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Costas

La arrinconada «liberación» de Toralla: el Gobierno suma un año de retraso en su «irrenunciable» apertura al público

El Gobierno central anunció hace casi dos años el proyecto para la reapertura al público de la isla de Toralla, privatizada a mediados de los años 60, con la ejecución de una servidumbre de tránsito en todo el perímetro. La cartera de Transición Ecológica aseguró que remitiría su plan en el mes de septiembre, pero de 2025, mientras ha validado ya otros programas similares en otros puntos del país.

Vista general de la isla de Toralla, en Vigo, a pie de costa, con la torre de viviendas rodeada de casas.

Vista general de la isla de Toralla, en Vigo, a pie de costa, con la torre de viviendas rodeada de casas. / Marta G. Brea

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Lara Graña

Lara Graña

Vigo

Fue en el año 1930 cuando el pintor Salvador Dalí (1904-1989) se estableció en el islote de Portlligat, en el término municipal de Cadaqués. «Es el sitio perfecto para mi trabajo. Todo se conjura a fin de que así sea: el tiempo discurre más lentamente y cada hora tiene su justa dimensión», decía sobre aquel lugar, que no abandonaría hasta principios de los 80, tras la muerte de Gala. Para entonces otra pequeña isla, la de Toralla, llevaba más de quince años privatizada. Portlligat, aún con propiedades privadas, es un espacio de acceso libre para el que el Ministerio para la Transición Ecológica acaba de corregir la delimitación de la servidumbre de protección, de 20 a 100 metros, a través de un procedimiento de participación pública. Exactamente el mismo por el que Vigo lleva esperando un año. Sin avances en lo que, para Madrid, es «irrenunciable»: la apertura de Toralla.

Fue el propio Gobierno central, a través de una respuesta parlamentaria que avanzó FARO, el que desveló que la anacronía que caracteriza esta isleta de Vigo —fue privatizada como concesión en 1965 y por un periodo de 99 años— iba a reventar al fin sus costuras. Fue en octubre de 2024 y a una iniciativa formulada por la nacionalista Carme da Silva: «El ministerio va a adoptar las medidas necesarias para que la isla de Toralla sea de accesibilidad pública». Y dijo más: «[La franja] deberá dejarse permanentemente expedita para el paso público peatonal y para los vehículos de vigilancia y salvamento, salvo en espacios especialmente protegidos [...] La habilitación de la servidumbre de tránsito es un objetivo».

Aquel «objetivo» tomó forma con la licitación de un contrato para la «redacción del proyecto de recuperación del tránsito en la isla de Toralla», adjudicado por 18.124 euros (con IVA) a la empresa Enurcoin SL el 8 de noviembre del mismo 2024. El plazo de ejecución fue fijado en seis meses. Desde entonces, nada. Personal de seguridad contratado por la comunidad de propietarios de la isla impide el acceso libre al espacio una vez atravesado el puente que separa Toralla de tierra firme.

A preguntas de este periódico, desde el ministerio que ahora dirige Sara Aegesen —estaba Teresa Ribera al frente cuando anunció su proyecto para la apertura de la isla— aseguraron que «el proyecto será entregado al ministerio en las próximas semanas (dentro de este mes) para su revisión y tramitación». Esto es, septiembre de 2025. FARO consultó este miércoles a Transición Ecológica por el retraso y por los plazos, sin respuesta. Entre tanto, el mismo departamento también lanzó el proyecto para una senda de tránsito en la isla murciana de Adentro, también privada y localizada en la costa de Mazarrón.

La última vez que el Ejecutivo se pronunció en sede parlamentaria sobre la isla de Toralla fue a preguntas de Néstor Rego. «Salvo circunstancias sobrevenidas, se espera disponer de este documento en unas semanas para, seguidamente, someter el mismo a información pública y oficial al objeto de dar cabida a una participación pública y transparente». Fue el 10 de diciembre.

La ley

De acuerdo a la legislación vigente en materia de Costas, «la servidumbre de tránsito recaerá sobre una franja de 6 metros, medidos tierra adentro a partir del límite interior de la ribera del mar». De modo que, no pudiendo ganar terreno al mar para trazar este camino público, propietarios de parcelas en Toralla deberán ceder parte de las mismas sin ningún tipo de compensación, como concretaron a este periódico fuentes jurídicas. Un vistazo aéreo de la isla, dado que un vigilante jurado impide el acceso día y noche, permite estimar las propiedades que perderán superficie con este camino: serán en torno a una quincena, y al menos seis piscinas tendrán que ser eliminadas o reducir su tamaño. La vía que circunvalan las torres de Toralla, diseño de Xosé Bar Boo, deberá ser también redefinida, con pérdida de plazas de aparcamiento.

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