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Faro de Vigo

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Más confort que con Pearl Jam

Eddie Vedder entrega “Earthling”, disco de rock con hechuras clásicas en el que cuenta con Elton John, Ringo Starr y Stevie Wonder

Eddie Vedder, en una imagen promocional. | // FARO

Eddie Vedder ha dado a entender en diversas ocasiones que anhelaba expresarse como artista en solitario, aunque, hasta ahora, las pistas que ha ido soltando no eran para echar cohetes: un par de bandas sonoras de peso medio, un simpático disco con canciones de ukelele y algunas aventuras escénicas confusas, como aquella gira que le trajo en 2019 a España (manejando repertorios de covers y temas de Pearl Jam). Es ahora cuando da un paso al frente con un álbum a su nombre que no es ni un encargo ni un divertimento, aunque está lejos de ser la obra rotunda con la que abrir un camino alternativo al grupo madre.

Sorprende que Earthling se decante por un tipo de rock de tacto clásico, con incluso destellos pre-grunge, y por un talante amable y desprendido que contrasta con la angustia y la naturaleza esquiva de Pearl Jam. Se advierte en la primera canción, “Invincible”, de hinchada dinámica melódica, y se confirma en una pieza más sustanciosa, ese medio tiempo de estribillo majestuoso llamado “Long way,” en el que Vedder se arrima a un sobrio heartland rock con la ayuda de Benmont Tench, el que fuera teclista de Tom Petty and the Heartbreakers. Por no hablar de los recovecos bonitos y complacientes de la balada “The Haves”.

Vedder ha formado equipo con el avezado productor multiuso Andrew Watt (por cuyas manos han pasado desde Ozzy Osbourne hasta Dua Lipa), que le acompaña en las tareas de composición junto a John Klinghoffer, el exguitarrista de Red Hot Chili Peppers, y el batería de esta banda, Chad Smith. Con ellos ha elaborado un repertorio que combina números de rock templado, herederos de la college radio de los 80 (“Fallout today,”, “The dark”), con destellos más cercanos a Pearl Jam: “Good and evil, Power of right” o ese sentido “Brother the cloud”, donde canta a una pérdida cercana que bien podría ser su hermano Chris, fallecido en accidente en 2016, o Chris Cornell, el cantante de Soundgarden, que se suicidó un año después.

Earthling transpira una libertad y sentido de la diversión poco asociables a los discos de Pearl Jam, lo cual lo hace quizá más accesible a un público adulto medio, pero también más disperso. Sobre todo, en el tramo final, cuando se suceden temas variopintos: la atolondrada “Try”, con armónica de Stevie Wonder, el rock trotón de “Picture”, aquí con la ayuda de Elton John, y ese “Mrs. Mills” de ecos beatle victorianos apuntalados en la batería del mismísimo Ringo Starr (en homenaje a la pianista inglesa Gladys Mills, 1918-78). Y como guinda, un ejercicio de crooner atmosférico, “On my way”, donde Vedder nos habla de un rumbo a seguir que se insinúa algo cojo de definición frente a la granítica identidad del gigante Pearl Jam.

Portada del disco de Eddie Vedder

Earthling

Eddie Vedder

Seattle Surf-Republic-Universal

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