23 de enero de 2008
23.01.2008

El compromiso de Sócrates no frena el acoso a trabajadores gallegos en las carreteras lusas

La Policía sanciona a un médico y a una enfermera que ejercen en Viana y en Póvoa de Varzim

23.01.2008 | 09:51

X. A. Taboada / santiago

El pasado sábado el primer ministro de Portugal, José Sócrates, anunció que la Policía lusa ya no multaría a los trabajadores españoles, la mayoría de ellos gallegos, que circulan por el país con coches matriculados en España. Tres días después, la realidad es otra. La Brigada Fiscal de Viana multó ayer a un médico y a una enfermera, ambos vigueses, y les retiró la documentación del vehículo por, precisamente, circular con un vehículo matriculado en España.

El facultativo trabaja en el Hospital Público de Viana y la enfermera en Clipóvoa, una clínica de Póvoa de Varzim. A las cinco de la tarde, como cada día, concluyeron su turno de trabajo y como cada jornada se disponían a regresar a su casa en una operación que realizan centenares de profesionales de la salud gallegos que ejercen en Portugal.

Pero en el camino, en una rotonda de la carretera de paso obligado, se encontraron con un control de la Brigada Fiscal de Aduanas que les dio el alto. En ese mismo momento estaban retenidos otros dos coches con matrícula española y dos más extranjeros, un francés y un belga.

Los agentes, ajenos al anuncio de Sócrates, procedieron a aplicar la ley vigente que obliga a los extranjeros que trabajan en Portugal a matricular allí sus coches y pagar el impuesto correspondiente o, en su defecto, a contar con un permiso especial de circulación si su lugar de trabajo se encuentra a menos de 60 kilómetros de la frontera portuguesa.

Según cuenta Xoán Gómez, el presidente de la asociación de médicos gallegos que ejercen en Portugal, los policías multaron a los dos vigueses, les retiraron la documentación de los dos vehículos, les hicieron firmar un documento conforme sólo utilizarían el coche para llegar a la frontera y les instaron a que, para recuperar la documentación, se dirigieran a la sede de Aduanas en Oporto para pagar otra multa.

Por si fuera poco, añade Xoán Gómez -con quien el médico multado hablaba por teléfono para contarle todo mientras era abordado por los agentes-, los policías advirtieron al facultativo y a la enfermera que no podían utilizar sus respectivos coches para viajar a Oporto para recuperar la documentación.

Explicaciones

De nada sirvieron las explicaciones de ambos de que el primer ministro José Sócrates había anunciado para este jueves un acuerdo del Consejo de Ministros para, precisamente, iniciar los trámites legislativas oportunos para permitir la libre circulación de los trabajadores españoles por Portugal.

Tal como informó Xoán Gómez, los policías le respondieron que la reunión del Consejo de Ministros iba a ser el jueves, pero que mientras tanto ellos seguían aplicando la ley. "Es absurdo todo esto. Volvemos a las mismas", se quejaba ayer el presidente de la asociación que desde hace meses lidera una campaña de protesta para evitar la multas a los españoles que trabajan en Portugal y usan sus coches matriculados en España para desplazarse.

Esta campaña de denuncia del "acoso" policial llegó hasta la Unión Europea y al presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, mediante una carta de Xoán Gómez donde le explicaba la situación y le pedía su amparo. El problema entró en la agenda de la cumbre hispano-lusa celebrada en Braga y al finalizar la misma, Sócrates, en compañía de Zapatero, dio la razón a los trabajadores españoles y anunció una reforma de la ley para evitar las multas.

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Finalizou o Concuro Illas Cíes no que os nenos e nenas de Vigo traballaron para contar como ven eles as Illas Cíes