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Hostelería

Las terrazas convierten el centro de Vigo en una yincana

Mesas y sillas de bares hacen casi intransitable para los peatones Montero Ríos y Praza da Constitución

Mayores piden un mayor control sobre la hostelería y la instalación de bancos públicos para sentarse

Terrazas a rebosar de gente en Praza da Constitución.

Terrazas a rebosar de gente en Praza da Constitución. / Marta G. Brea

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El centro de Vigo se ha convertido en los últimos tiempos en una carrera de obstáculos para los peatones. Zonas como Montero Ríos o Praza da Constitución están a rebosar de terrazas que apenas dejan espacio para que las personas caminen. En la primera, por ejemplo, la situación ha llegado hasta tal punto que los viandantes tienen que caminar el espacio que está destinado para la circulación de vehículos porque las aceras están completamente colapsadas de mesas y sillas de bares y restaurantes. En Praza da Constitución, por su parte, la situación es similar. Unos doce locales de hostelería operan allí, colocando aproximadamente cincuenta mesas y unas doscientas sillas para sus clientes. La icónica farola de dicha plaza, sin ir más lejos, suele estar rodeada de mobiliario de las cafeterías en horas punta.

Los principales perjudicados de situaciones como estas son, sin duda, las personas mayores y aquellas que tienen movilidad reducida. Es por eso que, varios escritos presentados en el registro del Concello de Vigo, reclaman entre otras cosas un mayor control sobre las terrazas y, además, la instalación de bancos públicos donde poder sentarse. Uno de los más activos en estas reclamaciones es José Manuel Tobío, un vecino de Vigo nacido en el Casco Vello. «En Praza da Constitución solo hay dos bancos mientras la vía pública está completamente ocupada por las mesas y las sillas de las cafeterías», lamenta. En este sentido, insiste en que se está haciendo un uso privativo de unas calles «que son de todos».

Los vecinos del Casco Vello defienden que no están en contra de las terrazas, porque reconocen que son clave para la dinamización del barrio, pero solicitan que haya un control para evitar esos episodios desmesurados que denuncian y que convierten espacios como la Praza da Constitución en una auténtica yincana para los peatones y los residentes que quieren acceder a sus viviendas o simplemente pasear libremente. Hay que tener en cuenta que el mobiliario de la hostelería, aunque recogido, se queda en la calle también durante las horas de cierre, por lo que están las 24 horas en la vía pública. Los vecinos insisten en que se trata de «una ocupación desmesurada de un espacio público».

Normativa

El pleno del Concello de Vigo aprobó a finales del año 2021 la nueva ordenanza que regula la instalación de terrazas en espacios públicos, una normativa que mantiene la exención del pago de tasas municipales a la hostelería por colocar su mobiliario en la calle. El documento dio vía libre, entre otras cuestiones, a la instalación de estructuras cubiertas y fijas y a la colocación de mesas y sillas en plazas de aparcamiento, incluso en las de zona azul –de pago–.

La nueva normativa además recoge una reclamación histórica de la hostelería: pueden cambiar sus horarios atendiendo a las necesidades del sector en momentos de especial demanda, como podría ser durante la feria de Conxemar, las navidades o precisamente también el verano, momentos donde la ciudad se llena de turistas. De esta forma, los sábados y víspera de festivos pueden estar abiertos hasta las 2.30 de la madrugada.

Hay que tener en cuenta que los problemas con las terrazas se producen también en otros municipios del área de Vigo, como Moaña o Cangas, donde directamente hay aceras que son completamente intransitables en calles centrales. En estas localidades los vecinos también han solicitado a los ayuntamientos una mayor vigilancia sobre la instalación de mobiliario de hostelería en la vía pública.

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