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Vuelos desde Galicia

El Gobierno de Navarra se une a la «subasta» por captar rutas anheladas en Vigo: paga 5 millones de euros por vuelos a Barcelona y Sevilla

El aeropuerto de Pamplona sigue a los de Logroño o Vitoria, quienes han lanzado contratos para conexiones que buscan recuperarse en Peinador

Air Nostrum y Volotea, quienes en el pasado las operaron desde Galicia, ya venden los billetes para este mismo otoño

Un avión de Volotea en el aeropuerto de Santander en julio de 2026.

Un avión de Volotea en el aeropuerto de Santander en julio de 2026. / V. Currás

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Víctor P. Currás

Víctor P. Currás

Vigo

Quien paga se lleva el avión y la conexión. El sector aeronáutico en España —y también en Europa o África— se ha convertido en una subasta gigante en la que gobiernos y regiones pelean por lograr que las aerolíneas destinen sus aeronaves a su aeropuerto de cabecera. Y es que de poco importa que se pida coordinación entre las administraciones para los tres aeropuertos gallegos cuando en el resto del país siempre habrá esté dispuesto a sacar la chequera para llevarse los enlaces. El último ejemplo ha llegado desde una terminal que mueve anualmente menos tráfico que el aeropuerto de Vigo en los meses centrales de verano.

El Gobierno de Navarra ha adjudicado un ambicioso contrato de 5 millones de euros (IVA incluido) para lograr dos rutas que figuran en los planes de conectividad de Peinador: Barcelona y Sevilla, durante 26 meses hasta diciembre de 2028. El ejecutivo foral licitó por segunda vez el mismo después de que quedara desierto, elevando su importe y buscando unos pliegos que se adaptasen mejor a las exigencias de las aerolíneas.

En ellos, aunque se cataloga un «contrato de patrocinio» que incluye acciones de promoción y marketing de Navarra como destino turístico; se exige un número de frecuencias y plazas mínimas durante un periodo de tiempo. Esta modalidad, empleada por los Concellos de Vigo y A Coruña, permite fijar sanciones en caso de que no se cumplan los objetivos. En el caso del gobierno herculino se han logrado garantizar 200.000 plazas anuales gracias a un contrato de 6,5 millones de euros hasta 2030.

Por lo de pronto el primer objetivo, que era captar el interés de compañías, ya lo ha logrado. Y lo hace con dos compañías que optaron a varios contratos para rutas desde Galicia. Air Nostrum ha logrado para el lote A de los vuelos a Barcelona mientras que Volotea se centra en la de la capital andaluza. El primero de ellos tiene un importe de 1,72 millones de euros anuales y exige unos 270 vuelos anuales, lo que se traduce en tres frecuencias semanales.

La compañía valenciana actuará en colaboración con Vueling para garantizar la conectividad con la red de destinos que ésta tiene en su hub de El Prat, permitiendo un billete único y equipaje hasta destino final. La compañía catalana voló en 2013 esta ruta aunque la canceló en pocos meses por su baja ocupación. Su principal amenaza son las seis combinaciones diarias que Renfe ofrece aprovechando el AVE y el Corredor del Ebro.

Por su parte, la compañía de bajo coste consigue al contrato de medio millón de euros por ejercicio que exigirá 144 vuelos anuales. En Peinador ya operó esta ruta en 2012, tomando el testigo Air Nostrum con varios contratos públicos en 2015, 2019 y 2022 sin llegar a asentarla en el aeródromo vigués. Ahora, Concello, Diputación y Aena coinciden en su potencial e interés.

Nueve aeropuertos en un radio de 125 kilómetros

Este contrato licitado por el gobierno de María Chivite estará en funcionamiento este mismo otoño, dejando al aeropuerto de Pamplona con más destinos que el de Vigo pese a las diferencias de tráfico y ubicación. Sin embargo, es solo un ejemplo más del esfuerzo inversor que están haciendo en el norte peninsular para no perder ninguna oportunidad aérea.

El Gobierno de La Rioja —a través de una de sus sociedades de promoción— adjudicó este año a Vueling un contrato por 2.768.480 euros para conectar el aeropuerto de Logroño con el de Barcelona durante dos años, siendo prorrogable por otros dos más. En total, tres vuelos semanales por sentido con una subvención de unos 2.200 euros en cada uno de ellos.

Por el momento, en 108 vuelos operados no llega ni al 40% de ocupación media, arrojando 7.438 viajeros en sus aeronaves A320 de 180 plazas. Una cifra muy lejos de las otras rutas operadas por Air Nostrum a Madrid y Mallorca (49%) o Binter a Gran Canaria, con un 66% de asientos ocupados desde la terminal de Algoncillo.

Aeropuertos con vuelos comerciales en un radio de 125 kilómetros desde Vitoria

Aeropuertos con vuelos comerciales en un radio de 125 kilómetros desde Vitoria / Flightconnections

Un poco más al norte la sociedad de promoción VIA destina unos 4,54 millones de euros anuales en el aeropuerto de Vitoria-Gasteiz. En cabeza de las ayudas públicas figura Ryanair (1,77 millones) a cambio de rutas a Alicante, Milán, Bruselas, Málaga, Mallorca o Sevilla. Todas ellas, habituales en las peticiones gallegas fuera de Lavacolla. Volotea percibe unos 2,65 millones por las rutas de Barcelona (5 semanales) y la estacional a Menorca ofertada después de tener que cancelar la de Madrid por bajas ocupaciones. Por su parte, Binter logra 120.000 euros cada verano por la de Gran Canaria.

Estos importes se dan dentro de una situación geográfica absolutamente anómala. En un radio de 125 kilómetros desde la capital alavesa hay 9 aeropuertos —solo Burgos no tiene vuelos regulares— con abundantes ayudas públicas para competir entre sí. Donosti cuenta con rutas propias financiadas desde el gobierno provincial, mientras que el ejecutivo cántabro dedica incluso 7.000 euros por vuelo en conexiones como la de Tirana. Todo ello con Bilbao o Biarritz funcionando «a mercado» hacia ciudades de toda España, Francia y el resto de Europa.

Mientras tanto, Peinador sigue aguardando por un acuerdo que no llega. Este sábado operó sus últimos vuelos de las dos únicas rutas estivales, Palma de Mallorca y Santander, concentrados por Air Nostrum en seis semanas. Durante este otoño solo habrá cuatro destinos directos, la cifra más baja de su historia reciente.

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