Entrevista | Isabel Quiroga Giráldez Cirujana de trasplantes y jefa de extracción de órganos en Oxford
«Viene en camino un tercer bebé de útero trasplantado, que esperemos que nazca en otoño»
La doctora, de vacaciones en su Sabarís natal, apunta a la escasez de donaciones como el principal reto de los trasplantes y avanza que se están desarrollando tecnologías para utilizar órganos que «no son tan perfectos como desearíamos, pero que se pueden optimizar para que sean útiles para alguien»

Pablo Hernández Gamarra
Isabel Quiroga Giráldez nació en Sabarís, pero lleva 32 años afincada en Reino Unido, donde es la responsable clínica del Servicio de Extracción de órganos del Oxford University Hospitals NHS Trust y codirige el programa de trasplante de útero. Está al frente del equipo que ha hecho posible la llegada al mundo de los primeros bebés ingleses gestados en úteros trasplantados, en 2024 y este mismo invierno.
Cada verano, regresa puntual a la casa familiar de Val Miñor y nos cita, a poco de terminar sus vacaciones, en el Hospital Álvaro Cunqueiro. Al otro lado de la barrera, como acompañante de un familiar, la cirujana se deshace en alabanzas al centro vigués y a la atención brindada por sus profesionales. Confiesa que no pocas veces ha fantaseado con regresar y ejercer en España, pero no lo ve sencillo. En Reino Unido, además, le aguardan nuevos hitos. El más inminente: ayudar a una tercera mujer que no tenía útero a dar a luz.
Lo que más ha trascendido en España de su actividad son los trasplantes de útero.
Ya hemos hecho seis, dos de donante viva y cuatro de donante fallecida. Tenemos dos bebés, una niña y un niño. Y viene en camino un tercero, de donante viva también, que esperemos que nazca este otoño. Va muy bien.
¿Es algo consolidado? ¿Va a ir en aumento?
Confío en que sí. Está empezando. Aunque el primero con éxito se hizo en el 2014, lleva mucho tiempo que los pacientes vengan a ti, aprender cómo se hace, saber cómo manejar a un paciente, tener éxito… Hay otras opciones para mujeres que no pueden tener hijos. Esto es algo muy complejo y que necesita mucha valentía por parte de la paciente. Estamos empezando, pero creo que en unos años se consolidará y habrá bastantes más mujeres que quieran continuar en esta línea.
Por ahora, en donante fallecido es investigación. ¿Y en donante viva?
Ya está. El éxito ya se sabe que está ahí. La dificultad en donante viva es que la persona tenga a alguien, una familiar o una amiga, que le done el útero. Y en el donante fallecido, el problema es la escasez de órganos, como en cualquier otro tipo de trasplante. Gracias a Dios, no hay muchas mujeres jóvenes que fallezcan y que puedan ser donantes. Es lo que nos está limitando para hacer más.
Es una operación que genera cierta controversia, principalmente, por los riesgos que asume la paciente y la donante viva. ¿Qué opina de ello?
Yo no veo tanta controversia, mientras una persona sea consciente de los riesgos que toma y el deseo de ayudar a otra persona sea fuerte. En el Reino Unido todos los donantes vivos pasan unos criterios muy estrictos y este tipo de donaciones menos convencionales está regulado no solo por nosotros, sino por el Estado. Hay una organización, la Human Tissue Authority, que tiene que dar su consentimiento. Las ve un asesor independiente y, luego, hay un panel de personas que también deben dar su visto bueno. Sí, la mujer asume riesgos, pero también lo hacemos continuamente en otros ámbitos de nuestra vida. Si lo quieren hacer y siempre y cuando estén bien informados, no veo que sea complejo. No lo haría a una mujer aún no ha tenido hijos o que pueda cambiar de opinión. Pero si ya los ha tenido y ha completado su familia, pues, como el que se esteriliza. El consentimiento tiene que ser muy fuerte, muy dedicado y muy bien pensado.

VIGO. DOCTORA ISABEL QUIROGA. CUNQUEIRO / Pablo Hernández Gamarra / FDV
¿Y qué les diría a los que no entienden lo que supone para una mujer no poder tener hijos y que no entienden que también es un problema de salud, por ejemplo, de salud mental?
