El fútbol, un sector en horas fuertes

La industria del fútbol genera el equivalente al 1,37% del PIB, hasta 15.688 millones de euros al año, unas cifras que se han duplicado en los últimos 4 años.

Madrid y Cataluña obtienen los mayores ingresos.

En cuanto al PIB de la Comunidad Autónoma, en Andalucía el fútbol generó un impacto equivalente al 1,26% del PIB, alcanzando los 1.919 millones de euros al año.

En cuanto al PIB de la Comunidad Autónoma, en Canarias el fútbol generó un impacto equivalente al 1,21% del PIB autonómico, alcanzando los 527 millones de euros al año.

En cuanto al PIB de la Comunidad Autónoma, en la Comunidad Valenciana el fútbol generó un impacto equivalente al 1,22% del PIB autonómico, hasta los 1.295 millones de euros al año.

En cuanto al PIB de la Comunidad Autónoma, en Galicia el fútbol generó un impacto equivalente al 1,14% del PIB autonómico, hasta los 675 millones de euros al año.

En cuanto al PIB de la Comunidad Autónoma, en Asturias el fútbol generó un impacto equivalente al 1,78% del PIB autonómico, alcanzando los 396 millones de euros al año.

En cuanto al PIB de la Comunidad Autónoma, en Castilla y León el fútbol generó un impacto equivalente al 1,02% del PIB autonómico, hasta los 573 millones de euros al año.

Decía el dramaturgo brasileño Nelson Rodrigues, que, en el fútbol, la peor ceguera es solo ver el balón. Consecuentes palabras ya que el fútbol no solo levanta pasiones, también levanta la economía. Detrás de ese esférico a rombos emerge una gran industria que da empleo a 185.000 personas en España, un negocio que contribuye a inculcar los mejores valores, los deportivos, y que produce los frutos más positivos que se le puede pedir a una empresa: riqueza, salud, solidaridad y diversión.

La industria del fútbol factura el equivalente al 1,37% del PIB, hasta 15.688 millones de euros al año en ingresos. Son datos del estudio que la consultora PricewaterhouseCoopers (PwC) ha elaborado para LaLiga y en el que se cuantifica y analiza el impacto económico, fiscal y social que la industria del fútbol profesional generó en España durante la temporada 2016/2017 cuando, por cada empleo directo producido por LaLiga, se crearon alrededor de otros cuatro puestos de trabajo en España y cuando, por cada euro de ingresos, se generaron 4,2 adicionales en el resto de la economía.

En Andalucía el fútbol generó un impacto equivalente al 1,26% del PIB autonómico, hasta los 1.919 millones de euros al año, situándose, así, como la tercera región española en producción.

En Canarias el fútbol generó un impacto equivalente al 1,21% del PIB autonómico, hasta los 527 millones de euros al año. Estas cifras la colocan como la octava región en términos de producción económica.

En la Comunidad Valenciana el fútbol generó durante la temporada 2016/2017 un impacto equivalente al 1,22% del PIB autonómico, superando los 1.295 millones de euros al año. Estas cifras la sitúan como la cuarta región de España en términos de producción económica.

En Galicia el fútbol generó un impacto equivalente al 1,14% del PIB autonómico, hasta los 675 millones de euros al año, situándose, así, como la sexta región en producción.

En Asturias el fútbol generó un impacto equivalente al 1,78% del PIB autonómico, situándose, así, como la segunda región de España donde es más importante este motor económico, produciendo 396 millones de euros al año.

En Castilla y León el fútbol generó un impacto equivalente al 1,02% del PIB autonómico, hasta los 573 millones de euros al año. De esta manera, la región se coloca en la séptima posición en términos de producción económica.

Por regiones, Madrid y Cataluña obtienen las mejores notas en ingresos, les siguen Andalucía, Comunidad Valenciana y País Vasco.

Los impactos regionales generados por LaLiga en la temporada 2016-2017 son los siguientes:

Y centrando el tiro en lo que se refiere a empleo, LaLiga da trabajo al 0,98% de la población activa en España, generando 184.626 puestos de trabajo en la temporada 16-17, un 27,5% más que en 2014, anterior fecha de la que se disponen datos. Buenos síntomas de salud.

La gran maquinaria humana del fútbol, con esos casi 200.000 puestos de trabajo, equivale al 41% del empleo en la industria de alimentación, bebidas y tabaco en España y es 1,2 veces los trabajadores del sector textil.

El deporte rey exhibe un músculo monetario indudablemente robusto. El fuelle económico del fútbol equivale al 24% de la producción de vehículos de motor, remolques y semirremolques en 2016, el 48% de la actividad económica del sector de las telecomunicaciones ese año, el 89% del impacto en producción de los servicios financieros, excepto seguros y pensiones y 1,4 veces el volumen de ingresos del transporte aéreo en el país, entre otras posibles comparaciones.

Concretamente, la industria del fútbol profesional genera 23.739 puestos de trabajo en Andalucía, un 0,82% del total de la CCAA. En este aspecto, es la tercera región en la que más empleo se genera.

