La flota gallega retoma el nivel de capturas en Malvinas y se prepara para un mayor control

Los arrastreros cerraron la campaña con 47.500 toneladas de calamar

Las islas se dotan de un nuevo sistema de vigilancia

Barcos de Malvinas amarrados en Beiramar

Barcos de Malvinas amarrados en Beiramar / Marta G. Brea

Adrián Amoedo

Adrián Amoedo

La flota gallega que captura calamar Loligo en aguas de las Falklands (Malvinas) regresó a casa el año pasado antes de tiempo. La segunda campaña se vio interrumpida de forma abrupta por un bajón en la pesca y la dirección de Recursos Naturales de las islas, de forma consensuada con el sector, decretó en fin de la zafra. Con solo 68.000 toneladas en todo el año, una disminución del 60% respecto a la gran cifra que se había logrado en 2022 (101.166 toneladas), existían muchas incógnitas sobre la salud del caladero y si en la primera campaña del próximo año, el actual, habría una recuperación o la tónica sería la misma. Por suerte, se dio el primer caso. La flota, que desde hace días se agolpa en los muelles de la ría de Vigo y de Marín tras regresar, pudo retomar el nivel de capturas previo a la crisis del pasado año y engordó sus bodegas con casi 47.500 toneladas. Todo ello tras el drástico aumento del coste de las licencias acordado para este curso y con la llegada de un nuevo sistema de vigilancia y control integral de la pesca que ultima el Gobierno malvino.

Esta misma semana tuvo lugar la reunión del comité de pesca en el que, entre otras cosas, se evaluó esta primera campaña de la pesquería del calamar de la especie Doryteuthis gahi (Loligo). Tal y como estaba previsto, la campaña finalizó el 28 de abril, con unos días de pesca compensatoria hasta el 2 de mayo, y en total los 16 grandes arrastreros congeladores de capital gallego capturaron una media de 48,8 toneladas por día y barco. Este promedio es “el más bajo de las primeras campañas desde 2020, pero superior al de cualquier primera temporada anterior a 2019”, apunta el informe del departamento de Recursos Naturales, que dirige Andrea Klausen.

Un buque gallego en el puerto de Stanley, en las Falkaldns (Malvinas)

Un buque gallego en el puerto de Stanley, en las Falkaldns (Malvinas) / Polar Seafish

Aunque la realidad es que las 47.475,3 toneladas de calamar representan una caída del 11,2% respecto a las 53.500 de la primera campaña de 2023, los armadores siempre han dado por positivas cifras en este entorno incluso para finalizar el año. De hecho, en la década de 2010 la media de capturas anual se situó en 56.430 toneladas, solo 9.000 menos que las que van en este 2024, pero con toda la segunda campaña por delante para aumentar las cifras.

En lo que respecta a las otras especies de importancia en el caladero, el calamar Illex que capturan los buques asiáticos y el pescado, principalmente la merluza, los resultados fueron dispares. En el primer caso, se llegaron a las 145.696,9 toneladas, “la cifra más alta desde 2021”; en el segundo, fueron 11.543,1 toneladas capturadas hasta la tercera semana de mayo, son “las más bajas hasta la fecha desde 2020”.

Novedades

La recuperación del rico stock de calamar Loligo de Malvinas supone un salvavidas para una flota que se temía lo peor tras el bajón con el que acabó el pasado año, sobre todo cuando además las licencias que cada año tienen que abonar para poder pescar se encarecieron un 22% después de lo acordado por el Gobierno isleño, que no le tembló el pulso pese a la debacle en las capturas, la escalada de precios del combustible o los pagos en aranceles a raíz del Brexit. La flota, en conjunto, tuvo que pagar 14,4 millones de libras, lo que al cambio actual equivale a 17 millones de euros, el doble de lo que se pagaba hace tan solo seis años.

Pero este no es el único cambio que enfrentarán las joint ventures formadas por armadoras gallegas y firmas locales: Recursos Naturales está ultimando la aplicación de un nuevo sistema integral de vigilancia, que se aplicará tanto para el control de las decenas de pesqueros que trabajan en sus aguas como para la información electrónica de las capturas.

Según recoge la agencia MercoPress, el Comité Ejecutivo de las Faklands, el órgano rector de las islas, adoptó un expediente para la búsqueda de empresas que presten este tipo de servicios. Con esta mejora tecnológica se espera una mejora en la capacidad del departamento de Recursos Naturales para monitorizar la actividad de pesca en su Zona Económica Exclusiva (ZEE).

Además, el departamento que dirige Klausen se ha reforzado con un nuevo director adjunto, dos oficiales de compliance, dos científicos especializados en evaluación de stocks y dos oficiales de protección de pesquerías.

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