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Ataque marino

Así es la abuela Toñi, la orca de 60 años con disparos de bala que se vio ayer en la ría de Vigo

Es la «matriarca» del grupo de ocho mamíferos que ayer pasó por las costas provocando dos choques

Avistamiento de orcas en la ría de Vigo

CEMMA

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Patricia Casteleiro

Patricia Casteleiro

Vigo

La abuela Toñi no por vieja es débil. Hablamos de una orca, la «matriarca» del clan que ayer provocó un susto al chocar con un velero en la ría de Vigo. El golpe produjo la rotura del timón, pero no le pasó nada a las personas que iban a bordo. Pudieron retomar la marcha y llegar sanos y salvos a puerto.

Estos cetáceos tienen mala fama. Llevan el apodo cruel de «ballena asesina», pero la realidad es distinta. A su paso chocan con las embarcaciones o tratan de interactuar con ellas, pero sin pretensión de dañar a nadie. Así lo explican desde el CEMMA, donde velan por su bienestar y hasta les ponen nombres.

El grupo de ayer estaba capitaneado por la abuela Toñi, una orca de 60 años (pueden vivir hasta 90) que ya vino otros años a Galicia. Sin embargo, en esta ocasión apareció con nueve disparos de bala en su aleta. El biólogo Alfredo López cree que el ataque se produjo entre el Algarve y el Estrecho. En España, disparar o dañar a una orca no solo es un acto de crueldad extrema, sino un delito grave tipificado en el Código Penal.

Dos orcas del grupo visto ayer.

Dos orcas del grupo visto ayer. / CEMMA

La subpoblación de orcas del Estrecho y el Atlántico ibérico está protegida legalmente bajo la categoría de especie vulnerable en el Catálogo Español de Especies Amenazadas. Esto significa que está estrictamente prohibido cualquier acto que busque su muerte, captura o persecución. El uso de armas de fuego agrava drásticamente la situación; disparar contra la fauna marina vulnera las leyes de biodiversidad y el reglamento de armas e incluye penas de hasta dos años de cárcel.

La herida iba acompañada de sus familiares, también con nombre propio. Eran Pingu, Gael, Prior, Gladis Branca, Gladis Tarik, Gladis Albarracín y Cachorro. Gladis se repite porque significa «orca que toca los barcos» y varios más fueron puestos hace 25 años. Los científicos ponen los más actuales y optan por montes y montañas para inspirarse.

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