Los guardacostas de Galicia tuvieron que intervenir ayer por la mañana tras detectar que varios bateeiros estaban recogiendo mejilla en una piedra aislada del municipio de A Guarda a la que habían acudido a nado y les levantaron actas de infracción. Concretamente hubo al menos dos grupos en dos piedras distintas. Un helicóptero del equipo de guardacostas estaba peinando la zona y fue quien encontró a estos bateeiros en unas rocas a las que no podían acceder a pie y lo hicieron a nado, lo que está prohibido por la normativa autonómica.

Podría ser un episodio más de la conocida como “guerra de la mejilla”, en la que los acuicultores reclaman poder ejercer “libremente y sin coacciones” su derecho a extraer la cría de mejillón que crece en las rocas de la costa gallega, desde Baiona y A Guarda hasta Laxe, pasando por Sálvora, San Vicente, Corrubedo, O Pindo, Camariñas, Sada y tantos otros lugares.

La posición contraria es la de los percebeiros, cuyo producto crece en las mismas rocas que la cría de mejillón y que se quejan de que los bateeiros “acaban con todo” cuando usan las “raspetas” para obtener la semilla que necesitan para “encordar” sus bateas y preparar el siguiente ciclo de cultivo.

Los conflictos entre ambos colectivos han sido constantes los últimos años, con enfrentamientos en Cangas, A Illa o A Guarda. Habrá que ver las consecuencias de lo ocurrido ayer en este último municipio.