Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La justicia namibia tumba la mina marina de fosfato que amenaza a la flota gallega

Flota pesquera amarrada en el puerto de Walvis Bay, en Namibia. | ICEX

Flota pesquera amarrada en el puerto de Walvis Bay, en Namibia. | ICEX

La justicia namibia se ha pronunciado, al fin, sobre el proyecto para extraer fosfato en pleno caladero del país africano en el que faenan más de 40 barcos de firmas gallegas. Y lo hace dando la razón a las pesqueras que denunciaron. Tras varios retrasos, el juez Harald Geier finalmente declaró el pasado 30 de junio que el permiso ambiental concedido a Namibian Marine Phosphate (NMP) para iniciar su actividad a 120 kilómetros al sudoeste de la ciudad de Walvis Bay es inválido. En la sentencia, de 131 páginas, el magistrado entiende que la minera no tiene derecho a emprender ninguna “actividad” mar adentro debido a que no solicitó de forma correcta y en los plazos previstos la autorización.

La mina marina de fosfato de Namibia lleva escritos decenas de capítulos desde que el permiso de explotación fue concedido en 2011. La operación, comandada por el millonario omaní Mohammed Al Barwani, lleva una década sin poder iniciar los trabajos debido a que la licencia ambiental ha ido y venido. Aprobada primero y revocada después por el Ministerio de Medio Ambiente, la controversia llevó a los medios de comunicación a los ministros implicados e incluso al presidente del Gobierno, Hage Geingob, que llegó a instar a sus ministros a que aclarasen la situación de la mina dado que la situación de “indecisión” estaba afectando a otras inversiones del extranjero.

Gráfico creado por WWF sobre la minería marina

En todo este tiempo NMP también llevó a cabo batallas judiciales. Una de ellas teniendo en frente a la flota pesquera. Las tres organizaciones del sector pesquero que representan a la industria (la Confederation of Namibian Fishing Associations, la Namibian Hake Association y la Midwater Trawling Association of Namibia) y la firma Omualu Fishing reclamaron a la justicia que se declarase que la licencia emitida a la minera había expirado porque en el tiempo transcurrido no había sido capaz de sacar adelante el permiso ambiental requerido.

Los demandantes recordaban en su denuncia que la firma tenía un plazo de seis meses a partir de la fecha de expedición de su licencia minera para presentar el plan de gestión ambiental. Sin embargo, presentó un “proyecto de informe” el último día del período prescrito y uno “definitivo” ya fuera del plazo.

Ahora el juez del Tribunal Superior de Windhoek (capital del país) confirma en parte lo denunciado por la flota. No declara como inválido el permiso de explotación en sí, pero sí el certificado de autorización medioambiental, por lo que NMP carece del derecho a realizar actividades mineras.

El resultado judicial fue seguido por la prensa local, tal y como recogen The Namibian y New Era, que señalan la sentencia como un revés para la compañía de Al Barwani, en la que participa con un 15% el empresario local Knowledge Kati. Sin embargo, desde NMP no lo ven desde el mismo prisma negativo para sus intereses. E incluso el propio Kati, a través de sus redes sociales, acusó a la prensa de desinformar a la opinión pública y de ser sobornada por las empresas pesqueras para pronunciarse en contra de su proyecto.

Bien recibida

La minera explicó a través de un comunicado que la decisión del juez es bien recibida toda vez que no invalidada la licencia en sí. “NMP está de acuerdo con la decisión del Tribunal Superior de que una “actividad listada”, tal como se define en la Ley de Gestión Ambiental, Ley 7 de 2007, sólo puede llevarse a cabo una vez que se haya obtenido el certificado de autorización ambiental necesario”, reza el texto. Sin embargo, NMP siempre defendió que el permiso ambiental recibido –y que ahora la justicia invalida– era conforme a la ley.

Tal y como recogió FARO a lo largo de todo el proceso, la propuesta de NMP, denominada como proyecto Sandpiper, no fue bien recibida por la sociedad namibia, que entiende que el mar y sus recursos pesqueros suponen un tesoro a cuidar, lo que sería incompatible con remover y succionar los fondos marinos.

Explotación de arena fosfática en Namibia

Empresa adjudicataria:Namibian Marine Phosphate (NMP)

NAMIBIA

Empresas:

Pescanova, Iberconsa, Mascato, Pereira o Corvima

Windhoek

Walvis Bay

LUGAR

120 kilómetros al sudoeste de Walvis Bay

Casi 40 barcos de capital gallego faenan en la zona

Plazo de ejecución: 20 años

Importación de Pescado: 41.000 toneladas al año

Explotación de arena

fosfática en Namibia

NAMIBIA

Empresa adjudicataria:

Namibian

Marine

Phosphate (NMP)

Windhoek

Walvis Bay

Empresas:

Pescanova,

Iberconsa,

Mascato,

Pereira

o Corvima

LUGAR

120 kilómetros al sudoeste de Walvis Bay

Casi 40 barcos de capital gallego faenan en la zona

Plazo de ejecución: 20 años

Importación de Pescado: 41.000 toneladas al año

Explotación de arena fosfática en Namibia

Empresa adjudicataria:Namibian Marine Phosphate (NMP)

NAMIBIA

Empresas:

Pescanova, Iberconsa, Mascato, Pereira o Corvima

Windhoek

Walvis Bay

LUGAR

120 kilómetros al sudoeste de Walvis Bay

Casi 40 barcos de capital gallego faenan en la zona

Plazo de ejecución: 20 años

Importación de Pescado: 41.000 toneladas al año

De hecho, la minería submarina es una actividad muy controvertida a nivel mundial y gigantes tecnológicos como Google o Samsung y de la automoción como BMW o Volvo llegaron a firmar una moratoria global junto a WWF para frenar la actividad, comprometiéndose a renunciar al uso de las materias primas extraídas con esta técnica.

Compartir el artículo

stats