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Medio siglo de los Ramones

El álbum de debut de los neoyorquinos cumple 50 años, una buena excusa para repasar la trayectoria, influencia y conciertos en Galicia de los iconos del punk-rock americano

Los Ramones, en su concierto de Vigo en 1991.

Los Ramones, en su concierto de Vigo en 1991. / Magar

Rafa López

Rafa López

El 23 de abril de 1976 veía la luz el álbum de debut de los Ramones, dos años después del nacimiento del grupo en el barrio neoyorquino de Queens. Bajo el título de Ramones, el disco apenas llegaba a los 29 minutos, y el corte de mayor duración de los catorce incluidos solo alcanzaba los 2 minutos 35 segundos. El primer trabajo del cuarteto neoyorquino que cambió la historia del rock cumple ahora medio siglo.

Encabezado por los singles «Blitzkrieg Bop» y «I Wanna Be Your Boyfriend», aquel álbum «construido casi en su totalidad con ritmos de una intensidad estimulante que el rock & roll no había experimentado desde sus inicios», como lo describió Paul Nelson en Rolling Stone, fue alabado de forma unánime por la crítica pero apenas tuvo éxito comercial: solo llegó al puesto 111 en la lista Billboard.

Como le ocurrió a Jimi Hendrix años antes, los Ramones empezaron a saborear las mieles del reconocimiento popular cuando visitaron el Reino Unido. Con motivo de su actuación en el Roundhouse de Londres el 4 de julio de 1976 y en otra sala al día siguiente, teloneando a los Flamin’ Groovies, conocieron a Marc Bolan y a miembros de los Sex Pistols y The Clash. Aquellos conciertos contribuyeron a impulsar la escena punk londinense.

Joey (voz), Johnny (guitarra), Dee Dee (bajo) y Tommy Ramone (batería) publicaron en 1977 sus dos siguientes álbumes, Leave Home y Rocket to Russia, ambos producidos por Tommy y Tony Bogiovi, primo segundo de Jon Bon Jovi. Cansado por las giras, Tommy dejó el grupo en 1978 para centrarse en la producción y cedió la batería a Marc Steven Bell, conocido a partir de entonces como Marky Ramone.

Tras la participación de los Ramones en la película Rock ‘n’ Roll High School (1979), de Roger Corman, Phil Spector se interesó por el grupo y produjo su álbum End of the Century (1980). En aquel trabajo, menospreciado por Johnny Ramone como «una versión descafeinada de los Ramones», se produjo la supuesta escena, después desmentida, en la que Spector –que en 2009 fue condenado por el asesinato de la actriz Lana Clarkson y murió en prisión en 2021– habría apuntado con una pistola a Dee Dee para obligarlo a repetir un riff.

En la gira de Pleasant Dreams (1981), su sexto álbum, actuaron en Galicia por primera vez. Fue el 13 de noviembre de 1981, en el Pabellón de los Deportes de Riazor, y muchos consideran aquel concierto como clave para el nacimiento de la movida coruñesa. El recital, ante unas 5.000 personas, sirvió también para poner en el mapa a los teloneros, unos chicos de Ourense que tocaban rock duro bajo el nombre de Los Suaves.

Su siguiente concierto en Galicia se celebró casi una década después, el sábado 9 de marzo de 1991 en el Pabellón de As Travesas. Con la célebre melodía de «El bueno, el feo y el malo», de Ennio Morricone, saltaron al escenario Joey (voz), Johnny (guitarra), C. J. (bajo) y Marky Ramone (batería) ante los 4.000 espectadores que habían comprado la entrada por 2.000 pesetas; entre ellos, un desconocido lucense de 19 años llamado Luis Tosar. Los pogos y el escaso espacio en el que se apiñaba el respetable provocaron varios desfallecimientos.

Vigo, 1991

La consabida pésima acústica de As Travesas se unió al manifiestamente mejorable directo de los Ramones para perpetrar un sonido tan brutal por su volumen como infame por su calidad.

«¡Qué pasa tíos! (en español), está bien estar aquí esta noche!», exclamó Joey Ramone antes de acometer «Blitzkrieg Bop». En apenas una hora y 12 minutos los Ramones despacharon 34 temas. Entre ellos, «Do you remember Rock & Roll Radio?», «Rock & roll High School», «I Wanna be sedated» y «Rockaway Beach», especialmente celebrado por haber sido versionado por Siniestro Total en su «Rock en Samil».

Entre tema y tema, el mítico grito «one, two, three, four!» y unas pocas frases de Joey. «Creemos en la libertad y en los derechos humanos», dijo antes de «I wanna live»; y como introducción a «Pet sematary», preguntó al público si conocía la novela de Stephen King del mismo nombre. Tras el gabba gabba hey! de «Pinhead» llegó un receso y los bises, que incluyeron «Beat on the brat» y «We’re a happy family», y se cerraron con «Judy is a punk rocker», «Indian giver» y «California sun».

Quienes asistieron a aquel concierto de Vigo pueden presumir de haber presenciado algo histórico, aunque en foros de rock se ha citado como uno de los peores directos que se hayan ofrecido jamás en España. Salvador Rodríguez aseguraba en su crónica de FARO que «la única música que se escuchó en As Travesas la pusieron los Números Rojos», grupo catalán de rock duro ahora olvidado que teloneó a los de Queens. Rodríguez reconocía el «espíritu rompedor, la caña y la fuerza escénica» de los Ramones, pero les reprochaba que «el rock and roll es algo más que ruido» y les acusaba de «hacer punk o pseudo punk sin tener el más mínimo sentido del ritmo». Quien quiera comprobarlo puede escuchar el concierto completo –con un sonido deplorable, eso sí– en YouTube.

Pese a todo, los siguientes conciertos de los Ramones en la sala Zeleste de Barcelona, el 11 y 12 de marzo de 1991, sirvieron como base para el segundo álbum en directo de los neoyorquinos, Loco Live, el último que publicaron bajo el sello con el que habían permanecido tres lustros, Sire Records.

Dos años más tarde, en marzo de 1993, se celebró el tercero y último concierto ramoniano en Galicia, en el entonces flamante Coliseum de A Coruña. Aquellos Ramones crepusculares fueron también teloneros del concierto de U2 en la gira Zooropa en el estadio Vicente Calderón de Madrid, el 22 de mayo de aquel año.

La muerte de Joey Ramone

Este año se cumplen 30 del último concierto de los Ramones, celebrado el 6 de agosto de 1996 en el Palace de Hollywood. Y en estos días se conmemoran también los 25 años de la muerte de Joey Ramone (19 de mayo de 1951 – 15 de abril de 2001), por un linfoma que le diagnosticaron en 1995. En 2014 habían muerto ya los cuatro miembros fundadores del grupo. Los únicos «ramones» que tocaron en Galicia y siguen vivos son C.J. Ramone y Marky Ramone, quien ha actuado en tierras gallegas en numerosas ocasiones.

Lo que también sigue vivo es el legado de este grupo fundamental del punk-rock, que influyó en bandas posteriores como Dead Kennedys, Beastie Boys, Pearl Jam, U2, Green Day, The Offspring o The Strokes, por citar unos pocos. Hoy muchos siguen luciendo camisetas con el mítico sello presidencial diseñado por el artista neoyorquino Arturo Vega, testimonio gráfico de un grupo que dejó una honda huella en la cultura popular.

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