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Una historia de ayer y hoy

Memoria y denuncia de un crimen machista en la primera novela de la periodista Silvia Intxaurrondo

La periodista Silvia Intxaurrondo.

La periodista Silvia Intxaurrondo.

Como comprobamos con demasiada frecuencia, la violencia de género es uno de los problemas más graves de las sociedades contemporáneas, especialmente de la española. Casi cada semana casos de malos tratos y de asesinatos de mujeres a manos de sus parejas conmocionan a una sociedad perpleja e indignada por la brutalidad inconcebible de todos ellos. Es sorprendente que la literatura, siempre atenta a los problemas de la sociedad en la que se inspira, no haya recogido con la frecuencia debida este fenómeno que escandaliza, repugna y también desespera.

La periodista Silvia Intxaurrondo trata en su primera novela Solas en el silencio (HarperCollins) un caso de asesinato machista sobre el que hace girar una trama protagonizada por personajes relacionados con víctimas (y victimarios) de malos tratos, humillaciones y explotación.

En una comunidad vasca de principios del siglo XX, regida por leyes no escritas, costumbres tradicionales centenarias y valores que favorecen el poder de los varones, se comete un asesinato machista impune alrededor del cual se desarrolla una acción de repulsa, silenciada por la ignorancia o el miedo de unos y por el temeroso respeto de otros hacia el autor del crimen, el alcalde de la localidad, un cacique que tiene amedrentados a los pueblerinos y que ejerce su autoridad abusiva con ayuda del médico y del arquitecto del pueblo.

Silvia Intxaurrondo crea alrededor de este episodio un clima de opresión del que sus víctimas, casi todas mujeres, son incapaces de evadirse, prisioneras de su historia y de sus circunstancias. La pobreza, los lazos familiares, los problemas acumulados durante años, el miedo a las críticas del vecindario… les impide tomar las decisiones que pudieran liberarlas de las ligaduras que con los años se han ido tejiendo alrededor de sus vidas.

La autora potencia este clima opresivo situando a sus personajes en una naturaleza agreste azotada por una meteorología inclemente de lluvias persistentes y tormentas que estimulan creencias supersticiosas sobre espíritus y ánimas negras a las que los parroquianos atribuyen las muertes trágicas que últimamente se han producido en el pueblo, precedidas siempre por el triple canto del cárabo.

Silvia Intxaurrondo utiliza una estructura literaria en flash backs para narrar los episodios que protagonizan los personajes de esta historia. El pasado de cada uno de ellos explica el comportamiento y la situación que viven en un presente condicionado en su día por conductas sometidas a creencias ancestrales o basadas en la obediencia incontestable a la autoridad familiar.

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Solas en el silencio

Autor: Silvia Intxaurrondo

Editorial: HarperCollins

PVP.: 10,99 euros

Nº de páginas: 304

Solas en el silencio es también una reflexión sobre la maldad, encarnada en personajes movidos por la ambición y el poder, que no dudan en ejercer la violencia física o síquica sobre mujeres indefensas o sobre personas incapaces de enfrentarse al peso de la tradición o de la autoridad familiar. Sobre las víctimas de las humillaciones planea la posibilidad soñada de una venganza que pocas veces llega a consumarse.

Enfrentada a la maldad extendida, está la ternura de unos pocos personajes que Intxaurrondo salva de la condena: una madre y su hijo afectado por una lesión cerebral, unos amantes cuya pasión amorosa fue interrumpida en su juventudpor conveniencias sociales, dos amigas que se atreven a tomar iniciativas que demuestran que aún quedan resquicios de insumisión. El episodio del traje de la novia, uno de los momentos más emotivos y estremecedores de esta historia de mujeres sometidas a la violencia machista, ejemplifica toda una actitud valiente y solidaria. Ese enfrentamiento lo hacen las mujeres, solas y en silencio, como adelanta el título, atendiendo a la llamada de una venganza siquiera sea simbólica.

La muerte sobrevuela también la atmósfera opresiva de la comunidad, una muerte que simbolizan los narcisos que acompañan a los difuntos, flores cuyo perfume penetrante incrementa el entorno irrespirable en el que están atrapadas las víctimas. La muerte encarnada en amortajadoras, enterradores, avisadoras y plañideras que acompañan los ritos funerarios de las víctimas; la muerte que ronda a unos personajes amenazados por una ansiada venganza que espera el momento oportuno.

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