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Faro de Vigo

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El tiburón gallego, en el ojo del huracán

La tintorera podría correr la misma suerte que el marrajo: se baraja su inclusión en la lista del Cites, lo que fiscalizaría su venta pese a su buena conservación en el océano Atlántico

Izado de una tintorera en un barco de palangre gallego. | CEDIDA

El tiburón que captura la flota gallega vuelve a estar en el ojo del huracán. Aunque según el sector pesquero siempre lo ha estado, la pesca de escualos puede vivir otro año negro de concretarse las informaciones que van surgiendo. Y es que tal y como alerta la Organización de Palangreros Guardeses (Orpagu), la tintorera podría sumarse al marrajo (las dos especies de tiburones que captura el palangre gallego) y pasar a engrosar la lista del Apéndice II de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (Cites). La medida supondría una mayor fiscalización y control de la venta de la especie, lo que en la práctica pondrá unas mayores trabas para la flota toda vez que entrará en juego la gestión por parte del Ministerio de Transición Ecológica, encargado de expedir los permisos para la exportación, lo que aun a comienzos de este año generó problemas en el caso del marrajo pese a que su inclusión en el Apéndice II del Cites fue ya en 2019.

El palangre gallego lleva décadas pescando pez espada y tiburones (principalmente) en los océanos Atlántico, Índico y Pacífico. Sus barcos recorren grandes distancias y, desde hace ya mucho tiempo, se autoimpusieron limitaciones a la captura de ciertas especies de tiburón, dejando tan solo la tintorera (o quenlla, Prionace glauca) y el marrajo (Isurus oxyrinchus). Sus capturas son controladas por la Administración española, llevan observadores científicos a bordo y están estrictamente reguladas tanto por la normativa comunitaria (la más restrictiva del mundo para este tipo de buques) como por las organizaciones regionales de pesca.

La cifra

1.608 Toneladas en las lonjas

Solo el año pasado, las lonjas gallegas vendieron en fresco 1.608 toneladas de tiburón marrajo (49.935 kilos) y tintorera (1.558 toneladas). El valor alcanzado fue de 2,4 millones.

Por este motivo, la industria defiende la conservación de las especies y un mayor conocimiento científico de las poblaciones, lo que entienden que no se proporciona por parte de la gran mayoría de países fuera de la Unión Europea.

Por este motivo, no entendieron que el marrajo se incluyese en 2019 dentro del Apéndice II del Cites (lo que provocó paralizaciones de cargamentos enteros por los retrasos e interferencias entre los ministerios de Transición Ecológica y Pesca), decisión que batallaron hasta que fue adoptada.

De hecho, no son pocas las asociaciones ecologistas que abogan por prohibir su pesca y la flota siente la presión continuamente. Ayer mismo un titular una noticia divulgada por Efe recogía que “sobrepesca y contaminación amenazan con extinguir al tiburón marrajo”. En el texto hablaban expertos del CSIC, del Museo Alborania Aula del Mar de Málaga o de la asociación Ecología Azul. Para la patronal pesquera española, Cepesca, estas conclusiones “son muy irresponsables”. “Se desconoce la realidad y la normativa de la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (Iccat), además de la de Cites”, apuntan fuentes de la confederación.

Esta presión es la misma que ahora está llevando a que la tintorera pueda entrar en la lista del Cites. De hecho, Orpagu centrará sus conferencias internacionales de este viernes en las pesquerías de escualos para intentar poner negro sobre blanco y sacar al tiburón gallego del ojo del huracán.

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