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Contaminación en playas

Los 20 puntos negros donde este verano se detectaron aguas desfavorables para el baño en Vigo y su área

En lo que va de año se realizaron 1.680 análisis en la provincia de Pontevedra y, de ellos, 68 fueron negativos y se recomendó no bañarse por presencia de E. coli o Enterococos

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Samil y el mapa con los puntos en los que se registraron episodios desfavorables.

Samil y el mapa con los puntos en los que se registraron episodios desfavorables. / José Lores / FDV

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Patricia Casteleiro

Patricia Casteleiro

La calidad de las aguas está en tela de juicio este verano. Desde que comenzó el estío, ya se recomendó evitar el baño en al menos una veintena de ocasiones en diferentes puntos de Vigo y su área. El úlimo lugar en el que saltó la alarma fue Samil y, de nuevo, A Punta, en Teis. El martes por la tarde el Concello informaba de que se había detectado un episodio de contaminación microbiológica, según dijeron, como consecuencia de las intensas lluvias registradas en las horas previas.

A este le preceden unas cuantas más, también a lo largo del área metropolitana y la provincia. De hecho, según los datos de Saúde Pública, desde mayo se realizaron 1.680 controles y en 68 ocasiones (49 en mar, 19 en río) el resultado para el baño fue desfavorable. No todas en distintos sitios, muchas se repiten salpicando el mapa de 46 puntos con incidencias.

En la ciudad la primera zona «desalojada» de la temporada se registró el 13 de mayo en la playa canina de A Calzoa y A Foz. Se detectaron 504 NMP/100 ml de Enterococos y 178 de E.Coli. Esta medida equivale a UFC/100 mil (Unidades Formadoras de Colonias). Los umbrales varían según se trate de aguas marítimas (playas de ría y costa) o aguas continentales (ríos y pozas). En el mar, si hay más de 500 NMP/100 ml de Escherichia coli y más de 185 de Enterococos intestinales, la calidad es insuficiente. En los ríos y similares el umbral es «menos exigente». Puede haber hasta un millar de unidades formadoras de colonias de E. coli y 400 de Enterococos.

Los siguientes episodios fueron el mes siguiente, el 21 de julio. Se registraron en la playa de Rodas y en Figueiras, en las Islas Cíes, con niveles considerablemente altos, pues superaban las 2.000 NMP/100 para ambas bacterias. A Punta, en Teis, es la zona más afectada de la urbe olívica, en este caso, sobre todo por E. coli. Los días 10, 12 y 23 de este agosto se recomendó limitar el baño. Samil fue el último, con unos valores de 2.005 NMP/100 ml de la misma bacteria. En lo que va de temporada se realizaron un total de 168 controles en la ciudad.

El área metropolitana olívica no se queda corta. Baiona está a la par, con otros siete análisis: fueron cuatro en Santa Marta -con los resultados más altos de la tabla-, dos en A Ladeira y uno en A Ribeira. Redondela registró tres resultados desfavorables al baño y Soutomaior otros dos. Además, en Cangas también hubo un episodio en Arneles.

A lo largo de la provincia también destaca la zona de Arousa. Desde O Grove hasta Valga se dieron 13 casos, sobre todo en el concello de Vilanova.

Ambas bacterias son parte de la microbiota intestinal, pero los problemas llegan cuando el cuerpo entra en contacto con otras ajenas que además no necesita. El biólogo Alexandre Deber dice que se deja de recomendar el baño porque no se sabe cómo pueden llegar a interactuar. «Si se desregulan las proporciones podemos toparnos con infecciones de todo tipo. Cutáneas, en las mucosas (ojos) o gastrointestinales», dice. Es decir, si hay muchas unidades formadoras de colonias y una persona se adentra en el mar con una herida reciente, se expone a empeorarla. Lo mismo ocurre con la ingesta: cuando hay más de las que soporta el intestino, pueden producirse patologías.

¿Son los yates? En Samil no hay

Desde las cofradías apuntan a los yates de recreo como principales agentes contaminantes. En Vigo no existen estaciones de aspiración de aguas negras, por lo que la alternativa es navegar entre tres y cuatro millas para desecharlas. Sin embargo, la oceanógrafa Angie Blanco señala que no creen que la presencia de barcos afecte hasta aumentar en tal cantidad la presencia de bacterias. «Más bien podría deberse al aumento de la población (en verano) que provoca que las depuradoras no den abasto», dice.

A todo ello se suman los episodios de lluvia intensa, como la tormenta del pasado domingo. En estos casos, los aliviaderos de la red unitaria y las escorrentías en las parroquias provocan repuntes puntuales de bacterias en zonas especialmente sensibles como A Punta.

Supervivencia en el agua

Según Blanco, cuando aparece la E. coli puede perdurar hasta una semana en el agua del mar, pese a que la salinidad y la luz solar son condiciones adversas para su supervivencia. Los Enterococos aguantan más: son capaces de desarrollar estrategias de supervivencia en todo tipo de situaciones, llegando a resistir durante varias semanas.

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