Iberconsa gana peso en Namibia con un buque y negocia por el “Santa Princesa”

El "Björgvin", todavía de pabellón islandés, será reacondicionado en Vigo y operará como fresquero

El “Björgvin”, esta semana en elpuerto islandés de Akureyri.

El “Björgvin”, esta semana en elpuerto islandés de Akureyri. / Cedida

Lara Graña

Lara Graña

El Björgvin es un arrastrero de 50,5 metros construido en Noruega en 1988. Con puerto base en la ciudad islandesa de Dalvik y con 1.142 GT (gross tonnage o arqueo bruto), era uno de los diez buques que componían la flota de la compañía Samherji. Pronto pasará a operar para Grupo Iberconsa, como ha confirmado a FARO su presidente, Alberto Freire. La compañía, tercera pesquera de España en ventas consolidadas, lo destinará al caladero de Namibia, donde operará como fresquero.

Allí tendrá el mismo desempeño que el unidades como Ekikimbo, Zambezi o Poble de Campello, que abastecen la factoría de Walvis Bay. Antes de partir a su destino final, el Björgvin –de momento continúa en el puerto de Akureyri– pasará por un astillero de Vigo, donde será sometido a una “actualización técnica” para las especificidades del caladero y la especie objetivo (merluza). Iberconsa es ya la líder global en merluza congelada a bordo gracias a su despliegue de flota en la propia Namibia y en Argentina.

Pero no es la única operación en la que trabaja el equipo de Freire y Alberto Encinas (CEO): la compañía negocia asimismo la incorporación de un viejo conocido de la flota gallega, el Santa Princesa (ex Nuevo Barca y ex Vesturvon), que opera bajo pabellón portugués. El presidente de Iberconsa ha apuntado que no hay una decisión tomada al respecto, si bien fuentes de toda solvencia del mercado constatan el buen avance en las conversaciones.

El "Santa Princesa", todavía con una antigua denominación en el casco

El "Santa Princesa", todavía con una antigua denominación en el casco / FdV

A día de hoy, este buque pertenece a la armadora lusa Absolutely Genuine Unipessoal, según la Direção de Serviços de Inspeção, Monitorização e Controlo das Atividades Marítimas, y está integrada dentro del gigante holandés Parlevliet & van der Plas. El Santa Princesa ahora tiene puerto base en Viana do Castelo y fue construido por Vard Aukra, en Noruega, en 1987. Tiene 65 metros de eslora, 13 metros de manga y 2.114 GT de capacidad.

De acuerdo a la información divulgada por Grupo Iberconsa durante la pasada Seafood Expo Global, celebrada a finales de abril en Barcelona, su flota está compuesta por 42 unidades. Es una cifra inferior a la que presentaba a cierre de 2022, previsiblemente por la retirada del perímetro de consolidación de buques de Mauritania. El último ejercicio fiscal consolidó una significativa mejora en las ventas, hasta rondar los 475 millones de euros, pese a la débil demanda de productos con base de proteína marina en el mercado europeo.

“Rating”

También en 2023 Grupo Iberconsa logró un acuerdo para la refinanciación de sus líneas bancarias de crédito sénior, cuyo vencimiento se pospuso de 2024 a 2027, con una inyección de capital por importe de 72 millones de euros suscritos principalmente por el holding norteamericano Platinum Equity. Esta modificación en los plazos de devolución de la deuda y el refuerzo en capital propiciaron una mejora en la calificación crediticia (rating) de la matriz del grupo, Bering III (domiciliada en Luxemburgo) por parte de las agencias Standard & Poors y Moody’s.

“Iberconsa ha demostrado un desempeño operativo resiliente en 2023”, reza el análisis de la segunda, que destaca “una moderación de la inflación de costes, la implementación de aumentos en los precios y una buena diversificación entre canales, productos y mercados”. La “estabilidad” en la demanda de merluza y calamar illex (se faena en Argentina) han remado a favor de la compañía.

Grupo Iberconsa es el principal tenedor de cuotas de merluza en el caladero de Cono Sur, con cerca del 15% del total. Estos derechos de pesca –no todas las especies están cuotificadas– vencen el 31 de diciembre. El sector confía en que el Gobierno de Javier Milei mantenga los criterios de asignación basados en la trayectoria de las empresas, su valor añadido e inversiones o el empleo generado a bordo y en tierra.

La construcción de al menos tres pesqueros de capital gallego depende de cómo se asignen finalmente estos permisos, como ya analizó este periódico. La severa crisis diplomática entre la Casa Rosada y Moncloa fue reprobada por armadoras al considerar que un clima de tensión de estas características podría afectar al desempeño futuro del sector y las relaciones bilaterales.

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