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Faro de Vigo

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Una huelga paraliza la flota namibia de Pescanova y la planta de Lüderitz

Afecta a una decena de barcos y dos fábricas | La plantilla reclama subir el salario desde el pasado martes | La filial avisa de pérdidas de unos 120.000 euros al día

El “Ribadavia”, uno de los buques de Novanam. | // CEDIDA

La flota de Nueva Pescanova en aguas de Namibia lleva varios días parada por una huelga de su plantilla que también está afectando a la planta de Lüderitz (en el sur del país), la más grande del continente centrada en pescado blanco. Como informan medios locales, la huelga comenzó el martes de la semana pasada y los trabajadores reclaman un aumento de salario. Por el momento, el paro está causando un perjuicio económico de 2,1 millones de dólares namibios al día, unos 120.000 euros al cambio actual, tal y como reconoció Edwin Kamatoto, el responsable de la filial en el país, Novanam.

Nueva Pescanova cuenta con una flota formada por diez buques (dos congeladores y ocho fresqueros) que tienen su base en los puertos de Lüderitz y Walvis Bay y en los que trabajan 300 tripulantes. Entre ellos figuran históricos como el Ribadavia, de 72 metros y 48 años de antigüedad, o recién llegados como los Novanam One, Novanam Two o el Lalandii 1, de 49,6 metros y construidos por parte de Armón Vigo. “No sabemos cuánto tiempo va a durar, pero van a aprovechar para hacer reparaciones a algunos barcos”, explicaron a FARO fuentes del sector, que confirmaron el paro.

Según Edwin Kamatoto, todos están parados por la huelga. “Desde la semana pasada, todos nuestros barcos están amarrados. Cuando los barcos no salen al mar, no generamos ingresos porque eso significa que no tenemos pescado que procesar”, lamentó el responsable de Novanam al periódico The Namibian.

El responsable de Novanam avisa que están sufriendo altos costes logísticos

La misma publicación informó en los últimos días que los trabajadores de la factoría, que se concentraron a sus puertas la semana pasada, exigen un aumento de 2 dólares namibios por hora (11 céntimos al cambio), o por lo menos 1,50 (8 céntimos), mientras que la empresa estaría ofreciendo un incremento de 0,60 centavos (3 céntimos). “De una empresa de más de 2.000 trabajadores, unos 1.500 han estado de forma ocasional durante entre cinco y 12 años, y no vamos a decir más”, criticó el responsable local del sindicato Nasawu, Peter Shiyandja.

Kamatoto, por su parte, negó esta acusación de alta temporalidad de su plantilla o que fuese la peor pagada del sector. “Nuestros empleados reciben un salario acorde con el mercado, por lo tanto, no son los peor pagados en la industria o en Lüderitz”, señaló el mandatario, que estima que la huelga es ilegal.

Las conversaciones entre ambas partes seguirán en los próximos días. Además de la parte económica, el sindicato reclama hacer fijos a 150 trabajadores, mientras que la empresa está ofreciendo 100.

Costes operativos

Por otro lado, Kamatoto también avisó que la situación no está siendo sencilla para Novanam desde hace varias semanas, sobre todo en lo que se refiere a la parte logística. Y es que el responsable de la filial reveló que el pasado mayo se cortó la línea marítima que unía las ciudades costeras de Lüderitz (en el sur) y Walvis Bay (en el centro). Esto supone que la firma sufre “costes prohibitivos adicionales” al verse obligada a transportar en camión 320 contenedores al año hacia Walvis Bay, desde donde parten a sus destinos finales.

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