Festival urbano
O Marisquiño ya entra en calor: «El mejor evento que he visto en mi vida»
El público toma las pistas desde primera hora para disfrutar de las competiciones, la música y un ambiente que ya anticipa el fin de semana

Pablo Hernández Gamarra
Aunque el plato fuerte de la competición llegará durante el fin de semana, el público de O Marisquiño ya ha tomado Samil. Las gradas y los alrededores de las diferentes pistas fueron ganando afluencia a medida que avanzaba la jornada, con cientos de aficionados siguiendo las clasificatorias.
Entre los asistentes hay quienes llegan con un plan muy definido. Santiago Antonio reconoce que viene «a ver un poco de todo», aunque el freestyle y el skate son las modalidades que más le atraen. En esta edición, además, tiene un nombre marcado en el calendario: Danny León.
Sin embargo, la mayoría coincide en que el gran atractivo de O Marisquiño va mucho más allá de una sola competición. «Venimos por el ambiente», resume Pol Iglesias, un habitual del festival que no falla ningún año y que considera que cada edición «está mejor». Para él, lo más llamativo es el carácter juvenil del evento y la imagen de «la gente joven disfrutando del deporte».
Una opinión que comparte Óscar Arza, vecino de Vigo y asistente desde la primera edición del festival. Este viernes acudió para seguir el BMX, donde compite el hijo de un amigo, aunque asegura que lo que más le gusta de O Marisquiño es «el ambiente, la gente que viene de fuera y que se llena la ciudad».
El ambiente familiar también se deja notar, Helena Cruces explica que en su casa «nos gusta realmente todo» y que cada miembro de la familia tiene una disciplina favorita. Aunque son de Vigo, viven fuera y regresan expresamente para disfrutar del festival, instalado durante todo el fin de semana en una furgoneta junto a Samil. Para ella, una de las claves del éxito de O Marisquiño es el escenario: «Tienes la playa y está todo muy organizado», reconoció.
La ilusión del debutante
Las buenas sensaciones también se repiten entre quienes descubren el festival por primera vez. Yaepsira Lage e Ignacio Bellas se llevaron una sorpresa al comprobar que todas las competiciones se concentran en un mismo espacio. «Pensábamos que iba a estar todo mucho más separado», comentaban.
Ella acudió atraída por el buen nivel del baloncesto 3x3, mientras que él tenía claro que no quería perderse el skate. Ambos coincidían en destacar el ambiente que se respira en Samil, con visitantes llegados de distintos lugares y deportes conviviendo en un mismo recinto.
Para Marlon Cañaveral, que lleva tres años viviendo en España, O Marisquiño es, directamente, «el mejor evento que he visto en mi vida». Siempre que el trabajo se lo permite intenta acudir y disfruta de todas las disciplinas porque, explica, tiene amigos que practican skate, BMX o baile. De hecho, reconoce que la cita deja un pequeño vacío cuando acaba. «Es normal, solo es una vez al año. Tengo amigos que vienen desde Alemania solo para verlo», relata.
Con veteranos que llevan más de dos décadas acudiendo al festival, familias que organizan el fin de semana en torno a Samil y debutantes sorprendidos por la dimensión del evento, el denominador común vuelve a ser el mismo: el ambiente.
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