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Javier Garat | Secretario general de la Confederación Española de Pesca, Cepesca

“Si la Ley de Pesca acaba como hasta ahora nuestra opinión será negativa; es una pena”

“Hicimos 46 comentarios al borrador; no ha superado los 5 a los que nos han hecho caso”

Javier Garat. RICARDO GROBAS

En Consejo de Ministros aprobó esta semana la nueva Ley de Pesca Sostenible e Investigación Pesquera. El texto, que actualiza otro de hace más de 20 años, es clave para el sector e incluye algunos puntos calientes, sobre todo en lo relativo a gestión de las posibilidades de pesca. El secretario general de la patronal Cepesca, Javier Garat, ofrece su visión sobre su articulado, las peticiones de los armadores y, sobre todo, lo que su juicio es necesario cambiar.

–Ahora que disponen del texto de la nueva Ley de Pesca. ¿Les han hecho caso en sus alegaciones al borrador?

–Hicimos 46 propuestas y comentarios. De esos, no ha superado los 5 a los que nos han hecho caso, pero a las cosas importantes no, y para nosotros la principal es garantizar la seguridad jurídica de nuestras empresas, como hemos dicho durante estos dos años. Es decir, que quede por escrito que los nuevos criterios de reparto se apliquen para los repartos que haya en el futuro y no para las que ya han sido repartidos, ya que produciría inestabilidad en las empresas que llevan años invirtiendo en posibilidades de pesca y que verían cómo se atenta contra esa seguridad jurídica.

–Pesca traslada que esa no es su intención.

–La secretaria general [Alicia Villauriz] y el ministro [Luis Planas] nos han dicho que su intención es la nuestra, pero como les hemos dicho esta semana: pretende ser una ley para los próximos 20 años, y en ese tiempo puede haber cualquier tipo de Gobierno, de ministro o secretaria, y que, si bien su idea hoy es esta, igual el que venga cambia de opinión. Por eso decimos que no cuesta nada meter un par de palabras que dejen ese claro. Por otro lado, también nos parece excesiva esa reserva del 10% de las cuotas para el Gobierno, con un 3% debería ser más que suficiente. Eso genera disfunciones en la gestión de las posibilidades de pesca por parte de los armadores. No nos parece correcto.

–El temor es la inseguridad jurídica, pero también en el tema de los llamados “armadores de sofá”.

–Esa expresión no nos gusta nada, nos parece un insulto a los armadores y que, además, aunque no haya sido inventada por ellos. Hay una gran parte de armadores que se preocuparon de invertir dinero en cuotas y que hoy en día trabajan mucho para sacar sus empresas adelante y que se sienten muy molestos con estas expresiones que no responden a la realidad. Yo pediría que se elimine del vocabulario de los políticos y del debate porque lo único que hace es manchar la imagen de los empresarios de la pesca.

–¿Qué les parece la medida en sí? Abre la posibilidad a retirar cuotas a armadores que no las usen en dos años seguidos, que solo las vendan y que, además, no compran otras para pescar.

–Uno puede dejar de pescar toda la cuota de una especie porque a lo mejor el hacerlo le hace perder dinero porque el precio está por los suelos. O porque ha tenido una avería en el barco. Lo que se tiene que hacer es una política favorecedora de intercambios de cuotas entre los empresarios, eso sí que es algo que a todos nos gustaría. Y que sea lo más flexible posible. A todos nos interesa que se utilicen las máximas posibilidades de pesca en España, no hay duda, lo que no puede ser es que se haya en detrimento de los armadores que invirtieron durante muchos años.

–También se regula al sector de la pesca deportiva. ¿Cómo lo ve el sector profesional?

–Nos parece bien, porque hay que tener en cuenta que en España hay miles de barcos en todas partes y tienen un impacto en los recursos pesqueros. Muchos cumplen la legislación, sin duda, pero hay otros que no lo hacen y que pescan sin licencia, o se pasan de las cantidades o, lo que es más grave, se vende a restaurantes. Los mecanismos de control ahora son muy escasos y es una competencia desleal.

–Desde el Ministerio aseguran que dará seguridad para los próximos 20 años, sin embargo, se va a revisar la PPC y en verano se conocerá el Plan de Acción para la pesca de Bruselas. ¿La ley podría quedar obsoleto en breve?

