Abanca ha impulsado la recuperación de unos 1.500 kilos redes de pesca de las costas gallegas para su reutilización en el mundo del deporte. En concreto, para su instalación en 78 porterías. La entidad busca con ello “contribuir al bienestar de los océanos”. De hecho, la iniciativa, denominada Redes Vivas, se presentó ayer en Vigo coincidiendo con el Día Mundial de los Océanos.

La responsable de Sostenibilidad de Abanca, María García, resaltó la apuesta por trabajar para “paliar los efectos del cambio climático” y “apoyar la transición hacia la sostenibilidad” y recordó que este proyecto se enmarca en el plan de este ámbito puesto en marcha este año y que permanecerá vigente hasta 2024.

Las redes se emplearán en 78 porterías de 22 clubes deportivos

La directora de Marketing de la entidad financiera, Susana Ortiz, explicó por su parte que el proyecto se articuló con el objetivo de “ayudar a limpiar las costas” ante el incremento de residuos depositados en el mar mediante la aportación de “una segunda vida” a las redes de pesca.

En este sentido, apuntó que la iniciativa se asienta en tres pilares: el reciclaje y la recuperación de las redes abandonadas, el apoyo a los sectores productivos con el fomento de la economía de pueblos costeros, la innovación en el oficio de las rederas y el papel de las mujeres en el mismo y la contribución al deporte base.

Para ello, Ortiz indicó que se recogen redes abandonadas, se trasladan a una nave de trabajo de rederas y se procede a su limpieza y clasificación por tamaño y color. Posteriormente, se reciclan y se entregan a equipos de fútbol, balonmano, fútbol sala, hockey sobre patines, hockey sobre hierba y kayak polo.

De este modo, avanzó que durante estos meses se donarán las redes rehabilitadas a 22 clubes deportivos a los que se sumarán 17 más durante el próximo año, lo que permitirá que alcanzar la utilización en 78 porterías. Precisamente, la primera entrega se realizó ayer al Club Balonmano O Porriño.

La redera Ángeles Millé indicó que, junto a ella, otras once profesionales de las asociaciones de Malpica y Corme participaron en este proyecto a través de la federación del sector y valoró su experiencia al respecto. Además, Susana Ortiz explicó que el hecho de que esta iniciativa se pusiese en marcha en 2019 causó que la crisis sanitaria y el confinamiento aplicado a causa de la misma influyesen en su desarrollo.