La Comisión Europea sacó ayer la llamda tarjeta amarilla a Ecuador por no combatir de manera eficiente la pesca ilegal, una advertencia que por ahora no implica sanciones pero que podría desembocar en la exclusión de las importaciones de pescado del país sudamericano al bloque si persiste el incumplimiento.

Bruselas, en concreto, detectó "deficiencias" en cuanto a la capacidad de Ecuador para cumplir las reglas del Derecho internacional del mar como Estado de abanderamiento, Estado rector del puerto y Estado de comercialización.

A través de un comunicatod, el Ejecutivo "anima a Ecuador a intensificar sus acciones para garantizar que el pescado que entra en su mercado no provenga de pesca ilegal no declarada y no regulada (INDNR)". En particular, pide que desarrollen un sistema de garantía de cumplimiento y sanción para combatir las actividades de pesca ilegal y ve "fundamental" la creación de un control adecuado de la actividad de las plantas de transformación, especialmente de las que exportan a la UE.

"La Comisión Europea ha detectado deficiencias que obstaculizan la capacidad de Ecuador para proporcionar esta garantía", indicó el comisario de Medio Ambiente y Asuntos Pesqueros, Karmenu Vella. "Estamos dispuestos a colaborar estrechamente para abordar los problemas detectados y mejorar los niveles de gestión de la pesca", añadió.

La tarjeta amarilla es el primer paso en un procedimiento que podría desembocar en una tarjeta roja en caso de "incumplimiento continuado", lo que supondría la exclusión de las exportaciones de pescado procedentes de Ecuador del mercado comunitario.