Logística portuaria
El Puerto de Vigo rematará en 10 meses el derribo de los antiguos silos de cemento para la ampliación de la terminal
La Autoridad Portuaria publica la licitación para el desmantelamiento de los 8 depósitos de Tudela Veguín por 2,5 millones
El espacio, clave para Termavi para ganar espacios «ground slots»

Vista de los silos de cemento de Tudela Veguín, ubicados en el puerto o muelle de Guixar, y pendientes de demolición. / Marta G. Brea

En una terminal portuaria de mercancías los contenedores se disponen en unos espacios que se denominan ground slots. Son las superficies rectangulares sobre las que se asienta cada recipiente, sobre el que a su vez se disponen otros en vertical. La operativa logística recomienda trabajar con cuatro alturas —cuatro containers en vertical—, tanto para aprovechar espacios como por cuestiones de eficiencia. Si una columna tiene más de 5 alturas, por ejemplo, es muy probable que se produzcan lo que se denominan reshuffles, que son movimientos improductivos: tener que mover cuatro containers para retirar el que está a ras de suelo, con todo el espacio que requiere para la maquinaria, además de la pérdida de tiempo.
La terminal de contenedores de Guixar, operada por Termavi, dispone a día de hoy de 2.752 ground slots. A cierre de junio, según los últimos datos disponibles de Puertos del Estado, esta dársena computó 155.655 TEU (Twenty-foot Equivalent Unit), que es la unidad de medida para un contenedor de 20 pies, dos décimas más que en el mismo periodo de 2025. Son pocos slots teniendo en cuenta la densidad de tráficos de la terminal y sus perspectivas de crecimiento: la auditora especializada CLAU Partners estima que el puerto vigués debería contar con más de 3.700 para el año 2028. Y, aunque no se alcanzará esa cifra, Termavi sí podrá contar con nuevos huecos a partir de otoño del año que viene.
La Autoridad Portuaria de Vigo ha dado inicio a la licitación para el «desmantelamiento de antiguas instalaciones Tudela Veguín en Guixar y urbanización de la parcela», una actuación presupuestada en 2,44 millones de euros (con IVA). Tendrá un plazo de ejecución de 10 meses a partir del mes de octubre, como consta en los pliegos técnicos; las empresas interesadas en postularse para este proyecto tienen hasta el 10 de septiembre para formular sus ofertas. El encargo incluye la demolición completa de los siete silos existentes, la retirada de las edificaciones asociadas, adecuación de los terrenos y pavimentación de las parcelas para el almacenamiento de contenedores.

Vista aérea de los silos que serán derribados. / APV
«Con estas actuaciones —abunda la documentación oficial— se pretende liberar el espacio actualmente ocupado por las instalaciones industriales obsoletas, permitiendo su integración dentro de las superficies operativas del puerto». Sobre la explanada ya diáfana se dispondrá un pavimento de hormigón armado, diseñado para soportar las cargas de almacenamiento y manipulación de los containers: la losa de hormigón nueva tendrá 32 centímetros de espesor y el pavimento incorporará fibras sintéticas de polietileno, destinadas a mejorar el control de la fisuración.
Actuación
Más allá del cambio en el aspecto logístico, este proyecto tiene también su componente histórico porque modificará un skyline al que están acostumbrados los vigueses desde hace casi 70 años. La implantación de los silos se remonta a los años 60, cuando «mediante distintas Órdenes Ministeriales se otorgaron concesiones administrativas en el puerto de Vigo para la ocupación de parcelas destinadas a la construcción y explotación de una estación de almacenamiento y carga de cemento».
Pero la clave, claro está, es operativa y no estética. Pese a las distintas iniciativas de optimización de espacios, la terminal de Guixar ha experimentado situaciones de colapso debido al incremento de tráficos y de su hinterland (o área de influencia). Y el desmantelamiento de estas infraestructuras forma parte de un plan de amplio espectro en el que la estrella será el nuevo Puesto de Control Fronterizo (PIF), valorado en más de 22 millones de euros y que aspira a agilizar la inspección de las mercancías procedentes de terceros países y reforzar el peso de la terminal viguesa en los tráficos europeos de pesca, fruta y conservas.
Pero la propia Termavi ha actuado en el terraplén de Guixar para optimizar el terreno con la compra, por ejemplo, de la nave de Alpenor, de Pérez y Cía, que ocupa una superficie de en torno a 4.000 metros cuadrados junto al PIF actual. Esta operación es la que habilitará el aumento de capacidad del frigorífico de frutas, que de los 4.000 palés con los que cuenta ahora a los 5.800. Guixar es la terminal líder en España en el tráfico de frutas.
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