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Obras

La avenida de Madrid empieza a parecer otra: adiós a la medianera entre carriles

El Concello de Vigo prevé que las obras finalicen a principios de 2027, ocho meses más tarde de lo previsto en un inicio

Así están las obras en la Avenida Madrid de Vigo

Marta G. Brea

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Patricia Casteleiro

Patricia Casteleiro

Vigo

Se dice que los vigueses no son la especie más afable al volante y si a ello le sumamos una tediosa reducción de la velocidad por unas obras que no acaban nunca, averigüen ustedes de qué humor salen los conductores de la avenida de Madrid. Pese al abrumador tiempo de espera, esta semana se vislumbra por fin un paso más en las obras. Ya se puede apreciar la ausencia de las medianeras metálicas, casi carcelarias, que afeaban una de las principales vías de entrada a la urbe.

La reforma está llevando más tiempo del inicialmente previsto. El proyecto tiene su origen en un convenio firmado en 2016 entre el entonces Ministerio de Fomento y el Concello, que posteriormente se modificó en 2019 y finalmente se firmó en 2023 tras caducarse el anterior.

La licitación de las obras se publicó en agosto de 2024, con un presupuesto de 15,89 millones de euros, aunque finalmente la actuación fue adjudicada a la UTE formada por Oreco Balgón y Covsa por algo más de 13,5 millones. El proyecto está cofinanciado por el Concello de Vigo y el Gobierno central, dentro de un convenio que contempla una financiación global de 16,8 millones de euros, de los que 11,2 millones corresponden al Estado y 5,6 millones al Ayuntamiento.

Tras varios meses de retraso, las obras arrancaron el 5 de mayo de 2025. Inicialmente se contemplaba un plazo de 12 meses de ejecución que, como puede comprobarse, no fue real. La nueva fecha que da el Concello es principios de 2027. Es decir, son unos ocho meses a mayores de lo previsto, siempre y cuando se cumpla la nueva previsión.

La transformación afecta a unos 2,37 kilómetros, desde la zona de Praza de España hasta el entorno del Seminario, y pretende convertir la actual entrada de la A-55 en un vial de carácter más urbano. Para ello se están renovando las redes de abastecimiento, saneamiento y pluviales, además de ampliarse las aceras, reorganizarse los cruces y pasos de peatones y modificarse distintos elementos de la circulación. Es una modificación que aporta un carácter más abierto, una carta de presentación menos hostil que la que tenía la ciudad. El propio alcalde, Abel Caballero, la tildó de una «simbólica tortura que los vigueses soportamos durante tanto tiempo».

Desde hace meses ya se pueden ver algunos cambios en la circulación del tráfico, que se harán definitivamente efectivos cuando finalicen las obras. La turborrotonda situada en la confluencia con Gandarón y Raposeira está en funcionamiento desde octubre de 2025, mientras que en febrero de este año se abrió al tráfico el nuevo cruce transversal entre Emilia Pardo Bazán y la estrada do Vilar, permitiendo atravesar la avenida y realizar movimientos que hasta entonces impedían las antiguas medianeras.

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