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CONTAMINACIÓN

¿Qué hay detrás de los vertidos fecales que afectan a la ría de Vigo?

La ciudad no tiene ninguna estación de aspiración de aguas negras, por lo que los barcos deben navegar millas para deshacerse de sus residuos

La playa de A Punta, la última con aguas fecales.

La playa de A Punta, la última con aguas fecales. / Marta G. Brea

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Patricia Casteleiro

Patricia Casteleiro

Vigo

Las 12 banderas azules que atesora Vigo están siendo eclipsadas por los numerosos episodios de vertidos de aguas fecales que está soportando su ría este verano. Desde junio hasta esta semana se detectaron hasta una decena con la bacteria Escherichia coli (E. coli), que dependiendo de la cepa pueden ser patógenas en humanos.

La primera apareció en la playa de Alcabre, también llamada Carril, el 29 de junio. Un fuerte olor emanaba del agua y las autoridades recomendaron apartarse del agua. En julio ocurrió lo mismo en Arealonga (Redondela), dos veces en una misma semana. La primera vez se detectaron 1000 unidades formadoras de colonias por cada 100 mililitros y la segunda 1.500. A los pocos días pasaba en las islas Cíes, en las playas de Rodas y Figueiras. Los niveles eran tan anormales que se prohibió el baño en los arenales. Más al sur también tuvieron sus propios episodios. Hubo que cerrar una playa en A Guarda, por niveles elevados de Enterococos en la desembocadura del Miño. En el río Tamuxe (O Rosal) hubo otros tres episodios de contaminación fecal y en Santa Marta y A Ladeira (Baiona) se registraron niveles altos de E. Coli en varias ocasiones.

El colofón final fue esta semana en la playa de A Punta, en Teis. Desde el Concello se emitió un comunicado en el que afirmaban haber comprobado como la depuradora y la red de saneamiento de la zona funcionaban correctamente y con total normalidad, por lo que el esclarecimiento de las causas queda pendiente de los resultados de los análisis realizados, que previsiblemente serán emitidos hoy por la Xunta.

Pero, ¿quién hace estos vertidos?, ¿hay un culpable único? Según a quien se le pregunte, varía la respuesta. Desde las cofradías constatan preocupación por el problema que, creen, puede acabar afectando a los bancos marisqueros y a la propia actividad extractiva. Apuntan causas como la saturación de las depuradoras por la presión turística y a los vertidos de las embarcaciones de recreo. Iago Soto, presidente del gremio en Vigo, cree que también habría que atender a una nueva circunstancia meteorológica: los constantes vientos del suroeste que impiden que la ría se renueve con la misma regularidad.

Desde Sailway, la principal empresa de alquiler de barcos en la ciudad, dan otra clave: no hay ninguna estación de aspiración de aguas negras en la ciudad. Estos sistemas, explican, son necesarios para los barcos de recreo y su ausencia obliga a navegar entre 3 y 4 millas para deshacerse de los residuos, en caso de que cuenten con un sistema homologado de trituración. Si no lo tienen, son doce. Atribuyen el déficit a la falta de inversión y al solapamiento de competencias entre los clubes privados, Puertos de Galicia y Capitanía Marítima.

Julio Barea, de Greenpeace, remarca que no se trata de episodios aislados, sino de un problema estructural y recurrente. Denuncia que las rías gallegas «se siguen tratando como una alcantarilla» y recuerdan que la falta de adecuación del saneamiento ya provocó incluso sanciones desde la Unión Europea. Además, critican que las depuradoras no están dimensionadas para asumir los picos de población en verano y señalan la falta de redes separativas como uno de los grandes fallos del sistema.

¿Por qué no bañarnos con la E. Coli presente?

Aunque la Escherichia coli vive de forma habitual en el intestino humano y de los animales, su presencia en el mar es alarmante. Indica que hay contaminación por aguas fecales. El peligro para los bañistas no reside solo en la bacteria en sí (algunas cepas provocan cuadros graves de gastroenteritis), sino en que su hallazgo alerta de la posible presencia de otros patógenos más agresivos.

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