El 10 por ciento de los clientes de la nueva tienda Ikea en Portugal proceden del área viguesa.
A la feria de Valença do Mino le ha salido un serio competidor en visitantes. La apertura cerca de Oporto de una tienda de Ikea, la multinacional sueca del mueble y la decoración, ha restado protagonismo al tradicional mercadillo de de la localidad fronteriza. Hasta tal punto que a los pocos meses de inaugurarse, el 10 por ciento de los clientes de la superficie comercial ubicada en Matosinhos proceden del área de Vigo.
Al grupo escandinavo no le sorprende la abultada afluencia de compradores llegados del sur de Galicia. "Era previsible", afirman. Desde Vigo a Matosinhos (en la periferia de Oporto) hay poco más de una hora en coche y todo el trayecto puede realizarse por autopista. Hasta ahora, los clientes gallegos de Ikea se dirigían a las tiendas más cercanas, como Oviedo (más de cuatro horas en coche) o Madrid (cerca de seis horas).
Las promociones y ofertas especiales que sigue lanzando el Ikea-Oporto también han contribuido a ese peregrinaje de clientes vigueses. Para sus tiendas en Portugal, el grupo sueco modifica ligeramente su gama de productos con respecto a las de España pero en la cantidad; sus artículos de tan llamativo diseño son los mismos que comercializa en el resto de Europa y los precios casi idénticos.
Con esta oferta a una hora en coche de Vigo, llama todavía más la atención los planes de expansión de la cadena. Desde su departamento de planificación aseguran que "la nueva tienda de Oporto no afecta en nada la intención de abrir en Galicia, porque Galicia puede soportar dos tiendas, una en la zona de Vigo y otra en la de A Coruña".
Sin embargo, desde que el gobierno local recibió en diciembre de 2005 a ejecutivos de Ikea, la multinacional, pese a insistir en que mantiene su proyecto para la zona viguesa, no ha vuelto a dirigirse al Concello. El equipo liderado por la ex alcaldesa Corina Porro le había propuesto un área de 20.000 metros cuadrados en la zona de Liñeiriños, pero el nuevo regidor Abel Caballero aún no se ha pronunciado al respecto. "Seguimos buscando terrenos en Vigo o cerca. Nos preocupa que se polemice con este proyecto", alegan desde la compañía.
Expansión
Entretanto en Galicia sus proyectos caminan despacio -en A Coruña ya dispone de ubicación aunque no empezaron las obras-, los "tentáculos" de Ikea crecen de forma imparable por el resto de la Península. En Portugal, que atraviesa una grave crisis económica, con dos tiendas (la otra en Lisboa) estratégicamente ubicadas junto a la red de autopistas que atraviesa de norte a sur el país, tiene previsto abrir otros cinco establecimientos hasta 2015.
Los periódicos portugueses todavía hoy dan cuenta del impacto social y económico que ha tenido el desembarco del gigante sueco en Oporto. La multinacional invirtió en esa tienda, una de las más grandes de Europa, 60 millones de euros. Ha generado al menos 500 puestos de trabajo directos y 1.000 indirectos.