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Mecánica

Talleres de Vigo se quedan sin cita hasta diciembre para trabajos de chapa y pintura

El cierre en agosto de varios negocios y la presencia de turistas aumentan un 40% la demanda y dejan listas de espera de un mes para arreglos

Dos trabajadores en Carbox, mecánico en Travesía de Vigo.

Dos trabajadores en Carbox, mecánico en Travesía de Vigo. / Marta G. Brea

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Patricia Casteleiro

Patricia Casteleiro

Vigo

El taller no es un lugar al que se va por gusto y el coche es para muchos una necesidad básica. En caso de fallo mecánico, pocas épocas hay perores que el verano para acudir a estos negocios, pues el volumen de trabajo aumenta. Así lo constatan desde los que permanecen abiertos en la ciudad que, aseguran, tienen una demanda que ronda el 40%.

El incremento se debe, en buena medida, a los desplazamientos propios de estas fechas. Desde Talleres Caride, en la calle Portela, explican que las solicitudes crecen porque los conductores apuran hasta el último momento para revisar el coche antes de salir de viaje. A esto se suma la llegada de personas de fuera que sufren una avería durante sus vacaciones y necesitan solucionarla antes de continuar el trayecto. «La gente deja todo para el último momento aunque tengan programada una ruta desde hace tiempo», lamentan.

Este movimiento de vehículos se combina además con el cierre de numerosos talleres en agosto. Los que permanecen abiertos absorben parte de la demanda de los que bajan la persiana. Desde Reser Motor, en Travesía de Vigo, lo saben bien. Por ese motivo ya tienen la agenda ocupada hasta septiembre. "Hay más clientela por las vacaciones que se congrega en menos comercios", apuntan. Con todo, los plazos varían según el tipo de reparación. En mecánica, los talleres consultados manejan esperas de alrededor de un mes. Sin embargo, la situación se complica en cuanto a chapa y pintura: Talleres Caride asegura tener citas hasta diciembre.

La llegada de conductores de otras zonas es una constante durante el estío, aunque algunos ya los esperan. En Carbox reciben cada año a clientes procedentes principalmente de Suiza y Alemania que pasan sus vacaciones en la zona y aprovechan para reparar el vehículo. El precio es el principal motivo y vuelven año tras año.

También hay quien llega por una necesidad inmediata. En Reser Motor recuerdan haber atendido a personas desplazadas desde Barcelona y Madrid a las que el coche les falló durante las vacaciones. En Taller Unidad, especializado en chapa y pintura, también reciben llamadas de personas que están de viaje y necesitan solucionar una avería mecánica, aunque en esos casos suelen derivarlas a otros establecimientos. Recientemente, incluso tuvieron que enviar a otro taller una autocaravana cuyos ocupantes habían descubierto durante el viaje que no les funcionaba el limpiaparabrisas: era el primer día de lluvia en todo el mes. La chapa y pintura es un negocio más para locales.

Falta latente de profesionales

La presión sobre las agendas no se explica únicamente por el verano. Los talleres arrastran una falta de profesionales que mantiene elevada la carga de trabajo durante todo el año. En Taller Unidad explican que la jubilación de uno de sus dos chapistas dejó una vacante que todavía no han conseguido cubrir. «Desde hace dos años no hay manera de encontrar a nadie que quiera venir», dicen.

A esto también se añade la demora en la llegada de recambios, un problema que prolonga todavía más la estancia de los vehículos en los talleres e impide que entren otros nuevos. En Reser Motor señalan que afecta especialmente a los coches híbridos y eléctricos, aunque la lentitud se extiende al conjunto de las reparaciones.

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