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Amenaza de sequía

Las reservas de los embalses de Vigo y su área siguen cayendo pese a las lluvias de agosto

Baiona presenta la situación más llamativa, con una ocupación ya por debajo del 30%

Sin precipitaciones en horizonte a medio plazo

Gente protegiéndose de la lluvia en Vigo, el pasado mes de agosto.

Gente protegiéndose de la lluvia en Vigo, el pasado mes de agosto. / Pablo Hernández Gamarra

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Pablo Galán

Pablo Galán

Vigo

Las lluvias caídas en Vigo durante siete días consecutivos en la segunda quincena de agosto no han conseguido incrementar las reservas de los embalses que abastecen a la ciudad olívica y los concellos del área metropolitana. Las infraestructuras que suministran agua a vecinos y empresas han arrancado el mes de septiembre con los niveles más bajos que se recuerdan a estas alturas del año, un escenario que todo apunta a que seguirá empeorando al no aparecer en el horizonte a medio plazo las precipitaciones.

Según los datos que ha actualizado Augas de Galicia este martes, las presas de Eiras, Zamáns y Baíña registraron un descenso de su ocupación en comparación con los datos recopilados el 24 de agosto. Especialmente llamativa es la situación del embalse de Baíña, que abastece a Baiona, al situarse ya en poco más del 28% tras una caída de tres puntos en siete días. Esto ha llevado a que en las últimas semanas se intensificasen los contactos entre los alcaldes de Vigo y Baiona, por si es necesario que la localidad del Val Miñor se conecte al embalse de Vigo para no poner en riesgo el suministro.

Todo ello, pese a que las reservas en las presas que abastecen a la ciudad olívica continúan también disminuyendo. Así, Eiras reflejaba este lunes una ocupación ligeramente superior al 62%, claramente por debajo de otros años complicados por la escasez de lluvias en verano. Mientras, Zamáns está justo a la mitad de su capacidad tras anotar también otra bajada intersemanal.

La situación ha llevado a que, un verano más, se intercambiasen duros reproches entre Concello de Vigo y Xunta, acusando el alcalde vigués, Abel Caballero, a la administración autonómica de dejación de funciones al no tomar la decisión de construir una nueva presa, única solución que el regidor ve como la mejor para garantizar el suministro a futuro. Mientras, desde el Gobierno gallego se ha insistido en que los concellos deben ser más rigurosos en el control de las fugas en la red, abriéndose a plantear nuevos embalses muy a largo plazo.

Contraste

El escenario en Vigo y buena parte de Galicia contrasta con lo que sucede a nivel estatal. Así, la reserva hídrica española estrena este martes el mes de septiembre con el 64,0% de la capacidad total, que es la reserva más alta en esta época del año desde 2014. Los embalses almacenan actualmente 35.875 hectómetros cúbicos (hm3) de agua tras disminuir en 495 durante la última semana, según el Ministerio de Transición Ecológica.

La serie histórica indica que la reserva hídrica nacional comenzó a marcar máximos históricos a mediados del pasado febrero tras las borrascas Nils y Oriana, que elevaron entonces la cantidad de agua embalsada al 82,5%.

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