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Faro de Vigo

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La flota pide modificar el contingente de calamar de Malvinas: solo se pudo usar un 2%

El “Argos Vigo”, descargandoen agosto en el puerto deStanley, Malvinas. | CRAIG THAIN

La Secretaría General de Pesca estaba convencida de que el contingente arancelario (ATQ, por sus siglas en inglés) de 75.000 toneladas de calamar de Malvinas (Loligo gahi) aprobado por parte de la Unión Europea ayudaría a las armadoras gallegas a evitar el tarifazo del Brexit. El acuerdo de comercio al que llegaron Londres y Bruselas a finales del año pasado no incluía al archipiélago bajo el dominio de la Corona británica, por lo que las capturas de la flota que allí faena pasarían a ser una importación de un tercer país y, por lo tanto, tendrían aranceles. Sin embargo, desde un principio el sector se mostró muy escéptico debido a las restricciones del contingente, enfocado para su uso de cara a la transformación industrial y no para el retail o el canal Horeca (la restauración). Las previsiones más optimistas entre las empresas señalaban que la utilización del cupo alcanzaría, como máximo, un 20% del total. Ahora, a ese número toca quitarle el cero. El consumo oficial de las 75.000 previstas se queda en tan solo un 2% a cierre de noviembre, lo que lleva a las casas armadoras a volver a movilizarse para intentar modificar la letra pequeña de la normativa y poder aprovechar toda la cantidad disponible.

La modificación realizada en el reglamento de los ATQ se realizó, principalmente, para la inclusión del calamar malvino. De aplicación desde el 1 de enero de este año, supuso una alegría para la flota y las empresas, que veían con ilusión la posibilidad de evitar los aranceles que se avecinaban tras el Brexit. La redacción del texto, sin embargo, chafó la alegría del sector, al destinar las 75.000 toneladas únicamente para una transformación, algo muy alejada del uso real que se hace de las capturas de los grandes arrastreros que estos días reposan en el muelle de Beiramar, en Vigo, o en Marín.

Según recoge la revista publicada por la patronal Conxemar, el contingente de Loligo es el segundo menos utilizado de todos los aprobados por la UE, con tan solo 1.474 toneladas empleadas. A día 23 de noviembre, y tras la finalización de la segunda campaña de pesca del año en Malvinas, restaban todavía 73.526 toneladas del ATQ, es decir, el 98,04%, solo superado por la anchoa, de las que no se utilizaron ni una sola de las 500 toneladas previstas por el reglamento.

El contingente

Enmienda de urgencia

Bruselas enmendó el reglamento de contingentes arancelarios de urgencia este año para incluir al calamar de Malvinas (Loligo), cuya importación sufría aranceles tras el acuerdo por el Brexit.

Una gran cantidad

La cantidad propuesta fue 75.000 toneladas, la media de capturas de la flota gallega en las islas. Sin embargo, la letra pequeña estipulaba que solo podrían usarse para transformación industrial.

Solo se empleó el 2%

De las 75.000 solo se pudieron emplear 1.474, es decir, el 2%. La flota urge un cambio en el reglamento.

Fuentes del sector consultadas por este periódico explican que están siguiendo muy de cerca la evolución de un contingente “que no se ha aprovechado” debido a “las restricciones de las transformaciones aprobadas para su uso”. En este sentido, explican que la idea es moverse de nuevo ante las administraciones para “conseguir una modificación del contingente por parte de la Unión Europea”.

Tanto los datos como la opinión del sector contradicen directamente a las previsiones de Pesca. “Da una solución definitiva para nuestra flota”, había pronosticado la secretaria general del área, la gallega Alicia Villauriz.

Planes COVID

Por otro lado, las armadoras con barcos que faenan en Malvinas se están poniendo manos a la obra para volver a repetir los protocolos antiCOVID creados para evitar cualquier contagio a bordo antes de partir de Galicia hacia Malvinas. El avance de la variante Ómicron preocupa al sector, que reconoce es que “es difícil” saber cómo actuar antes de la partida, que se espera para enero. “Es posible que tengamos que repetir el protocolo anterior”, apuntan.

De esta forma, todo hace indicar que las tripulaciones extranjeras volverán a pasar una pequeña cuarentena preventiva en hoteles de la ciudad para asegurar que los barcos están libres de contagio antes de zarpar rumbo hacia el Atlántico sudoeste para la primera campaña del año.

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