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Colaboración urgente

La Fundación Sales pide ayuda urgente para no cerrar: «Está en juego este espacio querido por Vigo, ya no podemos hacerlo solos»

Después de 25 años, el oasis creado por Francisco de Sales reclama apoyo de las instituciones para hacer reparaciones y continuar a partir de 2027

Fundación Sales

Fundación Sales / Pedro Mina / FDV

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Uno de los pulmones de Vigo está a punto de desaparecer. El jardín, diseñado por el paisajista Francisco de Sales Covelo en los años 60, se encuentra en una situación crítica y delicada. Debido a la falta de recursos, su directiva afirma cómo, de no cambiar la realidad actual, el jardín se verá obligado a cerrar. «Durante 25 años hemos resistido gracias a empleados, voluntarios y ayudas puntuales. pero ya no podemos hacerlo solos», apuntan desde la dirección.

En el año 2001, al fallecer el ideador, un grupo de amigos del artista decidió hacerse cargo de las riendas del jardín. Hoy, 25 años más tarde, las ganas siguen siendo las mismas. Sin embargo, los fondos y recursos para conservar el buen estado del jardín han cambiado. Prácticamente no hay forma de que el pulmón siga con vida, insisten desde el equipo que coordina Elizabeth Taylor, salvo que las instituciones pongan de su parte.

La fundación pide la coordinación del Concello de Vigo, la Deputación de Pontevedra, la Xunta de Galicia y la Zona Franca para «lograr salvar este oasis de paz y tranquilidad» que supone el jardín para los vigueses, y quien decida visitarlo.

Dentro de todos sus gastos – salarios, seguros, electricidad, mantenimiento y reparaciones – la fundación afirma tener acciones urgentes que, de no solucionar ahora, serán las encargadas de poner fin a la actividad del jardín. Estas son: la habilitación del techo del invernadero, la reforma de la casa Sales para implantar instalaciones sanitarias y accesos para personas usuarias de sillas de ruedas y reparar los pavimentos de todo el jardín; ya que, debido al crecimiento de las raíces, los árboles están levantando las piedras que creaban el tránsito del jardín.

Muchos son los logros que ha conseguido este espacio. Desde las más de 2.000 visitas al año que tienen sin ningún tipo de publicidad, hasta el nacimiento y cuidado del nenúfar Victoria, convirtiéndose este en el primero de España. Su mantenimiento es la prueba que la ayuda de grandes empresas puede hacer mucho por la Fundación Sales. El nenúfar pasó de estar en una piscina de plástico a tener un nuevo hábitat en el gran estanque construido gracias a Ibercisa.

El jardín de la Fundación Sales es un patrimonio de la ciudad de Vigo que la directiva considera que «debe ser protegido». Se trata de un espacio único que certifica el altruismo y buena intención de las personas.

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