Los ecosistemas profundos, a los que no llega la luz y por tanto no es posible la fotosíntesis, muestran patrones diarios equivalentes al día y la noche de las aguas superficiales, según un estudio liderado por un investigador del Instituto Español de Oceanografía (IEO, CSIC) Xosé Anxelu G. Morán. El estudio, publicado en la revista Science of the Total Environment y liderado por el G. Morán durante su estancia en la Universidad Rey Abdalá de Ciencia y Tecnología (KAUST) de Arabia Saudí, muestra cómo los mictófidos (pequeños peces linterna muy abundantes en el océano) alimentan al plancton microbiano que vive en ausencia de luz con sus migraciones diarias entre la superficie y las zonas profundas.

El artículo demuestra la existencia de un patrón diario a 550 metros de profundidad en la llamada zona mesopelágica o crepuscular, comprendida entre los 200 y 1000 metros. Morán afirma que pese a que era conocido que la superficie del océano tenía ritmos diarios causados por la actividad del fitoplancton, se desconocía que esos ciclos estaban también presentes en la zona mesopelágica ocupada durante el día por pequeños peces linterna que migran por la noche a la superficie para alimentarse.

Este trabajo demuestra cómo la presencia o ausencia de estos peces tiene un efecto muy importante sobre el crecimiento en el agua profunda del plancton heterotrófico de menor tamaño constituido por bacterias y arqueas menores de una micra y que son los seres vivos más abundantes del planeta. El estudio en cuestión se realizó en el Mar Rojo combinando observaciones in situ cada dos horas desde la superficie hasta los 700 metros de profundidad con incubaciones en laboratorio de muestras de agua prefiltradas.