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El colillómetro de Cíes: las colillas recogidas en el parque son un 98% menos que hace quince años

El objetivo principal del aparato es erradicar los residuos de tabaco. Los datos dan esperanza: de las 55.000 colillas recogidas en el verano de 2010, este año han sido 1.215

Voluntarios en el colillómetro

Voluntarios en el colillómetro / FdV

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Los residuos del tacabo también están en Cíes. El Parque Nacional Marítimo-Terrestre de las Islas Atlánticas de Galicia tiene una herramienta de sensiblización frente a la contaminación por colillas. En la entrada de la isla de Monteagudo, al lado de la caseta de información del parque, se encuentra el colillómetro. Una estructura singular en la que se están todas las colillas recogidas hasta el momento de Cíes. Así, al localizarse en la entrada conciencian desde el principio de la visita a todos los viajeros que lleguen al parque.

Este aparato es un panel-contenedor transparente que acumula las colillas recogidas en la isla, para que sean visibles para todo el pase por ahí. Su mensaje es directo: colilla a colilla, podemos contaminar el medio natural de manera exagerada. Lo que parece un gesto inofensivo se convierte, multiplicado por miles de visitantes, en una seria amenaza para los ecosistemas del Parque Nacional.

Cartel del Colillómetro

Cartel del Colillómetro / FdV

Esta iniciativa nació de la colaboración entre el campamento de voluntariado y la dirección del parque. Al coincidir ambas partes en una misma, la sensibilación para erradicar malos hábitos, decidieron crear el colillómetro. Un invento que ha ayudado mucho en la conservación del parque. Frente a las 55.000 colillas recogidas en el año 2010 solo durante la época de verano, este año el dato se ha reducido visiblemente: 1.215 colillas en lo que de la etapa estival.

Con todo, aunque la cifra punte a la reducción signficativa y evidente, este no es el objetivo final. Se espera que las colillas desparezcan. Ni una sola colilla debería terminar en el suelo de un espacio natural protegido.

En consecuencia, a pesar de haya diversas explicaciones para justificar la presencia de estos residuos - desde que sn las gaviotas quienes las recojen, hasta que provienen del mar- es necesario ser conscientes de que cada colilla que aparece en el suelo la deposita un visitante.

Cada colilla es un recordatorio de que el cuidado de las Islas Cíes es de quienes las visitan. La educación ambiental, la sensibilización y la responsabilidad individual son, y deben seguir siendo, la herramienta principal para que este paraíso natural siga siéndolo.

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