Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Teatro infantil

Ave Vicus: la obra teatral romano/celta que hacen niños vigueses de 5 a 11 años

En el parque de Castrelos, un conjunto de niños se convierten en esta ocasión en romanos o celtas que cuentan la historia de Vigo más inclusiva y respetuosa de lo que verdaderamente fue

Carolina: «Me encanta el teatro, cuando vi el campamento no dudé en apuntarme»

Representación por niños del campamento «O gran teatro de Castrelos»

Representación por niños del campamento «O gran teatro de Castrelos» / Pedro Mina

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Vigo

Vigo permite a los niños conocer su historia. En distintos museos de la ciudad, se ofertan actividades culturales para conocer las diferentes realidades que la han conformado. «Durante todo el año se brinda la posibilidad a todos los niños y niñas de Vigo de conocer los museos que componen su ciudad», afirma Gorka Gómez, concelleiro de cultura. En esta ocasión, niños entre 5 y 11 años se han sumergido en la arqueología del museo del pazo de Quiñones de León. Bajo el nombre de «O gran teatro de Castrelos», este campamento de verano cultural ha dado la posibilidad a 15 familias distintas de conocer esa situación que la urbe olívica vivió durante la Edad Antigua.

«Quería que mi hija tuviera un verano cultural. Ya ha ido a campamentos o actividades infantil en el museo de MARCO o del Mar», afirma Isabel. Y es que esta madre ha sido una de las muchas que han optado por darles a sus hijos un verano diferente: «Había lista de espera para conseguir una plaza aquí», apunta de nuevo Isabel.

Así, basándose en la premisa del conocimiento de la historia de la ciudad, este campamento propone la creación de obras de teatro desde cero por los niños. Reconvirtiéndose en auténticos romanos o celtas, estos niños se renombraron con nombres de las distintas poblaciones. Así, Noa paso a ser Noara y Greta a ser Gretia. Un pequeño acto que les hizo meterse en el papel de lleno. Este proyecto cultural se realiza en 4 días con niños que están en las instalaciones del pazo de las 10:30 a las 13:30 de la mañana. Durante esas horas, estos juegan a ser directores, actores, maquilladores, personal de vestuario o de montaje. Trabajo en equipo para que la obra salga a delante.

«O gran teatro de Castrelos» cada semana tiene una temática diferente. Como en esta ocasión la idea eran las poblaciones celtas y romanas, todo estaba pensado para los niños se adentrasen en la cultura. Tanto las vestimentas, como el decorado, se instauraba en lo que todos pensaríamos que se trataría de algo propio de estas sociedades.

Esta historia se narra en Vicus, el trasunto del Vigo romano/celta. Carola, o Carolina en la vida real, como si de un coro griego se tratara, cuenta la obra parte por parte. El inicio se da en un pueblo celta en el que todos están trabajando. Allí se ve, por ejemplo, a la pequeña Cíes tan espontánea como siempre: lo mismo corta una piña para las cocineras, como intenta arreglar la casa que entre todos juntos han construido. Una vez ahí, los romanos llegan a Vicus con intención de conquistar al pueblo celta. Ellos se niegan. Pero en vez de crear un conflicto – como nos lleva la costumbre – se dan la mano en símbolo de paz para que puedan convivir todos juntos. En consecuencia, pasan a conocer los pueblos de ambas sociedades. Los celtas se sorprenden por los mosaicos o las termas, y los romanos por lo circulares que son las casas del otro pueblo. Todo termina con una gran fiesta y propuesta de ofrendas por ambos. Una moraleja que inculca a los niños a vivir juntos sin guerras, sin conquistar.

Carola ya ha hecho teatro antes, y Alaia también. Para otros es la primera vez que se enfrentan a un público fácil de ganarse: son sus padres. Sin embargo, todo lo que hacen tiene mucho mérito. En tan solo cuatro días crean una obra de teatro de la nada. Guiadas por las monitoras, de esta forma niñas y niños distintos se conocen e interactúan entre ellos. Todo en un ambiente inclusivo con valores de unión y empatía.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents