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Faro de Vigo

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La pesca gallega secunda el rechazo del Gobierno al recorte de capturas de la UE

La flota del cerco amarrada en el puerto del Berbés. | // MARTA G. BREA

El sector pesquero gallego apoya las disconformidades mostradas por el ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación en lo relativo a las propuestas de la Comisión Europea sobre las posibilidades de pesca el próximo ejercicio. Serán los próximos 12 y 13 de diciembre cuando tendrá lugar en Bruselas el Consejo de Ministros de Agricultura y Pesca, una reunión en la que se decidirá sobre los Totales Admisibles de Capturas (TAC) y las cuotas para el 2022. Una propuesta ante la que Luis Planas, titular de Agricultura, ha mostrado su desacuerdo y avanzado que solicitará su revisión.

De todas las cuestiones a abordar para el próximo año, la que más afecta a la flota gallega es la propuesta de Bruselas de recortar un 18% las capturas de merluza de aguas ibéricas en 2022. “Rechazamos la rebaja del 18% de esa merluza sur, como propone la Comisión Europea, por argumentos económico-sociales, dado que hay más de 1.000 barcos que en España dependen de esa pesquería”, expone Javier Touza, presidente de la Asociación de Armadores de Vigo (Arvi). El portavoz apunta que menos capturas implican menos barcos y menos empleo. Menos puestos de trabajo “no solo en los barcos también en tierra”. Y es que, argumenta, “por cada tripulante embarcado se generan cinco empleos en tierra. Las repercusiones de este recorte sobre 1.000 barcos abarcarían miles de puestos de trabajo”.

Una posición en la que la organización viguesa coincide con el ministerio de Agricultura, que solicita a la Comisión dejar las cuotas en niveles del pasado año, apelando a considerar los datos históricos de stock disponible de esta pesquería. “Tiene razón el ministro al plantearlo así”, apunta Javier Garat, presidente de Cepesca. “Que se deje el TAC como está y que se mantengan las cuotas de la merluza sur, igual que para el lenguado, la cigala y el jurel”, subraya.

La Consellería del Mar se posiciona en la misma línea y pone a “disposición del Gobierno y del Ejecutivo comunitario” informes que reflejan el impacto social y económico de las propuestas de recortes de las principales especies “con el fin de contrarrestar estas propuestas de recortes en recursos, como la de la merluza”. En todo caso, recuerda Touza, los científicos acreditan que los stocks actuales están en los límites biológicos de seguridad. Así es que considera que lo importante es que el ministerio de Pesca mantenga los TACs existentes en 2021 para el próximo año y apela a esperar a la primavera, cuando habrá una nueva evaluación de los stocks.

El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, trasladó también a su homólogo esloveno Jože Podgoršek, cuyo país ostenta este semestre la presidencia de turno de la Unión Europea (UE), que solicitará el mantenimiento del TAC actual de otras especies importantes para los intereses españoles como el lenguado (sometido a reducciones del 15%), la cigala y el jurel (con un recorte previsto del 16%). “La merluza es la especie que más se produce a nivel gallego pero también vamos a hacer seguimiento con las cuotas del jurel porque tiene un impacto importante en la flota gallega”, amplió Touza. Porque desde la Consellería del Mar insisten en que a la hora de determinar las posibilidades de pesca para 2022, la Unión Europea tenga en cuenta, además, que el gran esfuerzo realizado por la flota permitió que “la mayoría de los TACs alcancen el rendimiento máximo sostenible y el nivel óptimo de capturas”.

El sector pesquero reclama que se reconozca “el gran esfuerzo realizado por los pescadores en la pandemia”, resalta Garat. “Que comprendan la situación que atraviesan nuestros pescadores. Necesitamos un año de respiro”. Así apela a que se espere a la evaluación científica para tomar las medidas más oportunas. El portavoz de Cepesca secunda el rechazo de Planas a la aplicación de medidas adicionales de selectividad, de una reducción adicional de días de esfuerzo para las flotas de arrastre. “Creemos que, en 2022, eso ni siquiera debería plantearse porque en 2020 y 2021 se han reducido más de un 20% los días de pesca de la flota de arrastre del Mediterráneo”, señala Garat. “El arrastre es el motor económico de los puertos del Mediterráneo”. A ello se sumaría, el rechazo a un nuevo régimen para el palangre y la aplicación de TAC para la gamba de profundidad.

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