Concretamente, la industria del fútbol profesional ocupa 6.308 puestos de trabajo en Canarias, el 0,74% del total de la CCAA. Así, se coloca como la séptima región en generación de empleo.

Concretamente, la industria del fútbol profesional genera 15.485 puestos de trabajo en la Comunidad Valenciana, un 0,77% del total de la CCAA. Así, es la cuarta región que más empleo crea alrededor del fútbol.

Concretamente, la industria del fútbol profesional genera 8.370 puestos de trabajo en Galicia, un 0,80% del total de la CCAA. Estas cifras la sitúan como la sexta región en cuanto a número de empleos.

Concretamente, la industria del fútbol profesional genera en Asturias 4.709 puestos de trabajo, el 1,20% del total de la CCAA.

Concretamente, la industria del fútbol profesional genera 6.106 puestos de trabajo en Castilla y León, un 0,63% del total de la CCAA. Estos datos la colocan como la octava región en cuanto a creación de empleo alrededor del fútbol profesional.

La tasa de ocupación por regiones es significativa y responde a las zonas de mayor población industrial y de servicios:

Sin embargo, en este sentido, tal y como apunta LaLiga, el nuevo modelo de competiciones europeas que quieren implantar la UEFA y la ECA tendría un impacto socioeconómico muy negativo, no solo en toda la industria del fútbol, sino en las regiones de España, ya que todas ellas albergan clubes que se verían perjudicados por este nuevo escenario. Y es que la puesta en marcha de esta competición supondría un descenso drástico tanto en los ingresos como en la generación de empleo de estas comunidades autónomas.

Efecto tractor

Para Jordi Esteve Bargues, socio de PwC y coordinador de la parte económica del informe "la presencia de un equipo de fútbol profesional tiene importantes beneficios económicos a nivel regional, generando actividad económica alrededor de los estadios y atrayendo a visitantes foráneos, entre otros".

Y es que LaLiga y los clubes originan, además, efectos tractores sobre la actividad de otros sectores: televisión, alrededores de los estadios, turismo, videojuegos, medios de comunicación, bares… Con mayor detalle, el informe destaca la contribución del fútbol a la hostelería, transporte y alojamiento relacionado con los eventos deportivos en los estadios, y que alcanzó los 2.398 millones de euros, entre la respuesta de esta industria en otras actividades de la economía.

España es futbolera. Una cerveza, una bajada de bandera, una habitación, una bufanda, un televisor 4k, un billete de tren… El día de partido se genera un efecto positivo alrededor de sectores adyacentes, tal y como como reflejan los 3.998 millones de euros que LaLiga hizo ganar a otros sectores de la economía en 2016 y 2017 como la hostelería, transporte, alojamiento, televisión o videojuegos, entre otros. De hecho, en la lista del top 10 de los videojuegos más vendidos en España, cuatro son de temática futbolística.

Jordi Esteve también añade que "incluso las regiones sin un equipo en LaLiga Santander o LaLiga 1|2|3 se benefician de la existencia de LaLiga, gracias a los impactos tractores que genera en los bares y en sectores como los medios de comunicación o la TV de pago". Esto es debido a que por el consumo que se produce alrededor del estadio y el gasto en transporte y alojamiento para asistir a los partidos de LaLiga, el fútbol generó 1.072 millones de euros y alrededor de 16.336 empleos. Pero la economía no se mueve solo alrededor del estadio, también alrededor del visionado. Los espectadores gastaron en bares 1.226 millones de euros.

Goles son amores

Difícil igualar en pasión al espectáculo rey. Por muchas ganas que se le pongan a otras actividades, ninguna suma tantas emociones como la profesión en la que se quieren convertir los niños de hoy. En detalle y gracias al fútbol, en España 4.089 millones de euros fueron a parar a la Hacienda Pública española, un 48% más que en la temporada 2013-2014, 8,6% más que la temporada anterior. En términos comparativos, representa 2,7 veces el gasto destinado a política exterior de los Presupuestos Generales del Estado de 2017.

No hay lugar a la duda. Las cifras hablan por sí solas de la importante aportación fiscal del fútbol a las arcas españolas, aquellas desde las que luego se financian servicios como la sanidad y la educación públicas. Y no queda ahí su contribución a nuestro Estado de bienestar. LaLiga dedica a los proyectos de RSC cantidades económicas superiores a las de otros campeonatos. En términos relativos a los ingresos, resulta aún más significativo el esfuerzo respecto a otras instituciones en el fútbol y al mundo empresarial. Los clubes destinaron, en la temporada 2016-2017, 62,8 millones de euros en proyectos de responsabilidad social corporativa, casi cuatro veces lo que destina su homóloga alemana, la Bundesliga, y más de 1,5 veces lo que dedica la inglesa Premier League.

Todos estos esfuerzos, junto con la naturaleza del fútbol en sí, generan una serie de impactos sociales positivos para el país. El deporte permite mejorar la salud y el bienestar de aquellos que lo practican, y el fútbol es el más practicado en España. Además, según subrayan desde PwC, el deporte rey es uno de los principales motores para atraer a aficionados de todo el mundo a España y acercarlos al arte, la cultura, y la gastronomía nacionales. El fútbol pone a España a la cabeza del mundo.