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Sequía en Galicia

Los siete embalses que el franquismo proyectó para el área de Vigo: «Posibilita caudal suficiente para una ciudad de 2,25 millones de habitantes»

Un documento encontrado en una casa de A Guía buscaba maximizar el aprovechamiento de las cuencas del Oitavén, Verdugo y Tea hasta los 135 hectómetros cúbicos, seis veces la capacidad actual de Eiras

Documento con el plan hidrológico para el área de Vigo encontrado en una casa

Documento con el plan hidrológico para el área de Vigo encontrado en una casa / FdV

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Víctor P. Currás

Víctor P. Currás

Vigo

Vigo garantizó el suministro de agua durante el último medio siglo gracias a la construcción del embalse de Eiras entre 1973 y 1977. Pese a las medidas de ahorro en el consumo y las mejoras en la red de abastecimiento para reducir las fugas, el cambio climático ha arrojado en los últimos años una dura realidad: la infraestructura más básica de la ciudad estaba diseñada para un régimen de precipitaciones que ya no existe... ni va a volver a existir.

En abril de 2022 la a Confederación Hidrográfica Miño-Sil trasladó al Concello de Vigo y la Xunta de Galicia las conclusiones definitivas del «Estudio de alternativas y documento ambiental para la mejora de la garantía del abastecimiento en la zona sur de la provincia de Pontevedra», un documento en el que estimaba necesaria una inversión de 28,86 millones de euros en cinco actuaciones con la construcción de una segunda presa en Forzáns como principal obra. Esta actuación ha sido reivindicada por el alcalde Abel Caballero, quien ha recordado que durante 15 años han solicitado dicha infraestructura. La misma tendría una capacidad de 7,4 hm³, una cifra que palidece al lado de la prevista hace casi seis décadas.

Así lo acredita un plano con fecha del 22 de diciembre de 1970 encontrado este año en un domicilio particular en A Guía. En él se vislumbra el proyecto hidráulico del tardofranquismo para el área metropolitana de Vigo, donde se podrían levantar otros seis embalses adicionales: Vilán (17 hm³), Paradela (5 hm³) en el Oitavén; Ponte Caldelas (9 hm³), Verdugo (57 hm³) y Seixido (22 hm³) en el Verdugo y Maceira (6 hm³) en el río Tea.

En este último se realizaría un trasvase de 11 kilómetros hacia las otras cuencas. En total, un aprovechamiento de 135 hectómetros cúbicos, seis veces más que la capacidad actual de Eiras. Un auténtico escudo ante las sequías y que cambia el paradigma del plan hidrológico gallego.

Detalle de los caudales previstos

«La presa a proyectar en el lugar de Eiras tendrá una capacidad de embalse de 20.000.000 de metros cúbicos» —algo menos de los 21,5 actuales— que se unirían a la ya existente de Zamáns con otros dos, «lo que permitirá disponer de un caudal de 1.550 litros por segundos, aun en el supuesto de que durante 5 meses del año no hubiese aportación alguna de agua, y del orden de los 2.000 l/s como mínimo, teniendo en cuenta la aportación normal del río», relataba el texto adjunto, en el que se apuntaba a una derivación en estiaje de 250 a 300 l/s desde Zamáns y los manantiales de Bembrive.

Aspecto del embalse de Eiras el pasado 11 de agosto, en uno de sus niveles más bajos.

Aspecto del embalse de Eiras el pasado 11 de agosto, en uno de sus niveles más bajos. / Jose Lores

«Del simple examen del adjunto croquis, se deduce que es posible construir 3 embalses en el río Oitavén y 3 en el río Verdugo, pudiendo realizar un trasvase desde éste con solo 4,5 kilómetros de conducción, lo que posibilita llegar a la regulación de unos 13m³/s es decir, caudal suficiente para una ciudad de 2.250.000 habitantes, a razón de 500 litros de dotación por habitante/día, en época como decimos, de riguroso estiaje», relata.

«Todas estas concesiones han sido adquiridas a CEMI, S.L. por el Ayuntamiento, según escritura pública otorgada con fecha 1º de Agosto de 1964 ante el Notario D. Césareo V. Ulloa. Estas son pues, las posibilidades de abastecimiento con que se cuenta en las cuencas del Verdugo-Oitavén», finaliza el informe.

El descubrimiento del documento

Su descubrimiento cobra una mayor dimensión tras el cambio de postura de la conselleira de Medio Ambiente, Ángeles Vázquez, quien defiende «no tener pavor» a decir que «hay que embalsar más agua» ante el nuevo escenario.

El documento está expuesto en el Restaurante Casa Nagarola ubicado en Fornelos de Montes, muy cerca de la segunda presa del Verdugo. Desde este lugar y a través de la Comunidade de Montes desarrollan diversas actividades para recuperar el entorno del embalse.

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