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El domingo de agosto en el que los Soneira vuelven a ser uno

Recorremos algunos de los lugares de encuentro y celebración que nuestros lectores han querido compartir con FARO en «Vive Vigo»

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Los protagonistas de esta semana en 'Vive Vigo'.

Los protagonistas de esta semana en 'Vive Vigo'. / FDV

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Marta Clavero

Marta Clavero

Los Soneira llevan poniendo la mesa todos juntos desde 2004. Lo hacen cada segundo domingo de agosto, en una finca familiar de Meder, en As Neves.

Allí, alrededor de los callos, las empanadas, los filetes empanados y la leche frita, han convertido una frase pronunciada hace más de dos décadas en una pequeña declaración de principios: hay que encontrarse también para celebrar la vida.

La tradición nació tras el fallecimiento de Álvaro Soneira, en julio de 2004, apenas un mes antes de cumplir los 90 años.

Los Soneira.

Los Soneira. / Cedida

Él solía lamentar que la familia únicamente consiguiese reunirse al completo en bodas y funerales. «Solo nos juntamos todos cuando alguien se casa o cuando alguien muere», venía a decir. Sus descendientes decidieron entonces tomarle la palabra y transformar la ausencia en una cita anual.

Desde entonces, los descendientes de Antonio Soneira Losada, que fue funcionario del Concello de Vigo, acuden a esta particular romería familiar. Solo hubo una interrupción, la obligada por la pandemia en 2020. El escenario continúa siendo la finca de la tía abuela política Luisa, que a sus 99 años sigue formando parte de la memoria viva de estas reuniones.

El DNI de la época de Antonio Soneira Losada.

El DNI de la época de Antonio Soneira Losada. / Cedida

No hay catering ni protocolo. Y quizá ahí resida buena parte de su encanto. Cada uno lleva algo de casa, como si cada fuente depositada sobre la mesa contase también quién es y de dónde viene. Está la tarta de la abuela de Merchi, las empanadas y la leche frita de Silvi, los filetes empanados de una madre, y tantas otras especialidades que han acabado formando su propio recetario sentimental.

El día empieza con los tradicionales callos bajo el sol y continúa sin demasiada preocupación por el reloj: comida, piscina, «recomida», merienda y cena. Porque en las reuniones de los Soneira el tiempo parece medirse menos en horas que en platos que vuelven a llenarse y conversaciones que nunca terminan del todo.

Cartel en la casa donde se organiza esta jornada de celebración para los Soneira.

Cartel en la casa donde se organiza esta jornada de celebración para los Soneira. / Cedida

Este año la familia ha batido además su particular récord: 87 asistentes, frente a los 84 que se reunieron en 2007. Una cifra especialmente significativa después de unos días difíciles. Poco antes de la cita fallecía, a los 91 años, Carlos Soneira, hermano de Álvaro y último representante de aquella generación.

La ausencia estuvo inevitablemente presente. Pero también la certeza que sostiene esta tradición desde hace más de veinte años: la mejor manera de recordar a quienes ya no están es continuar reuniéndose quienes todavía pueden abrazarse.

Los «Devotos de San Blas», cuatro décadas de amistad alrededor de la mesa

El grupo de amigos «Devotos de San Blas» volvió a reunirse en Coruxo, en casa de Guillermo Prado, para celebrar una de esas citas que con el paso de los años se han convertido en toda una tradición. Desde hace más de una década festejan juntos el día de San Lorenzo con una sardiñada, aunque la amistad que los une se remonta ya a unos 40 años.

De izquierda a derecha y de arriba abajo, aparecen Jaime Fernández, Luis Freijedo, José Luis Barros, Guillermo Prado, Manuel Paradela, Julio Simón, Jorge Giráldez, Julio Ballesteros, Jorge Nogueira, Blanca Bajo, Julio González, Gerardo Dacal, Manuel Rodríguez Caballero, Javier Filgueira, Modesto Vázquez, Paco Fontán, Manolo Barroso, Carlos Peso y Marcos Castro.

