La centolla regresó ayer a las lonjas después de una veda de cuatro meses y medio. Un regreso en el que se combinaron abundantes capturas, pero precios que no son para tirar cohetes. En Cangas la primera parada fue a 16,80 euros el kilo y en Bueu estuvo en poco más de 15 euros, muy lejos de los 24 euros que se llegaron a pagar en O Grove. El puerto meco es toda una referencia y el más importante de Galicia en lo que se refiere a este marisco. La flota de O Morrazo y algunos de los compradores hacían un diagnóstico común: la apertura llega demasiado temprano. “Habría que esperar a finales de mes o a principios de diciembre”, coinciden. Hace justamente un año la temporada arrancaba con precios que rozaban los 19 euros/kilo.

La imagen de las lonjas de Bueu y Cangas, con “capachos” llenos de este apreciado crustáceo, confirmaba las previsiones del sector, que apuntaba que hay mucho recurso en el mar. Cosa distinta es que aguante hasta las fechas navideñas. Las condiciones meteorológicas del primer día de trabajo eran las ideales para este recurso.