La flota de bajura y artesanal de toda Galicia se unió ayer al paro convocado por la Federación Galega de Confrarías contra el nuevo reglamento de pesca de la Unión Europea. Un buen número de lonjas permanecieron cerradas y vacías y los barcos se quedaron en puerto, pero no en silencio. Las tripulaciones hicieron sonar de manera insistente sus bocinas para mostrar su malestar contra un reglamento que consideran invasivo, una especie de “Gran Hermano”, y que no tiene en cuenta las singularidades de la flota gallega. “Invitamos a los responsables de la política pesquera de la UE a que vengan a Galicia, que conozcan cómo trabajamos y los sistemas de control que ya tenemos, tanto del Servizo de Gardacostas de la Xunta como la propia vigilancia interna de las cofradías”, manifestaba al final de la jornada el patrón mayor de Bueu y presidente de la Federación Provincial de Confrarías de Pontevedra, José Manuel Rosas. Los pósitos de la comunidad no descartan nuevas acciones y su siguiente pasó será trasladar a todos los eurodiputados (no solo los españoles) las características reales de la flota.

El paro fue masivo también en Arousa. | Iñaki Abella

La convocatoria fue respetada y seguida de manera masiva en la provincia de Pontevedra, desde A Guarda hasta Carril, tal como destacó el presidente de los pósitos. En el caso de Vigo un reducido número de embarcaciones de las cofradías de la ciudad y de Redondela se concentraron en la zona del Náutico para participar en la protesta. Hasta allí se desplazó la portavoz del BNG en Europa, Ana Miranda, que calificó el reglamento de “muy lesivo” para los intereses de la flota de bajura y el marisqueo gallegos. “Desde el BNG queremos que la flota artesanal gallega sea excluida del reglamento de pesca”, indicó Miranda, quien señaló que es “una afrenta por parte de Bruselas, un abandono por parte del Estado y por parte de la Xunta es una hipocresía”.

El paro convocado en tierra en Arcade. | FDV

En la comarca de O Morrazo la concentración más numerosa y ruidosa fue la de Cangas, con una flota que supera las 150 embarcaciones. La mayoría se concentraron en la dársena, delante de la lonja, y fue seguida desde tierra por tripulantes, vecinos y representantes del gobierno local. El patrón mayor cangués, Francisco Javier Costa, instó a que la voz de la flota de bajura se escuchase en “Madrid, Bruselas y si hace falta en el mundo entero”.

También hubo concentración (en tierra) en Aldán-O Hío, mientras en Bueu la flota paró completamente y en Moaña marineros y mariscadoras se concentraron delante de la lonja de Meira. El Concello de Bueu tiene previsto llevar a su sesión plenaria una declaración conjunta para plasmar su apoyo a las reivindicaciones del sector. Al fondo de la ría también protestaron en Vilaboa y Arcade, donde también se realizó un paro en tierra.

La concentración en la zona de Poio. | RAFA VÁZQUEZ

En la ría de Arousa, la protesta fue secundada incluso en localidades cuyas cofradías no habían secundado el paro anterior ni tampoco el de ayer, como sucedió con la de Vilanova de Arousa.“Somos pescadores, no delincuentes”, repetían ayer una y otra vez convocantes y manifestantes. En las pancartas que portaron y/o colgaron en puertos, cofradías y lonjas podía leerse que el marisqueo a pie está “en contra del diario electrónico simplificado”, además de pedirse “respeto para la gente del mar” y dejar claro que éste “no es gran hermano”.

En lo que respecta al resto de la ría de Pontevedra, patrones y marineros de embarcaciones artesanales y las agrupaciones de mariscadores de Pontevedra, Marín, Poio, Sanxenxo y Vilaboa se unieron en oposición al actual texto. Se exhibieron pancartas con lemas como “Non á modificación do reglamento de control”, o “Vivimos do mar, non en Gran Hermano” por todo el litoral pontevedrés para trasladar su protesta hasta Bruselas.

Parte del reducido grupo de barcos que se concentró en Vigo. Ricardo Grobas

El controvertido texto prevé, entre otras cuestiones, la obligación de declarar las capturas a través de un diario electrónico antes incluso de llegar a puerto, la geolocalización de las embarcaciones para todos los barcos de más de 12 metros de eslora o la implantación de cámaras a bordo. La Federación Galega cifran en “más de 4.300” las embarcaciones que permanecieron amarradas, recibiendo el apoyo de “3.500 mariscadores de a pie”.