haciéndolo”, explica Javier Alonso. Este ex marino que ejercía de electricista en barcos cableros es uno de los shipspotters de la ciudad, aficionados a la fotografía que atesoran miles y miles de imágenes de embarcaciones. Se llaman Os Amigos dos Cruceiros, son más de una veintena y su lugar de reunión habitual es una zona que llaman “la oficina”.

Armados con sus cámaras o con sus móviles, los hombres ya retirados de sus oficios –de momento no hay ninguna mujer entre ellos– que forman esta asociación siguen a través de internet o de contactos en los muelles las escalas de los cruceros que llegan a la ciudad. “Ahora tenemos facilidades que antes no teníamos”, señala Alonso, uno de los más activos en las redes sociales, sobre las herramientas web que utilizan para seguir los buques y ver las horas de llegada o salida. “Claro que también tenemos nuestros enchufes y contactos”, añade.

Los “shipspotters”, en plena faena.   | // RICARDO GROBAS

Los “shipspotters”, en plena faena. / Ricardo Grobas

Cuando saben que uno de estos gigantes del mar va a venir, aquellos que pueden acudir a la hora perfecta para tomar la fotografía saben dónde situarse. Fue en aquel rincón de O Berbés, el que apodan “la oficina”, donde todo comenzó a tomar forma hace más de dos décadas. “Al estar metidos en fotografía y algunos en construcción naval, nos encontrábamos en zonas en las que se veían barcos entrar y salir”, recuerda otro de los integrantes, Jorge Fernández.

Amistad

Este extrabajador del astillero Hijos de J. Barreras –hoy Astilleros Ría de Vigo, de grupo Armón– comenta que esa reunión espontánea de shipstotters, como se les conoce a estos amantes de la fotografía de buques, fue el origen. “Fueron llegando fotógrafos y charlábamos entre nosotros; poco a poco aquello fue aumentando hasta que tomamos la decisión de hacer esta asociación”, señala.

“De coincidir muchas veces con esta misma gente, hicimos amistad”

Manuel Nores

— Extrabajador de Aduanas

¿Por qué se citaban en ese lugar? “Es la mejor zona que hay en Vigo, también para fotógrafos profesionales, aunque solamente es buena por la mañana, porque no hay contraluz para los buques que atracan”, explica Alonso.

Al final, tantos años de reuniones en el mismo lugar, de los cafés posteriores juntos, casi siempre las mismas caras, lo que se formó ya no fue solo una asociación. “De coincidir tantas veces con esta misma gente, hicimos amistad”, indica por su parte Manuel Nores, extrabajador de Aduanas que se jubiló hace cuatro años.

Aficionados a la fotografía que se dedican a fotografiar barcos

Los “shipspotters”, en plena faena. / RICARDO GROBAS

Ahora tienen entre ellos un grupo de whatsapp, algo que cuando empezaron ni existía. Con este canal de comunicación se avisan de lo que se sucede y sobre todo de lo que va a suceder en el puerto, de las arribadas y las quedadas. Y también organizan las comidas a modo de encuentro anual. “Unas buenas cuchipandas en las que también damos homenajes a la gente que lleva más años”, apunta Alonso.

“Hacemos comidas en las que también homenajeamos a los que llevan más años”

Javier Alonso

— Exmarino electricista

Los tres coinciden en recordar a uno de los que más tiempo lleva haciendo esto, al que apodan con cariño Capi, José Carlos Nesta. En el momento en el que FARO acudió a su encuentro, que coincidió con la llegada del crucero Aurora desde A Coruña, este veterano fotógrafo estaba entre los ausentes, junto con Miguel Tárrago, Carlos Albo, Fernando Lago, Alberto Montes Deoca, Rubén Couñago, Carlos Paz, Felipe Rodríguez, Joaquín Fariña, José Folgueira y Félix Cabaleiro.

En el apartado de los presentes sí figuraban, además de Nores, Fernández y Alonso, los fotógrafos Miguel Baz, José Carlos González, Manuel Monteiro, Carlos Bouzas, Francisco Steinbrüggen, Francisco Ronda, David Castro y Antonio Jiménez. “Entre nosotros no hay una competencia por ver quién saca la mejor foto, hay amistad, nos pasamos fotos los unos a los otros, también para los que no pueden asistir”, explica el extrabajador de Barreras, que llegó a ser jefe de buque en el astillero.

Arriba, desde la izquierda: Javier Alonso, José Carlos González, Carlos Bouzas, Francisco Steinbrüggen, Francisco Ronda y Antonio Jiménez. Sentados: Jorge Fernández, Miguel Baz, Manuel Monteiro y Manuel Nores.   | // R. GROBAS

Arriba, desde la izquierda: Javier Alonso, José Carlos González, Carlos Bouzas, Francisco Steinbrüggen, Francisco Ronda y Antonio Jiménez. Sentados: Jorge Fernández, Miguel Baz, Manuel Monteiro y Manuel Nores. / Ricardo Grobas

Con tantos años dándole al click, entre Os Amigos dos Cruceiros atesoran un vasto material fotográfico que, como comenta Fernández, les da para ir haciendo “efemérides”. “Hacemos fotografía de calidad”, recuerda.

Nores, por ejemplo, cree que cuenta con más de 25.000 imágenes. Al contrario que Alonso, muy conocido en el ámbito marítimo de la ciudad al subir gran cantidad de fotos y vídeos a las redes y blogs que maneja, él se las guarda para crear un archivo propio. “Normalmente me las quedo para mí, como mucho las paso por el grupo, sobre todo para que las tenga alguien que no pudo venir”, señala.

“Poco a poco fue aumentando hasta que decidimos hacer una asociación”

Jorge Fernández

— Extrabajador del naval

En su caso, las tiene con “una copia de seguridad para no perderlas”, ya que según dice “muchas son exclusivas” al estar solo él tomando la imagen. Admite que no sabe qué hará con ellas en el futuro. “Imagino que serán para mis hijos, pero la verdad es que no he pensado en ello”, apunta.

Alonso, Fernández y Nores son solo tres ejemplos de lo que es Os Amigos dos Cruceiros, asociación que sin hacer ruido inmortaliza una parte indispensable de lo que es Vigo. Y su legado seguirá creciendo, empezando hoy mismo con la llegada del buque Arnomendi al muelle de Guixar. A buen seguro, algunos de ellos volverán a verse hoy las caras en “la oficina”.

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