Familiares de las víctimas del Villa de Pitanxo no cejan en su batalla por esclarecer lo ocurrido el fatídico 15 de febrero a 450 kilómetros de Terranova. Desde que hace casi tres meses las aguas canadienses engulleron el buque, los supervivientes y las familias de los marineros fallecidos exigen al Ejecutivo central que habilite los medios técnicos para poder bajar al lugar donde se encuentra el pecio e investigar las causas del accidente. En una concentración convocada ayer ante la Delegación del Gobierno en A Coruña, donde pretendían reunirse con su responsable, José Miñones, quien por motivos “de agenda” –alegó– no pudo recibirlos, volvieron a reclamar una reunión con Pedro Sánchez.

Tras un mural con fotos de los 21 fallecidos tras el hundimiento del Villa de Pitanxo, la portavoz de las familias, María José De Pazo, leyó un manifiesto en el que reclama a las distintas administraciones que se les “escuche”. “Basta ya de pasividad y de falta de acciones. Es insultante y humillante”, denunció.

Para las familias, el naufragio no puede quedarse en homenajes o el luto nacional. Se necesitan, exigieron una vez más, “acciones para obtener pruebas y esclarecer cómo se hundió”. Tres son las reclamaciones claves para los familiares. La primera, que el Gobierno “cumpla el compromiso adquirido de adoptar todas las medidas necesarias para que se realice una valoración y reconocimiento de la situación” del barco. La segunda, que se organice una reunión por videoconferencia con las autoridades canadienses para que las familias puedan conocer qué actuaciones se realizaron la madrugada del naufragio. Y la tercera, que las autoridades judiciales den trámite a las medidas cautelares que las familias han presentado ante la Audiencia Nacional y el Juzgado de Marín para que el patrón no vuelva a faenar.

Los familiares lamentan que tres meses después del hundimiento del Villa de Pitanxo siguen a la espera de ser recibido por el presidente del Gobierno pese a haberse trasladado a Galicia, en concreto a Ferrol. “No ha tenido 10 minutos para recibir a las familias. Solo queremos hablar con él y hablar de forma clara, porque consideramos que no ha sido trasladada de forma clara nuestra petición”, reclaman.

Las familias también reclaman un dossier “de cómo se produjo el hundimiento” del barco y el “reporte de la llamada” del patrón, Juan Padín, al centro radiomédico español de Madrid cuando se detectó un brote de COVID a bordo. De hecho, los análisis realizados a siete de los nueve fallecidos cuyos cuerpos se pudieron localizar demostraron que estaban infectados por coronavirus.

Los participantes en la protesta en A Coruña entraron en la sede de la Delegación del Gobierno para intentar que les atendiese Miñones, que no se encontraba allí en ese momento. “No le pedíamos una cita cerrada, pero sí esperábamos que se acercase a hablar y que se interesase”, censuraron las familias. El delegado del Gobierno alegó que tuvieron conocimiento “ayer” [por el jueves] de esta concentración y que no pudo recibir a los familiares por cuestiones de “agenda”.