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Historias de barcos

¿El naval de Vigo como salvavidas? El velero «señor Nelson» pide otra oportunidad tras años de abandono

Fue el primer gran velero diseñado para personas con distintas capacidades físicas y contaba con una brújula parlante o todos los elementos de a bordo rotulados con braille. Formó parte de la flota de la organización benéfica británica Jubilee Sailing Trust, que quebró y fue liquidada en 2023. Un grupo de marinos, con el capitán Locky Maclean a la cabeza, recuperó el buque del abandono y aspira ahora a conseguir apoyos para rematar su reconstrucción. El «Lord Nelson» llega a Vigo para resarcirse.

Barco velero «Lord Nelson», este miércoles en Teis.

Barco velero «Lord Nelson», este miércoles en Teis. / Marta G. Brea

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Lara Graña

Lara Graña

Vigo

La Jubilee Sailing Trust fue una organización benéfica creada en el año 1978 por Christopher Rudd y Tony Hicklin, en buena medida gracias al apoyo financiero desplegado por el Jubileo de Plata —25 años de reinado— de Isabel II. La iniciativa era pionera: ofrecer experiencias de navegación a personas con todo tipo de capacidades físicas como miembros de la propia tripulación y no únicamente como pasajeros. Así que el velero Lord Nelson, de 54 metros de eslora, 8 de manga y tres mástiles, fue equipado con brújulas parlantes, dispositivos adaptados al braille o dotado de pasillos más anchos de lo habitual para las sillas de ruedas. El buque fue construido en el año 1985 en el astillero James W. Cook de Wivenhoe (Essex), con capacidad para 40 tripulantes.

Navegar en el Lord Nelson no era barato: una travesía de cinco días podía alcanzar las 1.000 libras (1.167 euros, al tipo actual de cambio), aunque la fundación propietaria del buque —operaba un segundo velero, el Tenacious— llegaba a subvencionar las tarifas en hasta un 75% para algunos participantes. Pero la Jubilee Sailing Trust entró en insolvencia, el Lord Nelson dejó de navegar en 2019 y la organización acabó quebrando al carecer de activos que permitiesen satisfacer la deuda, como zanjaron los administradores concursales designados por un juzgado de Manchester, Richard Lewis y Sarah O'Toole.

El velero permaneció abandonado durante años hasta que otra organización sin ánimo de lucro, Good Pirates, lo adquirió con el reto, primero, de reacondicionarlo. «Quizás no haya nada más desafiante —y, francamente, tan poco práctico— que comprar un velero abandonado y convertirlo en una fuerza para el bien», ha escrito su capitán y cofundador de la entidad, Locky Maclean. El objetivo a alcanzar será convertirlo en plataforma para misiones humanitarias o formación a la navegación. «Puede formar a futuros líderes, llevar ayuda humanitaria a los lugares que más la necesitan y servir como base flotante para la conservación marina y la protección del medio ambiente». Lord Nelson acaba de llegar a Vigo, procedente de Muros, y busca entre los astilleros a quien pueda «ayudar» a cumplir su propósito, como ha compartido a FARO el propio Maclean.

Tripulante en silla de ruedas a bordo del velero.

Tripulante en silla de ruedas a bordo del velero. / FdV

En espera de conseguir o no que alguna empresa acceda a participar en los trabajos de rehabilitación del buque —la tripulación ignora hasta cuándo permanecerá en la ensenada de Teis, junto a Metalships—, Good Pirates busca fondos para su organización a través de la web. El Lord Nelson porta a día de hoy bandera de Malasia, cuenta con un velamen de más de 1.000 metros cuadrados y ha completado más de 16.000 viajes a lo largo de su trayectoria vinculado a la Jubilee Sailing Trust. Fue dotado con 36 literas, distribuidas en nueve camarotes individuales para la tripulación, diez camarotes dobles para aprendices y literas adicionales en el castillo de proa.

Tripulantes a bordo del «Lord Nelson» en una imagen de archivo

Tripulantes a bordo del «Lord Nelson» en una imagen de archivo / Windseeker Foundation

Esta nueva aventura en la que se embarca el velero ha costado que se materializase, teniendo en cuenta que el Lord Nelson estuvo disponible para su subasta durante meses durante la fase de liquidación del anterior propietario. Los administradores concursales contrataron a los brokers de Gordon Brothers y llegaron a recibir una oferta de 375.000 libras por el buque, a mediados de 2023, pero nunca ingresaron siquiera el depósito. Incluso llegaron a abordar la venta de la embarcación para chatarra, aunque ni siquiera salía a cuenta: «los costes de desmantelamiento superarían el valor del metal que podría venderse», recoge la documentación judicial, a la que ha accedido este periódico. Solo el atraque valía 95.000 libras anuales.

Lord Nelson seguirá siendo Lord Nelson. Que consiga una segunda oportunidad, y que el naval vigués participe de ella, dependerá del equipo del capitán Maclean.

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