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Iglesia

Alberto Montes, nuevo párroco de Freixeiro: «Lo importante es que el sacerdote atienda con calma y con atención»

La cercanía entre las tres iglesias permite a los dos sacerdotes repartirse las misas, aunque reconocen que la falta de curas dificulta la confesión y la visita a enfermos

Alberto Montes, párroco de Santo Tomé, Santa Marta y Florida.

Alberto Montes, párroco de Santo Tomé, Santa Marta y Florida. / Jose Lores

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L. A.

La incorporación de Santo Tomé de Freixeiro a las parroquias de Santa Marta y San Antonio de la Florida obligará a sus dos sacerdotes, Alberto Montes Rajoy y Francisco Javier Alonso González, a ampliar su ámbto de atención. «La proximidad es una ayuda muy grande», explica Montes, que destaca que las parroquias están suficientemente próximas como para poder organizar los horarios sin que se produzcan incompatibilidades.

La principal dificultad se encuentra en los fines de semana. Los dos sacerdotes se reparten las misas de los sábados y los domingos de las tres parroquias, dejando margen para que uno pueda sustituir a otro en el caso de enfermedad o de cualaquier circustancia. «Nuestros horarios nunca son incompatibles», señala Montes. De esta forma, si uno de ellos no pudiera celebrar una misa, el otro si podría hacerse cargo.

Apuntan que, por ahora, la agrupación de parroquias debe entenderse como «una solución provisional». En este proceso de incorporación de la nueva parroquia, destacan el papel de los laicos: «Su colaboración es muy valiosa, es muy importante». Además, los horarios de Santa Marta y San Antonio de la Florida no se han visto alterados para asumir Santo Tomé, ni han supuesto un recorte en las actividades. «No hemos tenido que reorganizar la agenda», destaca Montes.

La falta de curas, una realidad creciente

La disminución de sacerdotes es una realidad cada vez más presente, por eso se ha optado por esta fórmula, reconocen. «Son parroquias relativamente cercanas y podemos atender debidamente las necesidades», explica Montes. El objetivo, añade, es que puedan celebrar la eucaristía y administrar los sacramentos «con calma» y mantener una atención cercana a los feligreses.

Montes considera que la reducción del clero tiene varias causas. Apunta a la secularización experimentada por España durante las últimas décadas y también a la baja natalidad, pero sitúa en la familia uno de los factores fundamentales. «La familia es el semillero natural donde van creciendo las vocaciones», sostiene, en referencia tanto al sacerdocio como al matrimonio o a la vida consagrada. Por ello, considera que uno de los grandes retos de los párrocos es acompañar a las familias dentro de las comunidades parroquiales.

Sin embargo, existen ámbitos en los que la falta de sacerdotes se nota especialmente. Montes señala el sacramento de la confesión: cuando hay dos sacerdotes en una parroquia, uno puede celebrar mientras el otro atiende el confesionario. Con menos curas y más parroquias, esa disponibilidad disminuye. También, menciona la visista a los enfermos como una de las tareas que pueden verse afectadas más condicionadas por la falta de tiempo.

La diócesis reordena

Los nuevos nombramientos de la Diócesis de Tui-Vigo afectan también a otras parroquias. Luis González Cedeira suma Santa María de Castrelos a Santa Lucía de Vigo y San Pedro de Sárdoma, mientras que José Antonio García Acuña asumirá tres parroquias de Tomiño —San Martiño y San Campio de Figueiró, Santiago de Estás y San Pedro de Forcadela—, además de mantener su responsabilidad en la Delegación de Misiones.

La diócesis también ha renovado la dirección de Pastoral Familiar y ha situado a Antonio Menduiña al frente del Seminario Mayor de Vigo, responsabilidad que compatibilizará con la rectoría del Seminario Menor de Tui y su labor como formador en el Seminario Mayor Interdiocesano de Santiago.

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