20 de enero de 2019
20.01.2019
Innovación en la pesca

La flota viguesa de Gran Sol planta cara al anisakis y eliminará a bordo el parásito

Instalará un sistema ideado por Marexi para evitar que las vísceras del pescado devueltas al mar "reinfesten los caladeros" - Los armadores solicitarán ayudas para financiarlo

20.01.2019 | 03:24

La flota de Gran Sol de Vigo ha decidido plantarle cara al anisakis con la instalación de equipos a bordo que eliminen el parásito de las vísceras del pescado antes de ser tiradas al mar. En concreto los buques instalarán el sistema Tedepad, ideado por la firma viguesa Marexi, tras haber participado en su desarrollo inicial y tras testarlo desde el pasado diciembre a bordo del arrastrero Nuevo Confurco. La iniciativa está incluida en el plan de la Organización de Productores de Pesca Fresca (OPPF-4) de la Cooperativa de Armadores de Vigo (ARVI), que cuenta entre sus filas con 16 arrastreros.

La instalación del Tedepad (Technological Device for Avoiding Parasite Discarting at Sea) en el arrastrero vigués tuvo lugar en la semana del 17 al 21 de diciembre del pasado año. El montaje estuvo acompañado de pruebas para testar su eficacia y también se aprovechó para realizar la formación de la tripulación. Según explica ARVI en su revista Pesca Internacional, "es intención mayoritaria por parte de la flota que faena en Gran Sol el instalar en los buques este equipo con el fin de reducir la presencia de anisakis en los caladeros".

Pero, ¿para qué sirve el sistema? El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) descubrió en el marco del Proyecto Parasite que anualmente más de 3.000 millones de larvas viables de anisakis son actualmente devueltas al mar por las prácticas de eviscerado del pescado a bordo. La firma viguesa Marexi -responsables también de la maquinaria para planta para clasificar atunes de forma automática, Tunascan- entendió que una solución lógica sería eliminar el parásito de estas vísceras antes de que "vuelvan" al mar y se provoque una reinfestación de parásitos en los ecosistemas marinos. Tedepad lo hace de forma automática, no requiere mano de obra específica, funciona con electricidad y no utiliza aditivos.

Según explicaron desde la OPPF-4, la intención es que a lo largo del año se vayan incluyendo más equipos de estos en el resto de los barcos de la flota. Cada uno tiene un precio aproximado de 40.000 euros, por lo que la idea es optar a las ayudas a la modernización previstas en el Fondo Europeo Marítimo y de Pesca (FEMP).

La revista de ARVI explica que "diversas empresas de la OPPF-4 fueron pioneras en el desarrollo" del sistema y que el Nuevo Confurco es el primer arrastrero arrastrero español que lo lleva. En cambio, los primeros barcos gallegos que estrenaron el Tedepad en España fueron los pincheiros Raúl Primero y el Nuevo Ebenezer, de la Organización de Productores Pesqueros de Lugo (OPP-7). Antes, Irlanda tomó la delantera: la cooperativa Castletownbere Fishermen's Co-Op Soc Ltd se hizo con la primera unidad de la tecnología viguesa ya en 2017, tal y como adelantó este periódico.

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