Cinco de los seis piratas somalíes acusados de intentar abordar el atunero vasco "Izurdia" en 2012 negaron ayer en la Audiencia Nacional haber atacado al pesquero frente a las costas de Somalia. Los acusados defendieron, por el contrario, que son pescadores y que en el momento de su detención trataban de buscar a un compatriota que cayó al mar mientras faenaban.

La Fiscalía pide para cada uno de ellos 18 años y medio de prisión o alternativamente 16 y medio, en función de si el tribunal aprecia que integraban una organización o un grupo criminal, tal y como recoge el informe de la fiscal, Susana Landeras.

Uno de los acusados se negó a declarar tras serle denegada su petición de que fuera sustituida la traductora que intervino en el juicio, al discrepar de cómo estaba realizando su trabajo. "Ustedes entienden el castellano perfectamente. Que quieran poner trabas a la intérprete entra dentro de su derecho de defensa, pero si consideran que sus palabras pueden ser tergiversadas tienen derecho a no declarar", aseguró el magistrado Antonio Díaz Delgado. Los demás acusados, por su parte, explicaron que no llevaban armas y que no atacaron al atunero, sino que estaban buscando a un compañero que había caído al agua.

Los somalíes negaron formar parte de un grupo organizado y haber abierto fuego contra el "Izurdia". Argumentaron que guardaban en su esquife garrafas de combustible, aceite para motores y grandes cantidades de agua y comida para aguantar pescando "horas o un día" en alta mar. "Estábamos pescando. No hay otro trabajo, todos hacemos eso porque no hay otra forma de vivir", afirmó Adawe Yusuf Ali, que señaló que él pilotaba la embarcación y que el resto de tareas estaban repartidas entre los ocupantes. "No teníamos armas ni sabemos cómo utilizarlas", añadió.

La Fiscalía sostiene, sin embargo, que los acusados integraban "una célula de asalto o grupo de acción pirata organizado, con material y elementos destinados al abordaje y secuestro de buques".

Disparos

El ataque al atunero vasco se produjo en octubre de 2012, cuando el "Izurdia" se dirigía a las Seychelles para realizar unas reparaciones. Los 30 tripulantes del pesquero -entre ellos nueve gallegos- detectaron una lancha rápida que se dirigía a toda velocidad hacia ellos, realizando disparos contra el atunero, por lo que activaron el dispositivo de seguridad a bordo.

Los tres agentes de seguridad privada embarcados en el pesquero realizaron entonces disparos disuasorios. Los piratas desistieron de su empeño de abordar el buque tras cerca de media hora de persecución e intercambios de disparos y fueron detenidos un día después por un buque de guerra holandés, encuadrado en una misión aeronaval.

El juicio contra estos seis piratas somalíes es el tercero en España, tras el celebrado contra los dos detenidos por el secuestro del "Alakrana" y contra los seis que atacaron al buque de guerra español Patiño. Todos ellos alegaron en la vista oral que eran pescadores.