El PP de Vigo denuncia la pérdida de festivales y acusa a Abel Caballero de «ahogar» los proyectos independientes
El concejal popular Fernando González Abeijón criticó el adiós de Picnic Sesións, tras las cancelaciones de The Wild y Son da Industria, debido a las «trabas e incertezas» impuestas por el gobierno local

Presentación del festival The Wild Fest en Vigo / FdV
Nuevo frente abierto en torno a la gestión del tejido asociativo y cultural de la ciudad. El grupo municipal del Partido Popular de Vigo ha denunciado formalmente la progresiva desaparición y fuga de certámenes independientes, situando el foco en el anuncio de despedida del festival familiar Picnic Sesións. El concejal popular Fernando González Abeijón calificó este periodo estival como «una vez más, de despedidas en Vigo» y atribuyó la cancelación a «las trabas administrativas, las exigencias, incertezas y dificultades que ha puesto en su camino el Concello de Vigo».
El concejal remarcó que el caso no es aislado y repasó los cierres y traslados de otras citas locales: «El año pasado ya echó el cierre el festival The Wild y de nuevo por la falta de respaldo del gobierno de Abel Caballero, que impone un veto a todo aquello que no puede controlar a su antojo. El próximo año tampoco se celebrará el Son da Industria por los palos en el camino de un gobierno local incapaz de resolver gestiones administrativas en tiempo y forma».
Incertidumbre en el tejido asociativo, deportivo y festivo
Desde la formación popular señalaron que la problemática trasciende a la escena musical y afecta directamente al trabajo altruista de entidades deportivas y vecinales de los distintos barrios: «No puede ser que las comisiones de fiestas o los organizadores de eventos, personas voluntarias que dedican su tiempo libre a estas cuestiones, estén el día anterior sin saber si tendrán permiso municipal o no. No solo hay que velar por el cumplimiento de la ley, también hay que avisar con tiempo a los organizadores para que puedan resolver las incidencias que puedan surgir».
Para ejemplificar esta falta de agilidad en los permisos, González Abeijón citó varios episodios recientes: como la cancelación de última hora de la Carrera de la Cereza de Beade, la supresión de los conciertos acústicos en los chiringuitos de las playas o la suspensión, con menos de 24 horas de antelación, de un acto de la Xunta de Galicia en el Museo do Mar.
Críticas a un «problema estructural»
Para el grupo municipal del PP, estas trabas obedecen a un modelo de exclusión en la política local: «Es el resultado de la política del 'conmigo o contra mí' llevado hasta el extremo por un alcalde que cuenta con recursos públicos de sobra, pero que prefiere ahogar a los proyectos independientes si no puede subirse al escenario como telonero».
En este sentido, Abeijón reprochó el recelo del regidor hacia las actividades que cuentan con respaldo de otras instituciones: «Llama la atención que Caballero no pare de fijarse en lo que hacen las administraciones públicas gobernadas por el PP a la hora de apoyar eventos en Vigo. Es como si padeciese algún tipo de complejo que le impida alegrarse de que las iniciativas que surgen en Vigo puedan tener apoyos diversos. ¿Será envidia o será algo peor?», concluyó.
- Detenido un conductor de madrugada por saltar por las escaleras de Joaquín Loriga en una persecución policial
- «Cosas que no tienen sentido en Vigo»: la retranca de este creador de contenidos que conquista las redes
- El germen de un icono futbolístico y urbanístico de Vigo
- Dos detenidos en Vigo en pocas horas: uno cuando intentaba entrar en un bar y otro que huyó con tarjetas robadas
- El mercado de la compraventa de vivienda en Vigo confirma su frenazo: las transacciones siguen en caída libre ante unos precios disparados
- El calor se ceba con Cíes y Ons: cinco urgencias atendidas en menos de media hora en el Parque Nacional das Illas Atlánticas de Galicia
- El precio de ir a un preparador para ser maestro de educación desde Vigo: cerca de 3.000 euros anuales y 8.000 de penalización si se transfieren los apuntes
- Vigo rebobina hasta los noventa