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El sector pesquero advierte de las repercusiones económicas del “tijeretazo” a la cuota de merluza

Barcos de palangre amarrados en el muelle de Vigo en una fotografía de archivo. // Marta G. Brea

El hachazo a la cuota de la merluza, recomendado por los científicos, ha suscitado polémica entre las asociaciones y flotas pesqueras gallegas. Entre las recomendaciones que publicó el Consejo Internacional para la Exploración del Mar (ICES) para los totales admisibles de capturas (TACs) que puede pescar la flota comunitaria, figura un recorte del 20% en el cupo de merluza en Gran Sol y del 13% en aguas ibéricas, como publicó FARO. “Todo lo que suponga un recorte nos preocupa”, señala Hugo González, gerente adjunto de la Cooperativa de Armadores de Vigo (ARVI). Más crítico es el secretario general de la Asociación de Armadores Coruñeses de Arrastre Pescagalicia-Arpega-O Barco, Torcuato Teixeira, que reprocha que “nadie entiende a que viene esta rebaja ni sus motivos. Los perjudicados son los que intentan trabajar de forma sostenible y transparente”.

A su juicio, un nuevo recorte en este stock de merluza en Gran Sol y aguas ibéricas “sorprende a la gente que trabaja en el caladero porque España necesita pedir más cuota de merluza a Francia y Portugal”. Se refiere el portavoz a los intercambios y alquileres de cupos pesqueros que se efectúan entre asociaciones y armadores cuando a uno le falta y otro tiene excedentes, y argumenta que “en el cantábrico noroeste, la cuota de arrastre, palangre y volanta, es ya muy deficitaria en esta especie”.

La recomendación del ICES es sólo un primer paso de un proceso que deberá revisar la Unión Europea y del que tendrá la última palabra el Consejo de Ministros. “Espero que hagan lo que tienen que hacer, que es ajustar las cuotas”, incide secretario general de la Asociación de Armadores Coruñeses. El portavoz de ARVI advierte de que esta medida afecta de forma desigual a los armadores: “Al que tiene mucha cuota se la rebajan y al que tiene poca le obliga a alquilarla, le duele más. La medida hará daño en función de la posición de las empresas”. Una reflexión que suscribe Teixeira, que subraya que para flotas como la volanta, el palangre y el arrastre la merluza constituye la especie principal, no accesoria. Por este motivo, “tener menos capacidad de esta captura tendrá un efecto económico importante”.

Considera el gerente adjunto de ARVI que la bajada de las cuotas de pesca de una especie debe responder a un motivo. “Las valoraciones anteriores ofrecían dudas”, critica. En un paso más, González recuerda que algún armador de pincho está diciendo que pescan menos, sin embargo, los arrastreros no lo notan. “Hay que saber por qué unos pescan menos y otros no están notando grandes bajadas”.

Ambos portavoces coinciden en la necesidad de mejorar la evaluación científica de stock de especies marinas, especialmente de la merluza por el peso que tienen para las flotas. “No pueden pagar los pescadores la falta de campañas y observadores directos para constatar la abundancia de ese stock”, sostiene Teixeira.

El rape y el gallo

Sucede a la inversa con otras especies de referencia para la flota gallega, como son el rape y el gallo, para las que el ICES abre la mano a incrementar sus posibilidades de pesca este año. “Los biólogos entienden que la biomasa y el stock son correctos”, analiza González. Una noticia, en todo caso, positiva para el sector, según Teixeira: “es razonable porque hay un stock importante de ambas especies”.

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