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Siete vidas de Franco

Las mejores biografías del dictador se escribieron después de su muerte

Caricatura de Francisco Franco.

Caricatura de Francisco Franco. / Pablo García

Posiblemente la mejor biografía de Francisco Franco sea la del historiador Julián Casanova, publicada este mismo año por la Editorial Crítica. Se trata de un trabajo que aborda la vida del dictador desde una perspectiva histórica que revela aspectos muy conocidos (algunos mal) y otros que muchos lectores descubrimos a lo largo de las páginas este excelente libro.

Para escribir Franco, Julián Casanova se ha documentado en escritos, libros y testimonios que garantizan el rigor de la historia de una vida relevante como la de Franco, un rigor que el historiador ya puso de manifiesto en otras obras, como República y guerra civil, «La Iglesia de Franco» o España partida en dos.

La imagen que Casanova ofrece de Franco es la de un arribista mediocre que gracias a una sublevación militar y a una sangrienta guerra civil accedió a un poder absoluto que transformó la personalidad de quien hasta entonces gozaba de poco predicamento entre sus coetáneos, una imagen que se consolidó durante una larga posguerra de represión dictatorial. Como conquistó el poder por medio de la violencia, dice Casanova, «lo tuvo que mantener con la misma brutalidad», eliminando físicamente a decenas de miles de «enemigos» con la excusa de ser delincuentes, masones, comunistas o separatistas.

A pesar de su nula preparación y experiencia política, «nunca toleró –escribe el historiador en el prólogo– a quien podía o intentaba construir un poder personal e independiente y premió por encima de todo la lealtad, la virtud que perdonaba errores y corruptelas». Julián Casanova hace un recorrido por todos los gobiernos de Franco y analiza un régimen en el que el poder lo detentaban los militares que habían participado con él en las campañas africanistas y en la guerra civil, en una sociedad sin oposición política legal donde la mujer apenas tenía presencia testimonial en algún ámbito. Casanova asegura que para su ascensión al poder Franco se benefició de una situación europea en la que algunos dictadores ocupaban gobiernos de países como Alemania, Italia o Portugal, y utilizó el patrimonio nacional como propiedad privada.

La biografía de Julián Casanova se centra sobre todo en la carrera militar y política de Franco, sin tratar a fondo los años anteriores a la campaña de África, aunque el último capítulo incluye una completa cronología de su vida y de su época. Tampoco la biografía de Juan Pablo Fusi publicada en 1985 (Franco. Autoritarismo y poder personal. Ediciones El País) se detiene en aspectos anteriores a su ascenso al poder desde la guerra civil. Fusi revisa la trayectoria de Franco desde una carrera militar formada en la guerra de Marruecos entre 1910 y 1927, analiza el sistema político autoritario que mantuvo hasta el fin de sus días y denuncia las carencias que tenía como estratega político.

Ángel Palomino y Paul Preston firman el volumen Francisco Franco (1892-1975) publicado por Ediciones B en 2003 en su colección Cara y Cruz, en la que se trata de analizar la figura del dictador desde dos puntos de vista si no enfrentados, sí pretendidamente complementarios: la de Palomino desde una visión que sin justificar el franquismo evita la condena explícita del régimen, y la de Paul Preston, que aporta una visión crítica del mismo desde su autoridad de historiador. Preston había escrito en 1993 otra de las mejores biografías del dictador, Franco, caudillo de España (Grijalbo).

El poder es una de las características que Carlos Blanco Escolá analiza profundamente en Franco. La pasión por el poder (Ed. Planeta), aunque aquí sí que el historiador investiga la juventud de Franco y los años anteriores al inicio de sus estudios en la Academia de Infantería, con el fin de analizar los traumas de la infancia que influyeron en su modo de ejercer el poder, en su ambición política y en la crueldad sin escrúpulos que alimentaron un egocentrismo que dio lugar, según el autor, a una personalidad sicopática.

Otros dos libros tratan de profundizar en la esa sicología del dictador: Franco. Una biografía sicológica, del psiquiatra Enrique González Duro (Ed. Temas de Hoy) y Franco. Retrato psicológico de un dictador (E. Taurus), de la profesora de Historia Gabrielle Ashford Hodges, especialista en psicología educacional y sicoanálisis. En esta obra la psicóloga e historiadora afirma que fue la personalidad de Franco y su ambición de poder la que le ayudó a sobrevivir después de la Guerra Civil tras la caída de regímenes similares como los de Hitler y Mussolini. Señala que detrás de la fachada de grandilocuencia que se manifestaba en todos sus actos púbicos se ocultaba una personalidad insegura y vengativa, regida por impulsos contradictorios, resuelta a aniquilar toda oposición política.

Por su parte, González Duro investiga también la infancia y la adolescencia de Franco y las relaciones con sus padres y sus hermanos para estudiar los rasgos de su personalidad autoritaria. Con la misma finalidad hace también un recorrido por toda su biografía, desde los primeros años hasta lo que denomina su larga muerte. Se detiene en la República y la Guerra Civil y analiza minuciosamente los largos años en el poder y los métodos de intervención política influidos por su especial sicología.

Aunque no se trata estrictamente de una biografía, un libro publicado en 2006 por el escritor y documentalista Emilio Ruiz Barrachina reveló un episodio prácticamente desconocido de Franco, el de sus amores frustrados con la joven Sofía Subirán. Hija de un militar que hizo carrera en Cuba y de una indígena de Camagüey, Sofía nació en 1897 cuando la isla aún era colonia española. Después de la guerra de la independencia la familia llegó a España y el comandante fue destinado en 1910 al Regimiento África Nº 68 de Melilla, donde ya estaba un teniente llamado Francisco Franco, que se enamoró de la joven Sofía de sólo 15 años. A pesar de su juventud, era asidua a los bailes del casino, las funciones de teatro y los paseos por la playa de La Hípica y el parque Hernández, donde los jóvenes oficiales paseaban sus elegantes trajes militares.

Con el título Le ordeno a usted que me quiera (Ed. Lumen), Barrachina ha reunido una rica documentación de escritos y fotografías, entre los que sobresalen las cartas y las postales que durante un considerable periodo de tiempo Franco le escribió casi a diario, a veces cuatro o cinco postales en cada envío, evitando la mediación del padre de Sofía, que no veía con buenos ojos las pretensiones de Franco. A Sofía no le gustaba aquel joven bajito de voz atiplada y nunca cedió a sus pretensiones. Años después, cuando tuvo noticia de la boda de Franco no le sorprendió el parecido físico que Carmen Polo tenía con ella.

Otras vidas

Luis de Galinsoga: Franco, caudillo de España (1940)

Manuel Aznar Zubigaray: Franco, el hombre y su obra (1956)

Ricardo de la Cierva: Franco, historia y leyenda (1975)

Carlos Fernández: El general Franco (Gráficas Venus, 1979)

Luis Suárez Fernández: Franco. Crónica de un tiempo (Planeta, 1984)

Pío Moa: Franco, un balance histórico (Planeta, 2005)

Francisco Sevillano: Franco. «Caudillo» por la gracia de Dios (Alianza, 2010)

Stanley G. Payne & Jesús Palacios: Franco. Una biografía personal y política (Espasa, 2014)

Enrique Moradiellos: Franco. Anatomía de un dictador (Turner, 2018)

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