El grueso de las cuotas pesqueras para el próximo año aumentan o se mantienen respecto a este año. La entrega en vigor de la noma que prohibirá los descartes a partir del 1 de enero ha elevado el miedo de los países a que su flota se quedase amarrada al poco de empezar a faenar. Estados miembro como España presionaron de forma insistente para que el sector encontrase un alivio a la norma y la Comisión atendió a las demandas en mayor o menor medida. Además de crear una "bolsa de cuotas" a la que los países tendrán acceso para evitar que especies para las que no tienen cupo dificulten la actividad de la flota, el Consejo de Ministros celebrado entre el lunes y martes adoptó un mecanismo por el cual los Estados miembro ponen a disposición obligatoriamente un 6% de sus cuotas para los países sin cuota. Todo ello acompañado de unas posibilidades de pesca que son las mejores que se recuerdan en los últimos años. Tan solo la cigala del Cantábrico, que seguirá con cuota cero, y el rape de Gran Sol, que cae un 1,5%, suponen una mala noticia para la flota.

Los dos días previstos para la decisión de las cuotas para 2019 finalizaron, como viene siendo habitual, sin acuerdo. Ya de madrugada los ministros de Pesca europeos formalizaron un texto cuya mejor noticia para España es el mantenimiento de la cuota de merluza de aguas ibéricas (zonas VIIIc y IXa). Frente al 14% de reducción planteado inicialmente, finalmente el TAC se mantendrá en 9.257 toneladas (5.923 para España) en 2019.

Tras cuatro años consecutivos de recortes (del 15%, el 23%, el 1,5% y el 12%) en este cupo de merluza, mantener la cuota ha sido posible gracias a "la recuperación biológica" de la especie, indicó el ministro de Pesca, Luis Planas, quien calificó el acuerdo como un "resultado positivo" dada la importancia socioeconómica de las capturas de la merluza sur para España.

En cuanto a la merluza en aguas del norte, la propuesta mantiene la subida de la cuota, en un 22,7% para aguas no españolas del golfo de Vizcaya y en un 27,5 % en aguas del Gran Sol, lo que supone un total de capturas de 131.880 toneladas para la Unión Europea, de las cuales 39.549 corresponden a España.

Otras especies

En cuanto a las otras posibilidades de pesca, la cuota de jurel entre Fisterra y el Golfo de Cádiz sube un 69%; el gallo, sube tanto del Cantábrico Noroeste y el Golfo de Cádiz (un 35%) como de Gran Sol (47,3%). Por otro lado hay reducciones importantes como rape en Gran Sol (-2%), caballa (-20%, acordado a finales de noviembre), bacaladilla (-20,3% en el norte y -17,6% en el sur), además de la veda en la cigala del Cantábrico Noroeste. Tal y como adelantó FARO en su edición digital, Planas explicó al sector que Bruselas quiere esperar a los resultados de un nuevo informe científico para tomar una decisión y reabrir la pesquería, como demandaba el arrastre gallego.

Según las cifras aportadas por el Ministerio de Pesca, España ha obtenido cuotas de pesca por un valor de 503,8 millones de euros, una cifra que supone un incremento de 26 millones de euros o del 5% respecto a los cupos de este año. "Mi conclusión global de este Consejo es que España ha obtenido un muy buen resultado de esta negociación para el año 2019", indicó el ministro Luis Planas.

La conselleira de Mar, Rosa Quintana, siguió en Bruselas las negociaciones y ayudó a la delegación española durante el consejo. La conselleira valoró que se pudieran "salvar" las cuotas de merluza y también habló sobre las decisiones adoptadas sobre los descartes: "Se da solución a los descartes y habrá flexibilidades para el intercambio de zonas y especies", apuntó.

Reacciones

El gerente de la Asociación de Armadores de Marín, Juan Marín Fragueiro, hizo una "valoración positiva" del acuerdo. "Por primera vez vemos más luces que sombras y gracias al esfuerzo del sector pesquero un gran número de especies se encuentran en estado saludable", indicó.

"Las mayores dificultades las vamos a tener en la gestión de los descartes a lo largo del año 2019 ya que las exenciones son bastante reducidas", opinó Fragueiro.

Mientras, el portavoz de la Asociación de Armadores de Cerco de Galicia (Acerga), Andrés García, estimó que al sector "le espera por delante otro año complicado". "Lo de la caballa nos complica la vida, la sardina no va a ir mejor en 2019 y en la anchoa tenemos ese 1,14% al sur de Fisterra; todo se reduce la pesquería al jurel", indicó Acerga.

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