De izquierda a derecha y de arriba abajo, aparecen Jaime Fernández, Luis Freijedo, José Luis Barros, Guillermo Prado, Manuel Paradela, Julio Simón, Jorge Giráldez, Julio Ballesteros, Jorge Nogueira, Blanca Bajo, Julio González, Gerardo Dacal, Manuel Rodríguez Caballero, Javier Filgueira, Modesto Vázquez, Paco Fontán, Manolo Barroso, Carlos Peso y Marcos Castro. / Cedida

La celebración de San Lorenzo tiene su propio ritual: empanada, sardinas y buena música, ingredientes imprescindibles de una jornada en la que, por encima de todo, se brinda por la amistad. Pero esta no es su única cita señalada. Haciendo honor al nombre del grupo, los «Devotos de San Blas» también celebran cada año San Blas, ocasión para la que cambian las sardinas por un buen cocido.

Y es que mantener vivo el contacto no les cuesta demasiado. Todos los viernes se reúnen para cenar en el furancho de Pereiro, prolongando una relación forjada a lo largo de cuatro décadas entre personas procedentes de ámbitos profesionales muy diversos, como la banca, Correos, la emigración, la construcción, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, Citroën y el mundo empresarial.

Una gran familia de amigos que sigue encontrando motivos para reunirse y celebrar que, después de tantos años, la amistad continúa tan viva como el primer día.

Fucollino celebra los 50 rodeado de amigos

El entorno del CUVI fue escenario de una celebración muy especial. Roberto Novás, conocido artísticamente como Fucollino, festejó su 50 cumpleaños rodeado de cerca de un centenar de familiares y amigos, en una jornada que se prolongó durante todo el día y buena parte de la noche.

Asistentes al cumpleaños de Roberto Novás (en el centro con una banda naranja).

Asistentes al cumpleaños de Roberto Novás (en el centro con una banda naranja). / Cedida

Polifacético por naturaleza, Fucollino es virtuoso de la guitarra, actor de teatro, ciclista aficionado y gran bailarín, además de una de esas personas capaces de reunir a su alrededor a amigos de distintas generaciones y etapas de la vida.

La llegada al medio siglo coincidió, además, con los días del esperado eclipse solar, aunque para los asistentes el verdadero acontecimiento de la semana fue otro: una gran fiesta en la que se recordaron mil anécdotas de sus primeros 50 años y se imaginaron otras tantas que, seguro, todavía están por llegar.

Fucollino, el cumpleañero.

Fucollino, el cumpleañero. / Cedida

El arte, por cierto, viene de familia. Roberto es hermano de la reconocida bailarina y coreógrafa Janet Novás, Premio Nacional de Danza y ganadora de un Goya.

Entre risas, música, fotografías y muchos abrazos, familiares y amigos dejaron claro su mensaje al homenajeado: «Felicidades, Fucollino. Lo mejor está por venir».

Matamá y Zamáns llevan la música de Vigo a París

La Agrupación Musical Atlántida de Matamá organizó este verano un viaje músico-cultural a París en el que participaron unas 100 personas de la banda, la Coral Polifónica SCD Atlántida de Matamá y la Coral Polifónica AVCR San Mamede de Zamáns.

Las tres formaciones llevaron la cultura viguesa a algunos de los escenarios más emblemáticos de la capital francesa. Las corales participaron en la Misa Mayor de la Iglesia de la Madeleine, la banda actuó en los Jardines de Luxemburgo y el viaje culminó con el concierto conjunto “Siempre nos quedará París” en los Campos Elíseos. Todos los conciertos estuvieron dirigidos por Enrique Lorenzo Vila.

El viaje dejó también numerosos momentos para el recuerdo, con actuaciones, visitas culturales y jornadas de convivencia entre los participantes. Una experiencia que permitió compartir la pasión por la música fuera de nuestras fronteras y reforzar los vínculos entre las distintas agrupaciones, con París como escenario excepcional.

Tres formaciones de Matamá y Zamáns ponen banda sonora a las calles parisinas

Tres formaciones de Matamá y Zamáns ponen banda sonora a las calles parisinas / Cedidas

Así, la expedición completó la experiencia con visitas a lugares como la Ópera Garnier, el Louvre, Montmartre, Versalles, la Torre Eiffel y Disneyland Paris, además de un paseo en barco por el Sena. Un viaje que unió música, cultura y convivencia, llevando el nombre de Vigo hasta el corazón de París.

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