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Cifras negativas en el séptimo mes de campaña

La facturación por la venta de pulpo cae un 30% en las lonjas gallegas al bajar su precio

El kilo de cefalópodo se vende en las rulas de la comunidad a siete euros, dos menos que hace un año -Los puertos descargan 1.420 toneladas por las 1.680 del año pasado

Un pulpo, sobre la cubierta de un pesquero. // Iñaki Abella

Un pulpo, sobre la cubierta de un pesquero. // Iñaki Abella

El séptimo mes de la campaña del pulpo deja cifras negativas en las lonjas de Galicia. Desde el inicio de las capturas -la flota comenzó a pescar la especie el 1 de julio- hasta finales del mes de enero los puertos gallegos descargaron menos cantidad de este cefalópodo. En este periodo de tiempo las rulas de la comunidad subastaron 1.420 tonelada de la especie, una caída del casi el 16% ya que el pasado año la cantidad rondó las 1.700 toneladas. Pero aún más llamativo fue el descenso de la facturación generada por la comercialización del recurso. Los centros de primera venta ingresaron 10,4 millones de euros por los 14,9 millones de hace un año, un 30% menos, según los datos provisionales consultados en la Plataforma Tecnolóxica da Pesca, dependiente de la Consellería do Mar.

Otro aspecto llamativo es el descenso del precio medio del pulpo en primera venta, a pesar de que la oferta de la especie se redujo. Las lonjas gallegas subastaron el kilo del cefalópodo a 7,3 euros, mientras que el anterior ejercicio ascendió a nueve euros (una caída de cerca del 20%). El sector insiste en que esta disminución del valor del recurso en primera venta está relacionada con la entrada de la especie capturada en otros caladeros. "Entran en el mercado ejemplares pescados en zonas como Marruecos o Mauritania", señala el presidente de la Asociación de Armadores de Artes Menores de Galicia (Asoar-Armega), José Luis Rodríguez. El dirigente de las artes menores sostiene que se puede producir "competencia desleal" porque en ocasiones "se hace pasar por producto gallego".

Rodríguez indica que las embarcaciones, cuando salen a faenar, no llegan a cubrir el cupo diario de 50 kilos por embarcación y día más otros 50 tripulante, hasta un máximo de 350. "No está habiendo la misma cantidad que el año pasado. Hay que tener en cuenta los ciclos de las especies, por lo que cada año es distinto", manifiesta el representante de la flota de artes menores. A pesar de esta escasez de pulpo, Rodríguez también pone el foco sobre los temporales que impidieron a las embarcaciones trabajar con normalidad: "Perdimos muchos días por el mal tiempo que hubo", apunta.

En esa línea, el presidente de Asoar-Armega explica que la situación sería diferente si no se hubiera suprimido el seguro por mal tiempo. "Sería beneficioso contar con esta ayuda ante la sequía productiva de estos días. Nos afecta muchísimo porque aunque no puedas salir a pescar los gastos siguen ahí", matiza Rodríguez.

El puerto de Ribeira rompe con la tendencia gallega y registra un aumento en las descargas de pulpo. En estos siete meses la lonja ribeirense subastó 309 toneladas de la especie por las 270 del año pasado, un 14% más. La facturación sí que se vio reducida, aunque en menor medida: un 6%, ya que se ingresaron 2,3 millones de euros por los 2,5 de pasado ejercicio.

El centro de primera venta de A Coruña, el segundo que más pulpo comercializa, subastó en lo que va de campaña 194 toneladas, un 17% menos que en 2019 cuando la cifra superó las 235 toneladas. Los ingresos cayeron un 31% ya que se facturaron 1,3 millones por los 1,9 del año pasado.

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