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Pacto invisible de Londres a Bruselas

Dos barcos de pesca, con una bandera en medio sobre la pesca y el Brexit.

Dos barcos de pesca, con una bandera en medio sobre la pesca y el Brexit. Peter Nicholls

El comisario de Pesca europeo, Virginijus Sinkevicius, anunció a bombo y platillo a través de su cuenta oficial de Twitter que la UE había alcanzado un acuerdo con Reino Unido para las cuotas de pesca hasta final de año, noticia muy esperaba por la flota. A ello le siguió una nota de prensa, con poca información más. Es un pacto invisible tanto para la opinión pública como, sobre todo, para la industria que vive de esas posibilidades de pesca acordadas entre ambas partes. Según Vivian Loonela, portavoz de la Comisión, lo acordado “se publicará una vez firmado, junto con todos los datos sobre las cuotas detalladas y otra información relevante sobre las posibilidades de pesca”. Es decir, al sector (tanto europeo como británico) le toca seguir con la incertidumbre después del anuncio del miércoles por la tarde. “Viva la transparencia”, decían con sorna fuentes de los armadores españoles.

El pacto entre la UE y Reino Unido llega tras meses de negociaciones y tras la firma el pasado fin de año del Acuerdo de Comercio y Cooperación. “Vemos este acuerdo en un sentido optimista, es una prueba de cooperación constructiva entre las dos partes”, apuntó la portavoz, que recuerda que el texto pactado debe ser aprobado por la Comisión y el Consejo, “después de lo cual puede tener lugar la firma oficial”.

“Habrá que esperar a las sorpresas, si las hay, en esos números no conocidos”, señalaban también fuentes consultadas de la Cooperativa de Armadores de Vigo (ARVI), que aseguraban que era una sensación general del sector, especialmente de aquel con barcos afectados de forma directa por faenar en aguas de Gran Sol y, por lo tanto, tener cuotas de stocks compartidos con Reino Unido. “Toca ver qué pasa”, insisten, para conocer las toneladas de pescado disponibles para el histórico caladero, una situación similar a la que vive también la industria británica.

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