Yo lo considero un problema de salud física. Una mujer que ha nacido sin útero, es una condición médica. Si lo ha perdido por un cáncer, es una condición médica. Ha tenido un sangrado, también. Si ha habido una condición médica que ha culminado en perder el útero o que no funcione, es muy fácil decir «Pues, te aguantas». Algunas mujeres aguantan, lo aceptan y fenomenal. Hay gente que no quiere tener hijos y también fenomenal. Pero aquellas que realmente los quieren tener, es muy muy muy difícil aceptar esa situación. Y si a través de un trasplante es posible llegar a ser madre. ¿Por qué no? Hay muchísima gente infértil o con problemas de fertilidad. Ahora mismo, yo creo que todo el mundo conoce a alguien. Es un problema gordísimo y una carga y un sufrimiento increíble.
Quizás no se conoce mucho porque es un poco tabú.
Hay gente que no lo habla, pero la fertilización in vitro es una cosa supercomún hoy en día. Y hace solo 40 años que eso no se podía. Cuando llegó el primer bebé, fue algo increíble. Había mucha gente en contra y ahora todo el mundo la acepta. Estoy segura de que con esto pasará igual. Es muy fácil criticar a otros, pero cuando lo sufres, es muy duro no poder tener hijos.
¿Qué retos tienen ahora en el ámbito del trasplante de útero? ¿Con qué están lidiando?
En el Reino Unido, ahora mismo es la falta de donantes, que está siendo bastante problemática. Y la logística de la organización de esto, porque estamos en una zona muy restringida en el Reino Unido y queremos ampliar a otras zonas para incrementar el número de donantes. Otra cuestión difícil para las pacientes es que tienen que tener embriones dispuestos y sanos por fecundación un vitro antes de embarcarte en esto y para muchas mujeres es difícil conseguir un número suficiente. Y luego, el manejo del día a día. Ahora mismo, hay muy pocos programas en el mundo en los que esté totalmente financiado, ya sea por el servicio público o privado. Tiene que ser la paciente la que lo cubra y hablamos de cientos de miles de dólares. En el Reino Unido lo hacemos con fondos de ONGs y no tenemos suficiente dinero. Estamos hablando con el gobierno. Formo parte del equipo que está viendo esto y estoy segura de que dentro de poco se va a financiar. Es una cuestión de salud y en el Reino Unido cumple clarísimamente los requisitos para entrar en la sanidad pública.
Y en los trasplantes en general, ¿cuáles son los retos más acuciantes ahora?
Principalmente, la falta de órganos.
¿A dónde caminaremos?
Se están desarrollando muchas tecnologías para utilizar órganos que, a lo mejor, no son tan perfectos como desearíamos, pero que se pueden optimizar para que sean útiles para alguien. Se están desechando muchos órganos de gente mayor o con una serie de enfermedades. Hay nuevas tecnologías que te ayudan a evaluar cómo funciona el órgano antes de ser trasplantado, por lo que esperamos aumentar el número así.
Siempre alaba el sistema español de donación. ¿Cuáles son esos aspectos diferenciales que envidian, por ejemplo, desde Reino Unido?
El modelo de donación español se conoce en todo el mundo y es algo de lo que nos tenemos que sentir orgullosos. El fútbol y la donación [risas]. Creo que es algo cultural y social. Todo el mundo sabe lo que es un trasplante y todo el mundo quiere ayudar. Creo que la población española es increíblemente generosa y se vuelca cuando hay algo. En España la muerte está presente continuamente; vas a funerales, al tanatorio y hablas con la gente. En el resto del mundo, por ejemplo en Reino Unido, no se habla de ella, es algo muy privado. Vas a funerales de gente muy cercana a ti, no se te ocurre presentarte allí si no es así... Es cultural. No hablan de muerte, no hablan de trasplantes y, ahora mismo, hay cierta reticencia también a cuestiones médicas. Se ha perdido un poco la confianza en el sistema sanitario después de la pandemia y las donaciones han bajado. Todo el mundo queremos parecernos a España en donaciones por millón de habitantes.
Suscríbete para seguir leyendo
- Detenido un conductor de madrugada por saltar por las escaleras de Joaquín Loriga en una persecución policial
- «Cosas que no tienen sentido en Vigo»: la retranca de este creador de contenidos que conquista las redes
- El germen de un icono futbolístico y urbanístico de Vigo
- Dos detenidos en Vigo en pocas horas: uno cuando intentaba entrar en un bar y otro que huyó con tarjetas robadas
- El mercado de la compraventa de vivienda en Vigo confirma su frenazo: las transacciones siguen en caída libre ante unos precios disparados
- El calor se ceba con Cíes y Ons: cinco urgencias atendidas en menos de media hora en el Parque Nacional das Illas Atlánticas de Galicia
- El precio de ir a un preparador para ser maestro de educación desde Vigo: cerca de 3.000 euros anuales y 8.000 de penalización si se transfieren los apuntes
- Vigo rebobina hasta los noventa