–La maquinaria legislativa y burocrática de la Comisión Europea es tan grande que si quisiéramos adaptar la normativa todos los años tendríamos que cambiarla. Está claro que tiene pinta que se producirán cambios en los próximos meses, por lo pronto en el reglamento de control. En la PPC la Comisión no quiere hacer prácticamente nada y del Plan de Acción veremos que nos presentan, pero no nos gusta nada lo que estamos oyendo. Hay una clara posición dominante de la Dirección General de Medio Ambiente [DG Env] sobre la de Asuntos Marítimos y Pesca [DG Mare], que nos preocupa muchísimo. Los de la DG Env no han visto un barco en su vida, está imponiendo sus criterios y en la mayoría de ocasiones nos perjudica. Es algo muy preocupante.

–¿Pasa igual en España con el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico?

–Sí, pasa, pero allí en proporciones más grandes. Aquí pasó con el marrajo dientuso, con las áreas marinas protegidas y cosas así. Allí es que está siendo todo, con la Estrategia de Biodiversidad y el Pacto Verde han cogido mucho poder. Como escribía recientemente en FARO Ernesto Penas, en lugar de tener un equilibrio entre la PPC y la política medioambiental, claramente está habiendo un mayor peso de la segunda y eso puede tener consecuencias muy grandes para la primera y para los pescadores de la UE.

"Los mecanismos de control de la pesca recreativa son muy escasos; es una competencia desleal”

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–Visto lo visto, ¿consideran la nueva ley como positiva?

–Claro, tiene cosas positivas. Todo lo relacionado con la investigación, que se hayan incluido los coeficientes reductores para esos colectivos, que se incluya la pesca recreativa o los recursos genéticos, que se vaya a crear un foro asesor… Todo eso nos parece bien y por eso decimos que con algunos cambios digamos… quirúrgicos, la ley puede ser consensuada, bien vista por el sector y de futuro. Lo que tendría que hacer el Gobierno, en el Congreso y Senado, es hacer caso al sector, consensuar todo esto y que salga una ley buena en todos los sentidos. Si el texto acaba como está actualmente la opinión será negativa. Es una pena que las dos fases en las que pudimos influir, cuando nos pasaron tarde el borrador y luego el anteproyecto, que no nos hayan hecho caso. Es una pena. Hay una tercera oportunidad y esperamos que no la pierdan.

–¿Cómo espera que acabe el año la pesca española?

–Estábamos saliendo de la crisis provocada por el COVID y nos hemos metido de lleno en la provocada por la guerra. Y todo esto en el contexto de una política verde en el ámbito europeo que parece que quiere arruinar a las empresas en vez de favorecerla. Desgraciadamente todos los años hay gente que se queda por el camino y las cifras están ahí. Somos menos de 9.000 barcos y veníamos de 22.000. Cada año van desapareciendo y eso unido al problema de falta de tripulaciones, de relevo generacional, los precios… A uno le quitan las ganas de trabaja. Hay muchas peticiones de desguace de barcos.

“Si no se renueva la ayuda al gasóleo a partir del 30 de junio la catástrofe puede ser total”

–El Plan de Acción de Bruselas que se espera para verano coincide con la reunión de la OMC sobre subsidios. ¿Será la puntilla?

–Si en la OMC se aprobase lo que algunos pretenden, que es considerar como subsidio pesquero las exenciones fiscales al gasóleo pesquero, sería muy perjudicial para todo el sector. Estamos viendo como los costes de explotación se van por las nubes, suponiendo más del 50% en muchos casos de nuestra flota, con precios que no habíamos visto en nuestra vida y que a pesar de los 20 céntimos de descuento son insufribles. Si a eso se sumas un impuesto adicional…

–La ayuda al gasóleo acaba el 30 de junio. ¿Habrá extensión?

–Aquí tenemos dos peticiones: que se aplique también a la flota que está fuera de España y que se renueven a partir del 30 de junio. Si no ocurre eso la catástrofe puede ser total. Además, no hemos recibido ninguna de las ayudas. Es cierto que la burocracia lleva su tiempo y no tenemos dudas de que Pesca hace lo posible, pero la realidad es que no se ha recibido un euro.

–¿No hay respuesta de la ayuda para la flota que reposta fuera?

–Pesca está con nosotros y nos apoya, pero lo ha debatido con la Agencia Tributaria y dice que su interpretación es que esta flota está excluida. Por eso hemos presentado a los partidos políticos y a la CEOE las propuestas de enmiendas para la ley, con el deseo y la esperanza de que ahí sean conscientes y que con efecto retroactivo se le conceda a esta flota este descuento.



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