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Recreo

El interés por las licencias de navegación se dispara en Vigo en víspera de que cambie la normativa para las motos de agua

Profesionales del sector alertan sobre la falta de formación básica en la náutica de recreo, incluso con la licencia actual que consideran demasiado sencilla

Carlos, de cíes Jet, con una familia.

Carlos, de cíes Jet, con una familia. / Jose Lores

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Patricia Casteleiro

Patricia Casteleiro

Vigo

Los cursos para obtener la licencia de navegación (el antiguo «titulín») están experimentando un bum en las escuelas de Vigo en previsión de que entre en vigor una nueva normativa mucho más restrictiva, sobre todo con las motos de agua. Los usuarios apuran para realizar este trámite sencillo de seis horas y no enfrentarse después a otros más específicos y de mayor exigencia.

El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible tiene en fase de tramitación administrativa e informes preceptivos el nuevo Reglamento General de la Navegación de Recreo. Se prevé que podría entrar en vigor de forma escalonada a lo largo de 2027, aunque ya se comenzaron a aplicar algunas restricciones. Previo a ello, desde este octubre, en España ya no se alquilarán embarcaciones de recreo para gobernarlas sin título. Pese a la inminencia de ambas medidas, la realidad en la ría de Vigo no va a cambiar demasiado, pues ya cuenta con sus propias especificidades. Aquí las resoluciones y edictos de la Capitanía Marítima imponen desde hace tiempo la obligatoriedad de contar con titulación náutica para gobernar cualquier barco a motor dentro de sus aguas, sin importar su eslora o potencia.

Desde la escuela de navegación Sailway confirman un incremento notable de alumnos motivado por la concienciación y el endurecimiento del control policial en la ría: «Hay mucha gente que se está sacando la licencia este verano por miedo a las multas y a la responsabilidad civil. Al final tienes un accidente y es muy grave. Es un requisito obligatorio por la cantidad de incidentes que hubo en años anteriores», señalan desde la entidad, donde cifran en 125 euros el coste de esta formación exprés de dos horas de teoría y cuatro de práctica sin examen. También apuntan a los nuevos requisitos, previsiblemente más restrictivos, como motivación para ir ahora.

El título de navegación es sencillo y por ello polémico entre los profesionales del sector. Para Paco, responsable de la empresa de excursiones guiadas Cíes Jet, la reforma impulsada desde Madrid llega tarde para frenar lo que considera un déficit formativo alarmante: «La gente no está preparada para navegar porque no conoce las normas de navegación ni las de seguridad. Sacar el «titulín» fue un error de la administración para fomentar las ventas: ¿tú le darías el carnet de conducir a alguien por darle una charla de cuatro horas y sacarlo cuatro horas a dar una vuelta en coche? En el mar es exactamente igual, pero mucho más peligroso», asevera.

Desde Merak Náutica, donde también imparten cursos y experimentan gran interés este verano, coinciden en que la licencia actual peca de «demasiado fácil» y que las cuatro horas de navegación de las que consta se quedan muy cortas. «En general, todo es muy poco tiempo. La práctica tendría que ser mucho más importante que la teoría. Hay gente que con el título en la mano tiene menos experiencia real en el mar que alguien que ha salido a navegar toda la vida con su familia, pero aun así se atreven a alquilar barcos al día siguiente de obtenerlo», explican.

Desde el sector del alquiler de motos náuticas recuerdan que, aunque las sanciones suelen dirigirse a estos vehículos por su espectacularidad, la falta de preparación afecta a toda la náutica de recreo. «Las motos de agua estamos en el punto de mira, pero con ese mismo «titulín» de 130 euros cualquier persona sin nociones puede comprarse un barco de seis metros con 150 caballos y meter a toda su familia a bordo sin saber interpretar una baliza o una preferencia de paso. El problema es la falta de formación de base cuando la gente sale a la mar», añade el empresario, que en su negocio solo opera mediante rutas acompañadas por un monitor profesional para evitar accidentes.

Solo para ellas

La futura legislación que prepara la Dirección General de la Marina Mercante busca atajar este escenario atacando la siniestralidad, donde las motos náuticas acaparan cerca del 20% de las expedientes sancionadores en las costas españolas.

Entre las claves del borrador destaca la creación de una licencia de navegación específica y exclusiva para motos de agua, que desvinculará su uso del «titulín» básico de embarcaciones y exigirá la superación de pruebas teóricas y prácticas reglamentarias obligatorias.

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